<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-5017372870886580283</id><updated>2011-12-16T12:57:27.600-08:00</updated><category term='La Tia Juana'/><category term='Nido'/><category term='helados'/><category term='Fiek'/><category term='Arquero'/><category term='Uso de razon'/><category term='Voley'/><category term='milagro del matrimonio'/><category term='caramelos'/><category term='primeros años'/><category term='Tenis de Mesa'/><category term='noche de brujas'/><category term='tia Lucila'/><category term='niño de cuatro años'/><title type='text'>FIEK</title><subtitle type='html'></subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://vidadefiek.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5017372870886580283/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://vidadefiek.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>FIEK</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05330723262531642336</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='30' src='http://2.bp.blogspot.com/_Y_WOe5_Fdy8/SNRo1jd5vOI/AAAAAAAAAAw/LSVbpoU0lqY/S220/yop.jpg'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>46</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5017372870886580283.post-3247506503104901827</id><published>2011-12-16T12:57:00.001-08:00</published><updated>2011-12-16T12:57:27.607-08:00</updated><title type='text'>Hobbies Extraños</title><content type='html'>En realidad no es que sean extraños. Sé de personas que comparten algunas de mis aficiones, pero he comprobado que a muchos les parecen raros. Quizá es que hoy es más factible hacerse fan de los juegos de computadora, pero mis hobbies los tengo desde niño y podría decir que me han ayudado a relajarme y a pensar cómo solucionar problemas a lo largo de mi vida:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Los rompecabezas&lt;/span&gt;: no recuerdo mucho los que tuve de muy pequeño, con las justas recuerdo unos pequeños cubos de madera con dibujos que calzaban entre sí si los colocaba en la posición correcta. No recuerdo de qué eran los dibujos, el que si tengo grabado en la memoria es uno de los muppets: el Oso Figaredo aparece al volante de un auto que se asemeja al antiguo auto verde de mi padre. &lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/--8qKYO3Bx4I/TuVeIQHfVAI/AAAAAAAAAJE/CUiMXGDPKTE/s1600/rompecabezasdepaisajes.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 300px; height: 211px;" src="http://4.bp.blogspot.com/--8qKYO3Bx4I/TuVeIQHfVAI/AAAAAAAAAJE/CUiMXGDPKTE/s320/rompecabezasdepaisajes.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5685053600483464194" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Y uno de la guerra de las galaxias donde aparece Jabba the Hut en sus aposentos. Nunca me cansaba de armarlos, desarmarlos y armarlos otra vez. Pocos años después me regalaron dos rompecabezas más grandes: de 500 piezas. Uno de indios y otro de vaqueros. Creo que completarlos no me duró más de 3 o 4 días. Pronto llegaría el primer puzzle de mil piezas, todo un reto, cumplido en menos de una semana. Y cuando comencé a trabajar, empecé a comprármelos a mi propia elección de tanto en tanto. Lo que nunca logré o porque eran muy caros o porque no los encontré nunca fueron los de 2,000 o 2,500 piezas. Es un reto que tengo aún pendiente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Los geniogramas&lt;/span&gt;: venían siempre con el diario "El Comercio" los martes, jueves y sábado pero nunca me habían llamado mucho la atención porque me parecían bastante difíciles. Claro que mi primer acercamiento con ellos fue a los 6 o 7 años. Mi cultura general aún era bastante limitada, aparte que para entonces aún no había encontrado los libros de mi primera biblioteca (ver entrada al respecto). El accidente que tuve con una bicicleta a eso de los 13 o 14 años aproximadamente me dejó una cicatriz en el pliegue de la rodilla (hasta hoy se ve) y en cama por casi tres semanas, hasta que cierren los 8 puntos de sutura. El aburrimiento por no poder salir a hacer deporte me obligó a buscar un pasatiempo nuevo. Así fue como redescubrí los geniogramas. Empecé a buscar periódicos guardados donde hubiera alguno sin resolver. &lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/-aDsjiNrQBSc/TuVgKFFRQ1I/AAAAAAAAAJQ/YToYmpmajNc/s1600/geniograma.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 292px; height: 320px;" src="http://1.bp.blogspot.com/-aDsjiNrQBSc/TuVgKFFRQ1I/AAAAAAAAAJQ/YToYmpmajNc/s320/geniograma.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5685055830904357714" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Me armé de un diccionario enciclopédico antiguo, de un atlas y de la enciclopedia "El Tesoro de la Juventud". De esta forma, era difícil que dejara algún crucigrama sin mella. A veces me faltaron dos o tres letras que mamá o papá (expertos en estos artes) me ayudan a resolver. Con el tiempo y con una enciclopedia nueva y con la ayuda esporádica de internet los pude superar. Lo único malo es que nunca he ganado nada con los concursos de los geniogramas durante todos estos años, pero siempre le agradeceré a Mario Lara (que en paz descanse el hacedor de geniogramas) por motivarme a aumentar mi cultura general desde pequeño.   &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Caminar sin rumbo&lt;/span&gt;: esto no lo inicié desde tan pequeño sino ya algo mayor, pero es una afición que me llevaría con los años a aficionarme a los campamentos y/o viajes. Empezó en el club "El Bosque" de chosica donde caminaba por los cerros viendo hasta donde podía llegar. Claro que mi límite era el muro perimétrico del club así como los carteles que decían que ya no siguiera por la ruta que había decidido. Cuando ya más grande y que nos habíamos mudado por Miraflores a la espalda del "Rancho" empecé con las primeras depresiones (las razones no vienen al caso ahora). &lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/-qmnusAsUM8k/TuVjmB2xDoI/AAAAAAAAAJc/1ytkRfhXT_I/s1600/caminaragua.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 239px;" src="http://1.bp.blogspot.com/-qmnusAsUM8k/TuVjmB2xDoI/AAAAAAAAAJc/1ytkRfhXT_I/s320/caminaragua.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5685059609609440898" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Mi relajo era poder caminar por las calles aledañas que me llevaban a ninguna parte... por ese lado la mayoría de parques se parecen y casi todas tenían una virgen en el centro. Aún cuando ya tuve mi primera bicicleta 100% propia continuaba perdiéndome por estas calles a pesar de mi buena memoria para ubicarme. Ya viviendo en Jesús María salía a veces a caminar, desde arenales hasta por el golf o al parque de los olivos en San Isidro. Siempre dejé que mis piernas me llevaran donde quisieran, para luego regresar en bus a casa, ya más tranquilo, ya más relajado.  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todo ello me ayudó, y me ayuda, a pensar. A reflexionar sobre muchas cosas, a volver atrás mis pasos y ver qué cosas mejorar en general. Son placeres solitarios que en realidad son más agradables de realizar estando acompañado. ¿Alguien se anima?&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5017372870886580283-3247506503104901827?l=vidadefiek.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://vidadefiek.blogspot.com/feeds/3247506503104901827/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://vidadefiek.blogspot.com/2011/12/hobbies-extranos.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5017372870886580283/posts/default/3247506503104901827'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5017372870886580283/posts/default/3247506503104901827'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://vidadefiek.blogspot.com/2011/12/hobbies-extranos.html' title='Hobbies Extraños'/><author><name>FIEK</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05330723262531642336</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='30' src='http://2.bp.blogspot.com/_Y_WOe5_Fdy8/SNRo1jd5vOI/AAAAAAAAAAw/LSVbpoU0lqY/S220/yop.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/--8qKYO3Bx4I/TuVeIQHfVAI/AAAAAAAAAJE/CUiMXGDPKTE/s72-c/rompecabezasdepaisajes.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5017372870886580283.post-5836268603954454867</id><published>2011-07-09T14:15:00.000-07:00</published><updated>2011-09-01T13:59:58.901-07:00</updated><title type='text'>Deportes Caseros</title><content type='html'>No recuerdo por qué fue que me molesté mucho con los amigos con los que solía jugar cerca de mi casa pero hubo un tiempo en que decidí no salir de ella. Es decir, no quería salir a jugar ni fulbito ni basket ni nada. Esto, si mal no recuerdo, fue poco tiempo antes de que se presentaran en grupo en la puerta de mi casa pidiéndome que tapara para el equipo del barrio. Nunca fui un gran arquero pero al menos alguna idea tenía y la destreza que no tenía con los pies la tenía en las manos. Y el ser ágil me ayudaba a lanzarme muy rápido en pos de la pelota. Pero la descripción de esta habilidad está en entradas más antiguas. