Mi tío, pasados unos pocos años, me trajo un set de tres personajes de La Guerra de las Galaxias (hasta ahí aún no sabía que Vader era del mismo universo). Estos personajes eran tres robots, uno que parecía un televisor, uno parecido a R2D2 (Artudito) y uno parecido a C3PO (Citripio) pero eran ellos. Y cuando recién pude ver las dos películas siguientes nunca los vi en la pantalla. De mayor los ubiqué en la primera película: eran una especie de robots dañados que son desechados y en lugar de ellos son escogidos los dos robots famosos. En otras palabras, ahí me enteré que tenía los robots más "monses" de la película.

Otro tanto me sucedió con el muñeco "Beast" de la serie de dibujos animados "He Man". Llamaba la atención el tener un muñeco articulado y con su látigo. Pero cuando llegó la serie al Perú resultó que el tal Bestia (la traducción en castellano) era realmente una bestia y lo traducían con voz de tonto. En otras palabras, tenía en mi poder al "asistonto" del gran villano de la serie que era el imponente "Skeletor". Ahora que están más o menos de nuevo los "Transformers" de moda puedo recordar cómo me emocioné cuando la serie llegó a Lima. Yo ya tenía desde algunos años antes a Blaster, un robot que se convertía en un dinámico... radio. Mientras que los otros robots volaban convertidos en aviones supersónicos o corrían convertidos en diferentes autos el mío hacía... nada. Sólo parecer un radio. Y su aparición en la serie de dibujos animados duraba... un capítulo.

Como conclusión podría decir que tuve mala suerte con cada personaje que tuve de cada serie popular de cuando era niño. Por ejemplo, me regalaron dinero para comprarme cualquier juguete y como "Stratos" una especie de hombre - pájaro que salía en "He Man" era mi favorito, fui a la tienda a comprarlo. Cuando llegué se había terminado así que terminó en mi poder el único personaje disponible: "Ram Man" el gordito saltarín amigo de "He Man" que rompe todo con la fuerza de su salto y su cabeza lo cual lo hace hablar como tonto. En mi defensa puedo decir que yo tuve a los diferentes, a los únicos, a los que nadie más tendría y sería muy difícil que los consiguieran. De hecho en esa época nadie los importaría pues no tenían mucha salida, pero para un niño con suficiente imaginación eso no importa...