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como nunca quise dejar de hacer deporte traté de crear alguno en que pudiera competir contra alguien a pesar de no contar con ningún amigo para hacerlo por el momento. Lo lógico hubiera sido que tratara de establecer una marca propia y cada vez me superara un poco más. Pero no, eso era lo que todo el mundo haría. Yo creé dos jugadores muy parecidos: uno era yo y el otro también era yo. De esta forma podía competir contra mí mismo. El siguiente paso era idear los deportes en que íbamos a competir. La solución estaba en el amplio garaje de mi casa y dio como resultado tres distintos deportes: tenis de mesa, basket (lanzamientos a la canasta en realidad) y golfito, todos en versión "domicilio". &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-ZybmP5ofCTE/Tl_yHGfStFI/AAAAAAAAAH4/W_SWiVyOF8U/s1600/tenis%2Bmesa.png"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 298px;" src="http://4.bp.blogspot.com/-ZybmP5ofCTE/Tl_yHGfStFI/AAAAAAAAAH4/W_SWiVyOF8U/s320/tenis%2Bmesa.png" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5647498661560759378" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El tenis de mesa era muy sencillo: bajaba sólo la mitad de la mesa, la apoyaba en la pared y debía rebotar la pelota en ella contando cuántas veces podía hacerlo sin fallar. Con el entrenamiento que ya tenía en este deporte, pronto me di cuenta que cuando erraba era porque se me había cansado el brazo, aparte que contar el número de botes en la pared resultaba muy aburrido. Así que decidí hacerlo más difícil: ya no pegaba la bola en la pared, la estrellaba de tal forma que la pelota regresara muy rápido y me obligara a hacer efectos o a lanzarme cual arquero para evitar que la bola caiga al suelo o dé más de un bote en la mesa. Sin saberlo y sin quererlo este juego potenció la agilidad y los reflejos que ya tenía. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El basket fue otra historia: siempre tuve buena puntería para encestar pero era muy malo para jugar. Creo que salvo el fulbito o futsal (que actualmente he abandonado debido a una lesión en el pie) no me agradan mucho los deportes de mucho contacto (muchas veces contacto significa golpe, y ello no me agrada). Necesitaba una canasta que no tenía y un lugar dónde colgarla. &lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-4q4tzW0_bDA/Tl_jEByV_7I/AAAAAAAAAHo/4T6sO77cmRg/s1600/GetResizedPic.png"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 256px;" src="http://3.bp.blogspot.com/-4q4tzW0_bDA/Tl_jEByV_7I/AAAAAAAAAHo/4T6sO77cmRg/s320/GetResizedPic.png" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5647482116084465586" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Adicionalmente necesitaba una pelota de basket. En casa teníamos una pero muy vieja, tanto que ya ni daba bote. La solución fue fácil. Como me daba un poco de vergüenza la canastilla que llevaba en la bicicleta (ver entradas anteriores), ésta estaba tirada en un rincón del garaje, después de haberla desinstalado para que la bici que usaba pareciera de hombre. De esta forma la canastilla se convirtió en canasta. Y como necesitaba una pelota más pequeña, mi pelota de básket se volvió verde: una pelota de tenis de campo bastante vieja que funcionó muy bien. Y lo mejor era que nunca perdía en las pequeñas competencias que se llevaron en mi garage entre yo... y yo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-lOTZihI1jEg/Tl_xEMOI5vI/AAAAAAAAAHw/Sft6k25fGBU/s1600/aad7901779ae133c85d5d965832cf8ec.png"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 298px;" src="http://2.bp.blogspot.com/-lOTZihI1jEg/Tl_xEMOI5vI/AAAAAAAAAHw/Sft6k25fGBU/s320/aad7901779ae133c85d5d965832cf8ec.png" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5647497512048191218" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El último deporte fue golfito. Aquí debe haber empezado el proceso de desarrollo de la creatividad. La barra con la que trancábamos el garage era delgada y de fierro y en el extremo tenía un pequeño saliente. El suelo de nuestra cochera tenía algunas depresiones y pequeños hoyos los cuales se convirtieron en mis objetivos. Y nada mejor que una pelotita de tenis de mesa para que reemplace a una de golf. Fue un ejercicio de precisión bastante difícil, sobre todo cuando el hoyo era muy poco profundo y la bolita más grande que él. En resumen, potencié mi agilidad, mejoré mi precisión, obtuve más fuerza en las piernas y me divertí conmigo mismo sin necesidad de nadie más. Fue entonces cuando me di cuenta de lo difícil que es aburrirse cuando uno echa a volar aunque sea un poquito la imaginación. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5017372870886580283-5836268603954454867?l=vidadefiek.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://vidadefiek.blogspot.com/feeds/5836268603954454867/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://vidadefiek.blogspot.com/2011/07/deportes-caseros.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5017372870886580283/posts/default/5836268603954454867'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5017372870886580283/posts/default/5836268603954454867'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://vidadefiek.blogspot.com/2011/07/deportes-caseros.html' title='Deportes Caseros'/><author><name>FIEK</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05330723262531642336</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='30' src='http://2.bp.blogspot.com/_Y_WOe5_Fdy8/SNRo1jd5vOI/AAAAAAAAAAw/LSVbpoU0lqY/S220/yop.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-ZybmP5ofCTE/Tl_yHGfStFI/AAAAAAAAAH4/W_SWiVyOF8U/s72-c/tenis%2Bmesa.png' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5017372870886580283.post-8331470941061022890</id><published>2011-04-28T10:33:00.000-07:00</published><updated>2011-06-14T20:54:07.207-07:00</updated><title type='text'>Mi Primera Biblioteca</title><content type='html'>Desde chico me gustó leer. No tengo recuerdos de que mis hermanos hayan estado leyendo algo sin que yo pudiera hacerlo salvo que estuviera en otro idioma. El Comercio, periódico que compraban a diario en mi casa fui una de mis primeras lecturas frecuentes, sobre todo las tiras de cómics que ponían en ellos. Pronto empecé a leer de todo, pero en ese entonces aún me aburría mucho la parte de política. Empecé a tomarle interés poco tiempo después ya que por la casa rondaban dos libros que empecé a leer por partes. Se trataba de "El Poder Invisible" y de "El Miserable". Más que todo me gustaba ver las fotos y la descripción de las mismas pero pronto me comenzó a interesar el contenido. "El Otro Sendero" también me pareció bastante interesante. De esta forma empecé a leer todo lo que cayera en mis manos: periódicos, revistas, libros de todo tema y de tanto en tanto algunas novelitas de bolsillo que compraba mi papá. La mayoría eran de ciencia ficción y algunas otras de espionaje. Me duraban menos de la mitad del día pues me concitaban tanto interés que no las soltaba hasta que las terminaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Poco a poco mis padres empezaron a "soltarme" uno que otro libro de aventuras, quizá al ver que tomaba prestados los que leían mis hermanos. Cuando se cercioraron que leía como condenado y que las novelas no me duraban más de tres días decidieron hacerme un regalo muy especial: en la Casa de San Isidro, especialmente en el "Patio de la Virgen" como le llamábamos había un armario celeste que sólo podía ser abierto con llave. Nunca supe ni me interesó qué había dentro. ¿Por qué le interesaría a un niño de 12 o 13 años un armario viejo ya algo polvoriento? Salvo que sea un fanático de la lectura, sobre todo de novelas y que dentro de él haya precisamente eso, novelas. Fue una especie de emoción violenta. El ver tantos libros y novelas todos juntos dentro de un armario y mi cabeza sólo llegaba a la mitad de su altura. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/-0d6Jxq4G9hI/Tfgmhb3yd2I/AAAAAAAAAGw/C44N3DEQvkQ/s1600/libros3.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 212px;" src="http://2.bp.blogspot.com/-0d6Jxq4G9hI/Tfgmhb3yd2I/AAAAAAAAAGw/C44N3DEQvkQ/s320/libros3.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5618282891003983714" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde ese día mis más fieles compañeros de aventuras fueron "Sandokán", "El Capitán Tormenta" y "El Corsario Negro", todos de Emilio Salgari, uno de mis autores favoritos sino el primero en orden de preferencias. Julio Verne también fue culpable de que pase horas de horas ensimismado en su "Viaje a la Luna" y demás obras imperdibles. Y numerosos títulos y autores, que no me es posible recordar todos salvo que vea el título y deba decir "ya lo leí", y fácil lo volvería a hacer. Otro de mis autores favoritos fue y es Sofocleto (Luis Felipe Angell, que en paz descanse) de quien había varios libros en la casa, siendo muy divertidos e ingeniosos. El principal se llamaba "Los Cojudos", y otro que me hizo reír mucho fue "El Manual del Perfecto Deportado". Tuve que investigar para saber que Sofocleto fue deportado varias veces por diferentes gobiernos, debido a que practicaba un humor irreverente y sobre todo muy sarcástico con los políticos de los años en que tuvo vigencia. Lo considero el culpable del poco o mucho sarcasmo que pueda estar reflejado en algunas o en gran parte de las líneas que escribo. He aquí un link a un pequeño extracto de una de sus obras más conocidas: http://www.trazegnies.arrakis.es/index9b.html&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me pasé más de un verano (vacaciones de colegio) leyendo. Leía echado en el sillón de la sala, leía mientras viajábamos a algún lado en el carro, leía mientras desayunaba, almorzaba o cenaba y leía, por supuesto, en el baño... A mi madre era a la que más le molestaba que leyera en la mesa, pero no el hecho de leer, sino que me demoraba mucho en terminar de hacerlo. Siempre me decía que tardaba tanto en terminar de comer que mejor me servía todo frío. Si en ese tiempo hubiera existido el microondas no habría tenido que aprender a leer tan rápido. Mi integridad alimenticia empezó a depender de mi "rapidez lectora". Y también aprendí lo que era el equilibrio ya que al ser seis comensales en una mesa pequeña, el poder apoyar un libro en ella era poco menos que imposible. Así que me las ingenié para pararlo delante de mí. Me servían de apoyo o una jarra o un termo y para que las páginas no se regresen, mis aliados eran los frascos de mostaza o kétchup o si el libro no era muy grande, podía utilizar el salero o el azucarero. Desistí de usar vasos con agua pues corría el riesgo de ahogar al protagonista de la novela de turno. Debo confesar que esta mala costumbre de leer comiendo se me ha quitado. Actualmente veo películas mientras me alimento. Y el hábito de la lectura continúa, pero esta vez de manera nocturna con todas las novelas que sea capaz de encontrar...&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5017372870886580283-8331470941061022890?l=vidadefiek.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://vidadefiek.blogspot.com/feeds/8331470941061022890/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://vidadefiek.blogspot.com/2011/04/mi-primera-biblioteca.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5017372870886580283/posts/default/8331470941061022890'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5017372870886580283/posts/default/8331470941061022890'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://vidadefiek.blogspot.com/2011/04/mi-primera-biblioteca.html' title='Mi Primera Biblioteca'/><author><name>FIEK</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05330723262531642336</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='30' src='http://2.bp.blogspot.com/_Y_WOe5_Fdy8/SNRo1jd5vOI/AAAAAAAAAAw/LSVbpoU0lqY/S220/yop.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-0d6Jxq4G9hI/Tfgmhb3yd2I/AAAAAAAAAGw/C44N3DEQvkQ/s72-c/libros3.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5017372870886580283.post-452046898170908939</id><published>2011-04-24T10:39:00.000-07:00</published><updated>2011-04-26T18:30:52.029-07:00</updated><title type='text'>Peligro en la Cocina: limones traicioneros</title><content type='html'>Ya he contado antes cómo fue que mirando aprendí a cocinar algunas cosas simples tales como la premisa básica de cómo freír un huevo. Pero otra cosa es sancocharlo... para ello se necesita una olla pequeña con agua para hervir el huevo dentro y sobre todo tener un buen minutero o "timer" y recordar para qué fue que lo programó uno, más aún recordar que lo programó. Si uno lo olvida pueden pasar dos cosas: la primera que el agua se seque, el huevo se negree y al final parezca un huevo de pascua, es decir, de chocolate por el color marrón, pero francamente incomible. La segunda probabilidad es que el huevo no esté del todo bien sellado, es decir, que explote convirtiendo el proceso de sancochado en un sopa medio rara de color amarillo, blanco y algunos tonos no muy confiables de verde. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/-b1-dCKiGvBE/TbRmpX4v2pI/AAAAAAAAAGU/ASvZiqFocu8/s1600/limon.jpeg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 254px; height: 320px;" src="http://3.bp.blogspot.com/-b1-dCKiGvBE/TbRmpX4v2pI/AAAAAAAAAGU/ASvZiqFocu8/s320/limon.jpeg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5599213097701071506" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Luego aprendí como se hacían el arroz y los fideos, procesos bastante fáciles pero con algunos secretos que hacen que el sabor sea mejor que otras formas de prepararlas más comunes. Pero lo que en realidad más me llamó la atención fue el preparar postres. Empece con la típica cajita de helados Royal cuyo polvito mezclaba con la leche batida cuando ya estaba a punto. Azúcar más y listo, a la congeladora para disfrutar después de doce horas. Pero me empezó a aburrir el mismo sabor artificial de siempre y decidí incursionar en el campo de los helados de sabor natural. Mi primer experimento tuvo un resultado formidable: fue un desastre y las manchas en las paredes de la cocina eran fieles testigos de ello. Necesitaba jugo de alguna fruta para poder echarle a la leche batida así que no tuve mejor idea que hacer una super limonada pensando en preparar un incomparable helado de limón que sabiera realmente a limón. El problema fue que cuando lo eché en la leche algún proceso químico debe haber conspirado para que el helado decidiera irse a visitar las paredes de todos los alrededores incluyendo mi ropa que quedó moteada de blanco. La solución fue poner papel periódico a los alrededores de la batidora para evitar que la cocina se convierta en un campo de nieve en pleno y radiante verano. Para terminar rápido debo confesar que el helado nunca se convirtió en lo que yo esperaba. A las horas siguientes decidió volverse una masa espumosa que tenía un gusto alco cercano al limón pero mucho más a la leche cortada... semanas después descubrí para que servía el colapiz... También descubrí que la lúcuma, el mango y otras frutas pulposas no lo necesitan para hacer cuajar el helado y que éste por fin terminara siendo un éxito entre la familia y amigos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Luego de mi éxito con los helados decidí incursionar con las tortas. Como me daba un poco de miedo manipular el horno a esa edad opté por probar de hacer tortas o postres que sólo necesitaran refrigeración. Lastimosamente en el recetario de mi abuela no encontraba ningún postre que no tuviera al menos un ingrediente que yo no conociera. Hasta que mi salvación vino con un tarro de leche condensada donde habían recetas de postres y el pie de limón era una gran oportunidad de desquitarme de las derrotas previas con ese traicionero cítrico. Así que junté los ingredientes, preparé la masa con galletas de vainilla siguiendo al pie de la letra la receta, logré hacer el merengue sin contratiempos y el último paso para coronar ese atardecer era preparar el relleno antes de llevar el postre a refrigerar. Cuando pude empezar a pensar en que el éxito en el nuevo rubro de repostería ya estaba cercano, el pie ya estaba en la refrigeradora y me dispuse a lavar todos los cubiertos, platos y demás trastos que utilicé encontré una taza grande con un líquido medio verdoso claro que no había visto antes por estar tapada con otros utensilios. Grande fue mi sorpresa al darme cuenta que era todo el jugo del limón que jamás llegué a meter a la masa del postre. A mi familia le encantó mi pie de limón sin limón del cual sólo probé una cucharada a la que le hallé un gusto muy amargo que hizo que no lo volviera a probar, pero hasta hoy sospecho que no haya sido el sabor del pie de limón si no de cierto perdido orgullo...&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5017372870886580283-452046898170908939?l=vidadefiek.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://vidadefiek.blogspot.com/feeds/452046898170908939/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://vidadefiek.blogspot.com/2011/04/peligro-en-la-cocina-limones.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5017372870886580283/posts/default/452046898170908939'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5017372870886580283/posts/default/452046898170908939'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://vidadefiek.blogspot.com/2011/04/peligro-en-la-cocina-limones.html' title='Peligro en la Cocina: limones traicioneros'/><author><name>FIEK</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05330723262531642336</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='30' src='http://2.bp.blogspot.com/_Y_WOe5_Fdy8/SNRo1jd5vOI/AAAAAAAAAAw/LSVbpoU0lqY/S220/yop.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-b1-dCKiGvBE/TbRmpX4v2pI/AAAAAAAAAGU/ASvZiqFocu8/s72-c/limon.jpeg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5017372870886580283.post-3730947844074476078</id><published>2011-01-19T10:53:00.000-08:00</published><updated>2011-02-14T12:06:47.687-08:00</updated><title type='text'>Juegos Peligrosos III</title><content type='html'>He mencionado la mayoría de juguetes que tuve en las dos entradas anteriores de "Juegos Peligrosos" pero olvidé un detalle: la mala suerte que tuve con ellos. Esto merece una explicación: una de mis tías siempre traía regalos para nosotros cuando venía de Estados Unidos. Y teniendo otro tío que también vivía allá, pues de hecho me completaba los ansiados juguetes de regalo. Sospecho que buscaban los más populares, los que estaban de moda, pero sin tener en cuenta que en los años ochenta en Lima, lo que estuviera de moda en Estados Unidos tardaría en llegar acá dos o tres años más por lo menos. Cuando tenía 6 o 7 años tuve el lujo de poder jugar con un muñeco de Darth Vader, el máximo villano de la Guerra de las Galaxias. Pero no había visto la película y menos había llegado aún al Perú la segunda (El Imperio Contraataca). De esta forma el buen Vader vivió y murió perdido en algún lado a manos de un niño que no tenía idea de que actualmente no habría forma de encontrar un juguete como ese y lo que valdría para un coleccionista.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi tío, pasados unos pocos años, me trajo un set de tres personajes de La Guerra de las Galaxias (hasta ahí aún no sabía que Vader era del mismo universo). Estos personajes eran tres robots, uno que parecía un televisor, uno parecido a R2D2 (Artudito) y uno parecido a C3PO (Citripio) pero eran ellos. Y cuando recién pude ver las dos películas siguientes nunca los vi en la pantalla. De mayor los ubiqué en la primera película: eran una especie de robots dañados que son desechados y en lugar de ellos son escogidos los dos robots famosos. En otras palabras, ahí me enteré que tenía los robots más "monses" de la película.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-IGL1GCG700s/TVmJjWLOXhI/AAAAAAAAAF8/-VyR5nx0Y_I/s1600/beastman1a.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 220px; height: 320px;" src="http://3.bp.blogspot.com/-IGL1GCG700s/TVmJjWLOXhI/AAAAAAAAAF8/-VyR5nx0Y_I/s320/beastman1a.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5573637254188785170" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Otro tanto me sucedió con el muñeco "Beast" de la serie de dibujos animados "He Man". Llamaba la atención el tener un muñeco articulado y con su látigo. Pero cuando llegó la serie al Perú resultó que el tal Bestia (la traducción en castellano) era realmente una bestia y lo traducían con voz de tonto. En otras palabras, tenía en mi poder al "asistonto" del gran villano de la serie que era el imponente "Skeletor". Ahora que están más o menos de nuevo los "Transformers" de moda puedo recordar cómo me emocioné cuando la serie llegó a Lima. Yo ya tenía desde algunos años antes a Blaster, un robot que se convertía en un dinámico... radio. Mientras que los otros robots volaban convertidos en aviones supersónicos o corrían convertidos en diferentes autos el mío hacía... nada. Sólo parecer un radio. Y su aparición en la serie de dibujos animados duraba... un capítulo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-cIjc8fsX3gU/TVmJrzR9EjI/AAAAAAAAAGE/MzIgzFOglTw/s1600/blaster.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 320px;" src="http://4.bp.blogspot.com/-cIjc8fsX3gU/TVmJrzR9EjI/AAAAAAAAAGE/MzIgzFOglTw/s320/blaster.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5573637399440593458" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como conclusión podría decir que tuve mala suerte con cada personaje que tuve de cada serie popular de cuando era niño. Por ejemplo, me regalaron dinero para comprarme cualquier juguete y como "Stratos" una especie de hombre - pájaro que salía en "He Man" era mi favorito, fui a la tienda a comprarlo. Cuando llegué se había terminado así que terminó en mi poder el único personaje disponible: "Ram Man" el gordito saltarín amigo de "He Man" que rompe todo con la fuerza de su salto y su cabeza lo cual lo hace hablar como tonto. En mi defensa puedo decir que yo tuve a los diferentes, a los únicos, a los que nadie más tendría y sería muy difícil que los consiguieran. De hecho en esa época nadie los importaría pues no tenían mucha salida, pero para un niño con suficiente imaginación eso no importa...&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5017372870886580283-3730947844074476078?l=vidadefiek.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://vidadefiek.blogspot.com/feeds/3730947844074476078/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://vidadefiek.blogspot.com/2011/01/juegos-peligrosos-iii.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5017372870886580283/posts/default/3730947844074476078'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5017372870886580283/posts/default/3730947844074476078'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://vidadefiek.blogspot.com/2011/01/juegos-peligrosos-iii.html' title='Juegos Peligrosos III'/><author><name>FIEK</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05330723262531642336</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='30' src='http://2.bp.blogspot.com/_Y_WOe5_Fdy8/SNRo1jd5vOI/AAAAAAAAAAw/LSVbpoU0lqY/S220/yop.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-IGL1GCG700s/TVmJjWLOXhI/AAAAAAAAAF8/-VyR5nx0Y_I/s72-c/beastman1a.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5017372870886580283.post-3640393526412770068</id><published>2010-12-05T18:26:00.001-08:00</published><updated>2010-12-05T19:02:56.817-08:00</updated><title type='text'>Caídas Memorables</title><content type='html'>En realidad el título de la entrada debería llamarse "caídas vergonzosas" si me atengo al contexto de cada una. Y eso que no recuerdo todas pero una búsqueda minuciosa en mi memoria me hizo recordar dos de cuando era niño que me hicieron llorar a moco tendido pero no por el dolor de alguna parte de mi cuerpo si por el dolor de mi orgullo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para la primera de ellas no logro situar el año pero sí recuerdo que estaba bastante pequeño y que habíamos ido a visitar a una tía mía por parte de mi papá. No estoy seguro si era una casa con piscina o si la casa quedaba cerca al club que tenía una. Lo que sí recuerdo claramente es la advertencia de mi madre diciéndome que tuviera cuidado al andar al borde de la piscina, no fuera a ser que me resbale y me cayera dentro porque no había mucho piso y menos aún tenía ropa de baño pues estaba con ropa de calle ya que se suponía era una visita familiar. Como desde pequeño siempre fui curioso empecé a caminar alrededor de la piscina teniendo cuidado de no acercarme al borde. Como había sido utilizada hace poco tenía varios pequeños charcos al parecer de agua salpicada cuando mis primos lejanos se lanzaban a la gran masa de agua (debido a lo inmensa que me parecía debe haber sido una piscina olímpica). &lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_Y_WOe5_Fdy8/TPxJ8HL0iwI/AAAAAAAAAFM/1GYzAqjVl0Y/s1600/piscina.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 259px; height: 194px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_Y_WOe5_Fdy8/TPxJ8HL0iwI/AAAAAAAAAFM/1GYzAqjVl0Y/s320/piscina.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5547390138083216130" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;En el último de los charcos y ya a un paso de terminar mi investigación de los alrededores de la piscina uno de mis pies patinó en el agua y terminé cayendo sobre el agua, pero no de la piscina sino del charco mismo causando tal explosión de gotas que terminé empapado. Cuando me llevaron al cuarto de uno de mis primos para que me prestaran ropa seca, la empleada que me ayudó no podía creer que no me hubiera caído dentro de la piscina debido a la cantidad de agua que exprimieron de mi ropa. En esa ocasión la empapada disimulo mis lágrimas: una mezcla de susto, vergüenza y humillación por lo torpe que fui. ¿A quién se le ocurriría poner un charco traicionero en mi camino?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Otra caída que recordé fue peor que la anterior pues esta vez tuve público masivo y fui el hazmerreir de la tarde... Acabábamos de llegar de un largo paseo en el carro verde palta (ver entrada "Largos Paseos, Terribles Canciones") y mi hermano y yo decidimos ir al parque que quedaba a una cuadra y donde jugábamos partidos de fulbito. Como los que jugaban eran los grandes yo sólo iba a ver y mi hermano a jugar. Él llegó antes y yo que lo había seguido me encontré con que el parque había sido regado hacía poco y que estaba con barro por todos lados. Por ello empecé a caminar con mucho cuidado buscando partes que no fueran muy resbalosas. Lastimosamente me topé con la parte más deslizante de mi vida y aterricé de costado sobre el barro. &lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_Y_WOe5_Fdy8/TPxMXArUWXI/AAAAAAAAAFU/ezsp7SN8KTI/s1600/Monstruopantano.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 129px; height: 200px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_Y_WOe5_Fdy8/TPxMXArUWXI/AAAAAAAAAFU/ezsp7SN8KTI/s320/Monstruopantano.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5547392799215999346" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt; No sé cómo se me habrá visto pero las risas de todos los que me vieron caer fue lo que más me dolió y con lágrimas en los ojos y realmente molesto me regresé a mi casa. Como estando tan embarrado no era prudente entrar a la misma opté por irme a un bañito que había en el patio no sin antes tener que aguantar la risa de mi hermana a la que le pareció que podía hacerle competencia al monstruo del pantano... Afortunadamente pude dejar de reírse luego de un rato y me alcanzó ropa limpia pero ya no quise volver a salir de la casa y menos acercarme a ningún jardín o parque durante una semana como mínimo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las otras dos caídas vergonzosas fueron en bicicleta, una con la primera que compré y que fue producto del exceso de velocidad. Había salido ya casi de noche y me dirigía hacia el distrito de Miraflores por la ciclovía de la avenida Arequipa. Teniendo tantos años usando una bicicleta me había vuelto muy rápido aunque siempre cuidadoso. Pero esta vez aparecieron unos niños, serían cuatro o cinco en sus bicicletas y aparentemente haciendo carrera entre ellos. Cuando los vi acercarse decidí acelerar pensando en que quizá podían chocarse conmigo pero sospechando que en realidad lo que movía más rápido a mis piernas era mi orgullo. Como me conocía de memoria todos los huecos de la ciclovía, recordaba que por el distrito de Lince había uno bastante grande que después de pasarlo daba a una especie de grieta en la vereda por lo que normalmente bajaba la velocidad para poder pasarlo. Esta vez decidí aprovechar el impulso del hueco (era un desnivel) para pasar este y la zanja sin tener que reducir la velocidad. Y lo logré solo que al parecer la llanta trasera no salió a tiempo de la grieta y cuando seguí avanzando vi como mi timón se movía de lado a lado sin que pudiera controlarlo. Acto seguido me estampé en el piso. Todo pasó en pocos segundos y en unos segundos más pasaron los chiquillos que venían más atrás. Uno de ellos me miró burlón y preguntó socarronamente: "¿Te caíste?". Literalmente mi orgullo estaba por los suelos y el resultado fue mi mano izquierda vendada un par de semanas ya que la bicicleta y yo mismo caímos sobre ella.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La última caída que recuerdo fue hace poco más de un año. Tenía ya la bicicleta que la universidad me había reemplazado por la que me robaron y estaba acostumbrado a ir a trabajar a mi taller de tenis de mesa en Miraflores ida y vuelta en ella. El trayecto lo hacía en unos cuarenta minutos en promedio. Aquel día apenas salí del colegio empezó a llover y ya no podía regresarme y como estaba en short y con una casaca delgada e impermeable preferí seguir camino. &lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_Y_WOe5_Fdy8/TPxSQ-aeX0I/AAAAAAAAAFc/1mN7tEns8zk/s1600/bicicleta%2Blluvia.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 240px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_Y_WOe5_Fdy8/TPxSQ-aeX0I/AAAAAAAAAFc/1mN7tEns8zk/s320/bicicleta%2Blluvia.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5547399292599033666" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Consideraba peligroso manejar bicicleta bajo la lluvia pero afortunadamente la mayoría de las pistas son porosas y absorben el agua. De todas formas manejé más lento y con mucho cuidado ya que los carros también patinan con la humedad. Demoré casi una hora y entré por la puerta grande de mi universidad sin contratiempo. Recorrí la avenida principal lentamente, di vuelta hacia la derecha y en el último recodo al voltear hacia la izquierda ya para llegar a mi oficina olvidé que no debía presionar el freno al girar el timón. La bicicleta patinó, se fue de costado y la gravedad hizo lo suyo causando que cayera sobre mi brazo izquierdo. Antes de moverme repasé mentalmente todo mi cuerpo para estar seguro que no tenía nada serio mientras pasaba una secretaria de la universidad (suelen estar uniformadas) y cuando la miré me dijo "disculpe joven, yo no puedo levantarlo" y siguió su camino con paso aún más rápido. Un "¿estás bien?" habría sido suficiente. Cuando logré levantarme me di cuenta que estaba lleno de barro debido a la lluvia en el piso que acababa de visitar de muy cerca. Mi mano izquierda me dolía así que llegué a la puerta de la oficina, despeinado, embarrado y con el brazo izquierdo sujeto por el derecho. Los ojos de la chica que trabajaba conmigo entonces se abrieron a su máximo expresión y preguntó: "¿te han atropellado"?? Creo que esa era la mejor descripción de cómo me veía en ese momento después chocado directo y sin escalas con el cemento del piso. Me acompañó al servicio médico donde me vendaron el brazo y me dieron pastillas para el dolor. Cuando alcancé a mi amiga en la oficina que compartíamos me confesó que después de ayudarme a que me atiendan y cuando ya estuvo segura de que no tenía nada grave no pudo evitar reírse...&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5017372870886580283-3640393526412770068?l=vidadefiek.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://vidadefiek.blogspot.com/feeds/3640393526412770068/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://vidadefiek.blogspot.com/2010/12/caidas-memorables.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5017372870886580283/posts/default/3640393526412770068'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5017372870886580283/posts/default/3640393526412770068'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://vidadefiek.blogspot.com/2010/12/caidas-memorables.html' title='Caídas Memorables'/><author><name>FIEK</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05330723262531642336</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='30' src='http://2.bp.blogspot.com/_Y_WOe5_Fdy8/SNRo1jd5vOI/AAAAAAAAAAw/LSVbpoU0lqY/S220/yop.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_Y_WOe5_Fdy8/TPxJ8HL0iwI/AAAAAAAAAFM/1GYzAqjVl0Y/s72-c/piscina.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5017372870886580283.post-2626732493896994499</id><published>2010-11-08T12:19:00.000-08:00</published><updated>2010-11-08T12:56:25.937-08:00</updated><title type='text'>Mi Primera Mascota (2da parte)</title><content type='html'>Mi primera mascota fue en cuanto a propiedad mi pihuicho (perico verde del Amazonas). Nos regalaron dos, uno para mi hermana y uno para mí. Mi loro como lo llamábamos era el más grande y de hecho algo más viejo, aunque nunca tuvimos idea de que edad podría tener. Como el loro de mi hermana se escapó al poco tiempo compramos otro que era también algo pequeño parecido al que se fugó. Los dos primeros días recibió una pequeña paliza de parte del loro antiguo, "derecho de piso" supongo. Cuando al tercer día ya sospechábamos que no sería muy prudente mantenerlos juntos en la misma jaula los encontramos rascándose mutuamente lo cual era señal inequívoca de que habían firmado la paz (o la rendición en el caso del loro más pequeño). &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fue poco tiempo después cuando empezaron a revelar su verdadera personalidad: llegamos a la conclusión de que no eran pericos normales. Es difícil de explicar, quizá baste el siguiente ejemplo: un tiempo se empezaron a arrancar ellos mismos las plumas del cuello y como paraban pelados de esa parte cual cóndores, decidimos llevarlos al veterinario. Una de las teorías del cándido doctor es que estaban mudando de plumas, pero cuatro meses seguidos era demasiado para que siguieran com disfrazados de buitre. Su otra teoría es que quizá debíamos darles una alimentación más variada y no solamente alpiste. Nuestra carcajada debido escucharse en tres distritos a la redonda lo que hizo preguntar al sorprendido doctor: ¿qué comen? Cuando mi hermana y yo pudimos dejar de reírnos le explicamos que el alpiste lo escupían al igual que la quinua, comían fruta como buenas aves y también choclo... y arroz sancochado y crema huancaína y helado de lúcuma (no les gustó el de fresa) y galletas de vainilla (desde las probaron nunca más le hicieron caso a las galletas de soda). Algo similar ocurría con el pan francés y el pan de yema, siempre optaban por lo más dulce. Claro que su dieta básica esa arroz y fruta, pero cuando veían algo diferente que comíamos se desesperaban por probarlo. Los chillidos y aleteos eran bastante elocuentes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_Y_WOe5_Fdy8/TNhexdNQ34I/AAAAAAAAAE8/Pgrcpb7_r-Q/s1600/perico.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 267px; height: 320px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_Y_WOe5_Fdy8/TNhexdNQ34I/AAAAAAAAAE8/Pgrcpb7_r-Q/s320/perico.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5537279945598885762" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;También se portaban así cuando querían que los acuesten. Ya he contado que pasaban el día encima de su jaula y rara vez se bajaban de ella, a no ser que quisieran que los lleven a dormir. Cuando vivíamos en San Isidro los poníamos en un patio sobre una banca larga y cuando ya estaba oscureciendo el loro mayor se bajaba de la jaula corría hasta el borde de la banca, chillaba y aleteaba y cuando veía a alguien a través de los ventanales regresaba a la jaula y levantaba el trapo con que la cubríamos con el pico. Era su forma de decir que ya tenían sueño y querían irse a dormir. Cuando estábamos ya en Jesús María bastaba que cogiéramos su trapo para que entren corriendo a su jaula. Su dormitorio era la lavandería donde pasaban la noche con la jaula tapada y la puerta amarrada. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Puerta amarrada? se preguntará el buen lector. Así es, era para que no se escapen: después de dos semanas de encontrar a los dos loros chillando desde las 6 de la mañana sobre los cordeles de ropa recién lavada (ensuciándola de paso) llegué a la conclusión de que debía convertirme en una especie de centinela para averiguar cómo rayos podían salirse de la jaula si los acostábamos con la puerta cerrada y cuando los encontrábamos fuera de ella la puerta seguía así. Si hubiera tenido una cámara hubiéramos ganado un concurso de videos hechos en casa. Al apostarme una mañana muy temprano desde un rincón de la lavandería tapado con ropa y habiendo dejado un poco levantado el trapo que cubría la jaula a la altura de la puerta me di con la mayor sorpresa de mi vida: el loro grande, es decir, el más viejo (y aquí cabe perfecto lo de que el diablo sabe más por viejo...) se paraba delante, giraba su cuello y encajaba su pico con el borde inferior de la puerta, dejaba que el otro loro salga y manteniendo la puerta levantada este emplumado sucesor de Houdini giraba su cuerpo hasta quedar fuera de la jaula y la bajaba lentamente hasta volver a cerrarla.  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La solución fue empezar a amarrar la puerta de la jaula con un pedazo de alambre para que no se salieran. La solución fue buena, pero duró más o menos un par de meses en que empezaron a escaparse nuevamente. Esta vez parecía no haber lógica. La puerta seguía cerrada y amarrada y no se veía por dónde podrían salirse. Uno de los días que se me ocurrió entrar a la lavandería muy tarde en la noche encontré la respuesta. El sonido repetitivo de pequeños golpesitos metálicos me llamó la atención y al destapar la jaula sorprendí a mi loro trabajando cual preso limando su barrote: estaba trabajando con su pico el barrote de la jaula hasta romperlo. Era así como se salían, empujaban el barrote, previamente zafado de la jaula por la parte superior (y que no se notaba) y se salían por ahí. Ello nos obligó a comprar otra jaula ya que al parecer sí era Houdini en versión ornitológica.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde ese descubrimiento tuvimos que comprar unas tres jaulas más durante el tiempo que los tuvimos. Resta contar muchas más experiencias con esos pericos increíbles que formaron parte importante de nuestras vidas.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5017372870886580283-2626732493896994499?l=vidadefiek.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://vidadefiek.blogspot.com/feeds/2626732493896994499/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://vidadefiek.blogspot.com/2010/11/mi-primera-mascota-2da-parte.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5017372870886580283/posts/default/2626732493896994499'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5017372870886580283/posts/default/2626732493896994499'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://vidadefiek.blogspot.com/2010/11/mi-primera-mascota-2da-parte.html' title='Mi Primera Mascota (2da parte)'/><author><name>FIEK</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05330723262531642336</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='30' src='http://2.bp.blogspot.com/_Y_WOe5_Fdy8/SNRo1jd5vOI/AAAAAAAAAAw/LSVbpoU0lqY/S220/yop.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_Y_WOe5_Fdy8/TNhexdNQ34I/AAAAAAAAAE8/Pgrcpb7_r-Q/s72-c/perico.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5017372870886580283.post-1829164580629470674</id><published>2010-10-23T20:20:00.000-07:00</published><updated>2010-10-23T20:21:10.974-07:00</updated><title type='text'>Tenis de Mesa (aprendiendo más)</title><content type='html'>Después de haber superado con creces el año en que se me prohibió entrenar tenis de mesa debido a mis bajas notas en el colegio, se me hizo costumbre quedarme dos horas después de las clases tratando de mejorar mi técnica. No era fácil pues las condiciones que teníamos no eran muy buenas en ese entonces. Yo no lo sabía, pero el entrenar en mesas verdes que más parecían pizarras sobre dos taburetes no nos aseguraba el tener una muy buena performance. Y en ese tiempo no existía el sistema "multibolas", al menos en mi colegio. Lo más similar que hacíamos era que nos rebote la bola el profesor o alguno de los miembros mayores del equipo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando llegué a quinto de media, tuve un nuevo entrenador (mi hermano fue contratado por otro colegio Marista). No sentí mucho la diferencia de estilos, pero lo que sí era notorio era que del último año de secundaria yo era el único seleccionado de mi deporte. Todo el resto eran de un año anterior, es decir, de cuarto de secundaria y un año menores que yo. Parecía que teníamos un buen equipo, se suponía que dos de ellos y yo eramos titulares fijos en el equipo que competiría en Adecore. El cuarto jugaba un poco menos que nosotros pero entrenaba con el mismo afán que el resto. Recuerdo que entrenábamos en una especie de gimnasio pequeño con un techo que parecía de paja y que cuando tocaban el timbre del recreo muchos salían del salón corriendo con su raqueta en la mano para ser el primero en ocupar una mesa (sólo habían cinco). Nunca faltó quien decidiera cerrar la puerta de metal con seguro por dentro para esperar que lleguen sus amigos sin hacer caso a los golpes y puñetazos que le daban los otros alumnos que también querían entrar a jugar hasta que llegara el coordinador de deportes a poner orden.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_Y_WOe5_Fdy8/TMOlqCrRg9I/AAAAAAAAAEs/jPCVva1eWEU/s1600/Tenis_de_mesa.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 320px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_Y_WOe5_Fdy8/TMOlqCrRg9I/AAAAAAAAAEs/jPCVva1eWEU/s320/Tenis_de_mesa.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5531446909032563666" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De lo que era mi equipo de Adecore estaba G.F. al que llamaban el "sorrero". Un "sorry" le llamaban (aún) a quien hacía que la pelotita choque en el borde de la mesa saliendo disparada lo que hacía casi imposible responderla, o en todo caso, pasaba la bola chocando en la parte superior de la ned, lo que podia aguantar la velocidad de esta o cambiarle de improviso la trayectoria. Ambas cosas eran super difíciles de responder y si uno las hacía seguido... se convertía en alguien odioso para tener como rival y G.F. era un especialista en ello al punto que el tercero del equipo que era bastante fortachón siempre terminaba persiguiéndolo alrededor de la mesa para pegarle por... "sorrero". (Extrañamente con los años, de alguna forma heredé esa habilidad tanto que ahora algunos dicen que es insoportable jugar contra mí, aunque siempre he sido superado en ello por mi hermano). &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como no sabía mucho de técnica y usaba una raqueta muy común, mi juego se le hacía complicado a algunos que jugaban con mucho efecto o con bastante nivel. Quizá podía haberlo aprovechado si en ese tiempo lo hubiera sabido. El partido que más llamó la atención de algunos entrenadores fue uno que jugué contra W.A. quien en ese tiempo usaba un jebe (o goma) de cocos (puntos o pimples se les llama también según el país) en el revés. El era uno de los primeros de su categoría en el Perú, no sé si en ese tiempo ya había sido campeón sudamericano, pero con el tiempo tuvo muchos títulos más, lo cual me enteré después de terminar de jugar con él. Lo cierto, es que me ganó dos a cero, pero los parciales fueron 21-19 y 21-19. Cuando terminó el partido y me dirigía a donde estaba el resto de mi equipo noté que casi todos me miraban y no sabía porqué. Fue mi hermano quien me explicó que no todos los días un total desconocido le complicaba la vida a semejante jugador que estaba acostumbrado a hacer puntos con el revés de cocos. Al no tener idea yo de la diferencia (sin técnica jugaba con golpes y muy poco efecto) entre un jebe normal y los cocos, jugué sin problema pero era una de las pocas veces que W.A. miraba a su entrenador como preguntando por qué yo podía pasarla la bola tan fácilmente. Estando 19 - 19 en ambos sets me hizo dos saques que nunca pude responder (asumo que con efecto lateral). A pesar de perder ese partido ganamos el encuentro, ya que mis otros dos compañeros ganaron sus partidos y pudimos clasificar a la final de 6 equipos de ADECORE donde se jugaba todos contra todos. Sin embargo esa es otra larga historia...&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5017372870886580283-1829164580629470674?l=vidadefiek.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://vidadefiek.blogspot.com/feeds/1829164580629470674/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://vidadefiek.blogspot.com/2010/10/tenis-de-mesa-aprendiendo-mas.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5017372870886580283/posts/default/1829164580629470674'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5017372870886580283/posts/default/1829164580629470674'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://vidadefiek.blogspot.com/2010/10/tenis-de-mesa-aprendiendo-mas.html' title='Tenis de Mesa (aprendiendo más)'/><author><name>FIEK</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05330723262531642336</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='30' src='http://2.bp.blogspot.com/_Y_WOe5_Fdy8/SNRo1jd5vOI/AAAAAAAAAAw/LSVbpoU0lqY/S220/yop.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_Y_WOe5_Fdy8/TMOlqCrRg9I/AAAAAAAAAEs/jPCVva1eWEU/s72-c/Tenis_de_mesa.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5017372870886580283.post-6757095544850354935</id><published>2010-09-09T17:29:00.000-07:00</published><updated>2010-09-09T17:48:54.194-07:00</updated><title type='text'>El Cocinero</title><content type='html'>Cuando tenía aproximadamente unos 11 años y ya me había empezado el ataque de hambre causado por el jarabe Rarical (ver entrada "Los Primeros Males"), me vi obligado a aprender a prepararme cosas que comer. Ya no podía vivir solamente de las galletas que vivían en las 4 latas del respostero del comedor. Además siempre me era complicado tener que subirme a una silla para alcanzar una lata llena de galletas que era casi de la cuarta parte de mi tamaña y tenia un peso similar. Entonces decidí sacar provecho de mis dotes de observador y empecé a investigar qué cosa me sería más fácil preparar por primera vez. Después de un mediodía de husmear en la cocina lo que hacían mi abuela y la empleada de entonces, ya había establecido mi primer objetivo: haría un huevo frito.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Había visto que utilizaban dos modalidades: a la sartén le echaban aceite o margarina para que se derrita y evitar que el huevo se pegue. Como a mí nunca me gustó la yema entera veía que el huevo lo abrían y metían en una taza para batirlo antes de meterlo al fuego. Como la primera vez que quise abrir uno; golpeándolo contra una mesa como había visto que hacía mi abuela; se convirtió en un desastre pegajoso de color amarillo y blanco, opté por utilizar una técnica diferente. Con el abrelatas abría un pequeño orificio para sacar la clara dentro de una taza y con el huevo ya semivacío no importaba si no lo rompía bien, además el huequito servía para debilitar la cáscara y llevar la yema a puerto seguro. Una vez derretida la mantequilla en la sartén y el huevo batido en la taza, lo que restaba era muy simple: echar el huevo batido en la sartén. Teniendo en cuenta mi tamaño, el de la sartén, el vaivén del huevo dentro de la taza y ser mi primera vez, el poder freírlo yo solo constituyó toda una hazaña. Fue el primer huevo más agradable que comí en mi vida. Lo había logrado yo solo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_Y_WOe5_Fdy8/TIl-t-RHY5I/AAAAAAAAAEk/V2IOCz6Kqa8/s1600/HUEVO.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 214px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_Y_WOe5_Fdy8/TIl-t-RHY5I/AAAAAAAAAEk/V2IOCz6Kqa8/s320/HUEVO.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5515078546965881746" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Latimosamente comprobé que la cocina no estaba en los genes de toda la familia. Cuando mi hermano mayor se dio cuenta que podía realizar mi propio autoservicio y que también había ampliado mi gama a tortilla de huevo con hotdog, se empezó a antojar de lo mismo como lonche y me pidió varias veces que le preparara lo mismo a él también. No tenía problema pues me gustaba preparar cosas, pero decidí que llegó un momento en que él también debía aprender. No por nada era mayor que yo. Le expliqué detenidamente paso por paso cómo freir un simple huevo y cometí el error de retirarme de la cocina a atender otros asuntos más urgentes (como jugar con mis legos). &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando llegó a mis oídos una voz de auxilio bajé corriendo a la cocina y mi hermano se empezó a reir de la expresión de desconcierto que debo haber puesto. Parado en medio de la cocina, con la sartén en una mano y la espátula en la otra me preguntó: ¿Y ahora qué paso sigue? mirando al batido de huevo esparcido por todo el piso de la cocina... Desde entonces me vi obligado a ayudarlo con los lonches en lo sucesivo ya que representaba un peligro su presencia en la cocina. Para ser justo puedo decir que hoy cocina mil veces mejor que yo, pero al menos no le salen los mismos postres que aún hago de vez en cuando.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5017372870886580283-6757095544850354935?l=vidadefiek.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://vidadefiek.blogspot.com/feeds/6757095544850354935/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://vidadefiek.blogspot.com/2010/09/el-cocinero.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5017372870886580283/posts/default/6757095544850354935'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5017372870886580283/posts/default/6757095544850354935'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://vidadefiek.blogspot.com/2010/09/el-cocinero.html' title='El Cocinero'/><author><name>FIEK</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05330723262531642336</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='30' src='http://2.bp.blogspot.com/_Y_WOe5_Fdy8/SNRo1jd5vOI/AAAAAAAAAAw/LSVbpoU0lqY/S220/yop.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_Y_WOe5_Fdy8/TIl-t-RHY5I/AAAAAAAAAEk/V2IOCz6Kqa8/s72-c/HUEVO.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5017372870886580283.post-674083217483740166</id><published>2010-08-15T17:10:00.000-07:00</published><updated>2010-08-15T17:57:26.960-07:00</updated><title type='text'>Fracasos Sentimentales</title><content type='html'>En "Mi Primera Desilusión" he contado ya como fue mi suerte con la primera chica que me gustó cuando era niño y en "Mi Primera Metida de Pata" he revelado lo torpe que era con las chicas que me gustaban cuando ya era algo más grande. No sé si se trate de una especie de castigo a través del tiempo, pero casi siempre que una chica me gustaba, algo malo me pasaba en relación con ella. Guardo algunos buenos recuerdos y otros que pueden parecer muy tristes, pero cuando se miran hacia atrás no se puede evitar dibujar una sonrisa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;VV una chica que vivía por mi barrio me gustaba mucho, era de las chicas que podía quedarme mirando durante largo rato. Sin embargo casi no la conocía como persona. Con mi proverbial timidez era difícil que yo iniciara una conversación con una chica, menos si me gustaba. Pensaba que sólo podría tartamudear y/o decir cosas ininteligibles. MA era uno de mis mejores amigos del barrio y el típico conquistador, el que sabía "meter letra", el que bailaba muy bien, y que obviamente tenía un montón de amigas. Y VV era una amiga común así que lo lógico era que terminaran estando juntos. No sería la primera vez que vería a alguna chica que me gustaba terminar de enamorada de alguno de mis amigos y de algunos no tan amigos que digamos. En algún momento pensé que sin saber cómo terminaba uniendo parejas ya que una vez que me fijaba en alguna chica que me gustara, pasaba poco tiempo antes de que estuviera con alguien.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_Y_WOe5_Fdy8/TGiMtx35iaI/AAAAAAAAAEM/nb4kWo3Wdzw/s1600/ninos-bailando.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 213px; height: 320px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_Y_WOe5_Fdy8/TGiMtx35iaI/AAAAAAAAAEM/nb4kWo3Wdzw/s320/ninos-bailando.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5505805262570228130" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando ya empezaron a invitarme a fiestas, yo no sabía bailar, razón por la cual me pasaba sentado la mayor parte del tiempo. En una de ellas que fue justamente en casa de VV, ella y mi amigo MA me enseñaron a bailar. Es uno de los más gratos recuerdos que aún conservo, me decían que cualquier chica aceptaría bailar conmigo y que debía aprender a hacerlo. Yo estaba seguro de que ninguna chica aceptaría ni siquiera hablar conmigo. Sin embargo, me enseñaron lo que pudieron y en las siguientes fiestas ya asistí sabiendo bailar algo, pero como me demoraba en decidirme a sacar a alguien, ya no quedaban chicas disponibles como pareja de baile. Poco tiempo después empezarían a ir las hermanas de algunos de mis amigas, las cuales eran 3 o 4 años menores que nosotros. Y como me seguía quedando sin pareja y a ellas nadie las sacaba porque eran las "niñas" (todos éramos niños en ese entonces), empecé a sacarlas de tanto en tanto. Un par de años más tarde, una de ellas me empezó a parecer muy atractiva, sus ojos eran lo que más me llamaba la atención. Bailaba con VG pero no hablábamos, no se me ocurría que decirle.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A una de las últimas fiestas a las que asistí fue también HF, quien después de supuestamente haber sido muy amigo mío, me odiaba. Nunca supe porqué pero siempre me molestaba y trataba de humillarme delante de mis otros amigos. Fue el único que logró que perdiera el control de mí mismo por primera vez: cuando ya me hizo perder la paciencia mis manos se convirtieron en platillos aplastando sus cachetes al mismo tiempo. Y entonces cuando le dije que si quería pelear, que de una vez empezara no se atrevió y todos los que estaban se burlaron de él llamándolo cobarde. Su venganza fue decirle a VG que yo estaba "templado de ella". Aún recuerdo que él me preguntó porqué la había sacado varias veces a bailar. Le dije que no me había dado cuenta, lo que era en parte cierto. Cada vez que había una canción que me gustaba la sacaba a ella, pero es que nos parábamos cerca también (¿o yo me acercaba sin darme cuenta?). Lo cierto es que recuerdo que HF se acercó a ella y pude prácticamente leerle los labios mientras le decía que yo le había dicho a él que me gustaba mucho y que si quería estar conmigo, para leer en los labios de ella un muy entendible "no". Mientras veía todo como en cámara lenta sentí dentro de mí sentí una emoción muy grande e indefinible, no estaba seguro si era odio por HF, tristeza por VG o vergüenza por quien pudiera haber escuchado lo que dijeron. Lo único que atiné a hacer fue a sentarme en un rincón y no volver a bailar con nadie más por el resto de la noche mientras trataba de evitar que cayeran lágrimas (de cólera, de tristeza o de ambas).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la siguiente fiesta a la que acepté ir, estaba VG junto a otras amigas. Mi tristeza fue más que grande al constatar que todas me miraban con cólera. Hasta hoy en día me pregunto si era porque pensaban que no me atreví yo a decir nada directamente, o era porque sabían que una de ellas me gustaba. Preferí mantenerme alejado y dejar que el tiempo borre ese triste episodio. Lo que dejó como secuela es que optara por no revelar jamás a nadie, ni que se note siquiera, cuándo una chica me gustaba o no. Y cuándo alguien me gustaba tendía a alejarme, quizá por ello nunca tuve enamorada durante todo el tiempo que viví en la casa de San Isidro.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5017372870886580283-674083217483740166?l=vidadefiek.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://vidadefiek.blogspot.com/feeds/674083217483740166/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://vidadefiek.blogspot.com/2010/08/fracasos-sentimentales.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5017372870886580283/posts/default/674083217483740166'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5017372870886580283/posts/default/674083217483740166'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://vidadefiek.blogspot.com/2010/08/fracasos-sentimentales.html' title='Fracasos Sentimentales'/><author><name>FIEK</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05330723262531642336</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='30' src='http://2.bp.blogspot.com/_Y_WOe5_Fdy8/SNRo1jd5vOI/AAAAAAAAAAw/LSVbpoU0lqY/S220/yop.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_Y_WOe5_Fdy8/TGiMtx35iaI/AAAAAAAAAEM/nb4kWo3Wdzw/s72-c/ninos-bailando.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5017372870886580283.post-7824725568787917939</id><published>2010-07-18T19:04:00.000-07:00</published><updated>2010-07-19T12:28:13.836-07:00</updated><title type='text'>Juegos Peligrosos (II)</title><content type='html'>Quien haya leído la primera parte de Juegos Peligrosos habrá deducido que si bien era bastante creativo con los legos de ese entonces, también era bastante desordenado. Mi mamá aseguraba haber encontrado piezas de legos hasta en alguna olla de la cocina. Y siendo la casa de San Isidro donde vivíamos, tan grande, aún me pregunto cómo pudo haber llegado alguna allí. Lo cierto es que no era algo desordenado con los legos sino con casi todos mis juguetes. Tenía muchos que eran herencia de mis hermanos: siendo yo el menor heredé soldados, carros, legos, y todo tipo de juguetes aparte de los que me regalaban en las navidades. A pesar de tener un closet con varios pisos para guardarlos, más de una noche durmieron en el piso de mi cuarto. La razón era muy sencilla: los soldados debían cuidar el fuerte que había armado con los legos, los autos debían estar en la cochera que se les construyó con los bloques del dominó de madera, los muñecos grandes como "Blaster" (un transformer que se convertía en radio) o "Beastman" (fiel escudero de "Skeletor", de la serie "He-Man") debían estar al tanto de las naves espaciales que podían aparecer, todas construidas con el "Mecano". Era lógico que no era posible guardar los juguetes, ninguno podía darse el lujo de dormir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por cierto, el "Mecano" era un juego de piezas de metal con huequillos y venia con una cajita de tornillos y tuercas. Me fue otorgado con un sermón previo acerca de mantener las piezas cerca (de preferencia dentro) de su caja. Venía con un manual de cómo construir barcos, carros, camiones, puentes, molinos... era como para derretir el gusto de alguien acostumbrado a unos simples legos. La importancia de cuidar este juego no era solo porque era como entrar a un nivel más alto, sino porque era uno que había pasado de generación en generación, y había el temor de que lo pierda dados mis antecedentes con los juguetes en general. Y me esmeré tanto que hasta ahora tengo el juego guardado en una caja, con la mayoría de piezas intacta y esperando a ver si mi sobrino se vuelve el candidato a siguiente heredero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_Y_WOe5_Fdy8/TESl4vojrTI/AAAAAAAAAEE/C3z1-vRoOFk/s1600/blaster.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 250px; height: 318px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_Y_WOe5_Fdy8/TESl4vojrTI/AAAAAAAAAEE/C3z1-vRoOFk/s320/blaster.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5495699839576681778" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En cuanto a autos, heredé muchos de mi hermano: de fierro, de plástico, autos, camiones, carros de carrera. Lo único que nunca tuve fue una pista de aquellas con autos eléctricos donde estos realizaban acrobacias pues resultaba muy caro para la economía familiar. Sobre soldados había de todas las nacionalidades: árabes, norteamericanos, beduinos, europeos, vaqueros, todos mezclados con muchas réplicas en amarillo plástico de los personajes de Mafalda. Nunca supe cómo fue que llegaron, sólo que los teníamos a montones. Aparte de los soldados teníamos muñequitos de extraterrestres, presumiblemente personajes de Ultrasiete que venían en el chocolate "Juguete" de Motta. Esos eran mis preferidos de niño, no sólo porque me parecían deliciosos sino porque traían pequeños juguetes, de ahí el nombre. Hace no mucho vi que aún los vendían... pero no me llaman mucho la atención hoy en día, por alguna razón prefiero los chocolate "sublime".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como tenía muchos carros. muchos legos y muchos soldados necesitaba un campo de juego bastante grande y si bien nuestros cuartos en la casa de San Isidro lo eran, el jardín de mi abuela ganaba por goleada. Aparte que para mis soldados parecería una gran selva donde podían perderse, enterrarse, o subirse a los árboles. Se podía utilizar catapultas con pequeños bloques de tierra, hacer caer a los soldados desde alto sin que corran riesgo de romperse. Los únicos riesgos eran que se mojen o que se pierdan en la improvisada selva. Lo bueno es que de hecho sobrevivirían así no se les encontrara de nuevo. Las nuevas aventuras duraban lo que duran el verano o la primavera. Durante las otras estaciones hacía mucho frío como para jugar así no más en el jardín y menos con la manguera. Con las mudanzas que tuvimos años después muchos juguetes se perdieron y muchos tuvieron que ser regalados. Pero aunque suene a frase trillada, muchos de ellos siempre quedarán en mi memoria como mis más fieles compañeros de juego durante esos primeros años.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5017372870886580283-7824725568787917939?l=vidadefiek.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://vidadefiek.blogspot.com/feeds/7824725568787917939/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://vidadefiek.blogspot.com/2010/07/juegos-peligrosos-ii.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5017372870886580283/posts/default/7824725568787917939'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5017372870886580283/posts/default/7824725568787917939'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://vidadefiek.blogspot.com/2010/07/juegos-peligrosos-ii.html' title='Juegos Peligrosos (II)'/><author><name>FIEK</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05330723262531642336</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='30' src='http://2.bp.blogspot.com/_Y_WOe5_Fdy8/SNRo1jd5vOI/AAAAAAAAAAw/LSVbpoU0lqY/S220/yop.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_Y_WOe5_Fdy8/TESl4vojrTI/AAAAAAAAAEE/C3z1-vRoOFk/s72-c/blaster.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5017372870886580283.post-7542663295475898802</id><published>2010-05-01T09:43:00.001-07:00</published><updated>2010-05-01T09:46:13.479-07:00</updated><title type='text'>Lindos Paseos, Terribles Canciones</title><content type='html'>Los fines de semana, de preferencia los domingos solíamos ir al Country Club El Bosque en chaclacayo si era invierno o nos íbamos a la playa si era verano. En este último caso nuestro destino favorito era Santa María, una de las playas del sur (ya que en la semana íbamos a La Herradura, en ese tiempo aún limpia y sin un mar pestilente). &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nuestro vehículo era un Plymouth Valiant del 68, es decir, un lanchón color verde claro en el cual cabíamos los seis integrantes de la familia: mis dos padres, mi hermano, mi hermana (ambos mayores que yo), mi abuela (si no se sentía mal de salud que era lo habitual) y por supuesto yo. Los viajes a la playa los sentía menos largos que al Bosque, quizá porque había menos tráfico o de repente por una errada percepción de tiempo. O de repente porque a Chosica era de subida y a la playa de bajada y nuestro auto (bautizado años después como "La Palta") no era muy veloz que digamos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_Y_WOe5_Fdy8/S9xZthz_IfI/AAAAAAAAADY/eKaz_E4Q7n0/s1600/plymouth.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 154px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_Y_WOe5_Fdy8/S9xZthz_IfI/AAAAAAAAADY/eKaz_E4Q7n0/s320/plymouth.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5466342686426341874" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En cuanto a la playa, nuestra indicación era un gran pino que había al lado derecho de la carretera. Esa era la entrada a Santa María y siempre sospechábamos que el día en que ese pino no estuviera no sabríamos cuál era nuestra entrada. Varios metros de camino nos llevaban a la pequeña caseta de pago. Recuerdo que no era muy caro y que dejamos de ir cuando el costo de S/.20.00 soles nos parecía un robo tan solo por poder estacionar cerca a la playa y no tener seguridad alguna. Como difícilmente encontrábamos lugar para la "Palta" cerca a la playa, solíamos estacionar el auto arriba, cerca a los edificios en la zona residencial, cuidando de no estorbar ningún estacionamiento y bajábamos unas muy largas escaleras para poder acceder a la playa. Mientras íbamos bajando tratábamos de ver por donde había algún sitio libre, como la playa era bastante grande siempre hallábamos dónde instalarnos con sombrilla, banquito (que alguna vez papá rompió con su peso), toallas y los indispensables cooler y gran termo con los sánguches y el refresco que serían nuestro almuerzo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El regreso sería algo tortuoso: después de un día de sol y relajo teníamos que regresar al auto. Es decir, subir por la maravillosa escalera que nos llevó a la playa. Una cosa es bajar por ella con ayuda de la gravedad y con un destino apetecible como bañarse en el mar, dormir al sol, y divertirse y algo muy diferente es estar totalmente relajado y mirar un promedio de 80 escalones con 2 descansos, cargando maletines, sombrilla, cooler, etcétera hasta llegar al auto que nos llevaría de vuelta a casa. Claro que más agotador sería para mi padre que debía manejar de regreso hasta Lima. Entonces, para evitar dormise cantaba durante el camino de regreso. Esto ocasionaba sentimientos encontrados en sus nosotros, sus tres hijos. Obviamente no nos convenía que se quedara dormido para poder llegar todos sanos y salvos a casa, pero tampoco nos dejaba dormir a nosotros durante el regreso así que terminamos odiando que cante. Lo más desesperante era que cantara siempre las mismas canciones que estaban bastante pasadas de moda. El solía decir que las canciones de nosotros sólo tenían un compás y que eran muy simples (¿facilistas?) y que eso no era música (¿me escuché a mi mismo decir lo mismo de cierta música actual?) porque la que el cantaba tenía 2 compases o más. Teniendo en cuenta mi edad y mis pobrísimos conocimientos de música (hasta ahora) sus respuestas me sonaban a una especie de spanglish mezclado con esperanto, es decir, no entendía nada. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Igual era cuando regresábamos de chosica: mi padre necesitaba cantar de regreso. Nnca escuché una sola de esas canciones en radio si no años después en algún karaoke cuando alguna persona mayor evocaba canciones "del ayer". Puedo decir que aún hoy me sé de memoria la letra de alguna de esas canciones, no sé si mi memoria privilegiada no me deja olvidarlas o las escuché tantas veces que se quedaran grabadas como cn fuego. Mi hermana y yo urdimos un plan para evitar aquellas canciones que nos parecían tan lastimeras como anticuadas: decidimos cantar nosotros. Siguiendo la máxima "si no puedes contra ellos, úneteles" empezamos a cantar nosotros durante los caminos de regreso. Nuestra canción favorita era "Me pongo a pintarte" de Guillermo Dávila. No estoy si favorita o es que era la única de la que sabíamos la letra ya que era la canción de una novela protagonizada por el mismo Guillermo Dávila. Y hay que ser sinceros, cantábamos demasiado mal. Cuando nos cansábamos era mi padre quien empezaba sus cantos. El objetivo parecía ser siempre el mismo, todos íbamos despiertos durante todo el camino. Los mejores regresos siempre fueron aquellos en que habíamos tenido tanta actividad física que despertábamos en el auto, ya guardado en el garage de la casa, donde nos habían dejado aún sospecho que para que no intentemos volver a cantar o por pena de interrumpir un sueño tan reparador.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5017372870886580283-7542663295475898802?l=vidadefiek.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://vidadefiek.blogspot.com/feeds/7542663295475898802/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://vidadefiek.blogspot.com/2010/05/lindos-paseos-terribles-canciones.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5017372870886580283/posts/default/7542663295475898802'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5017372870886580283/posts/default/7542663295475898802'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://vidadefiek.blogspot.com/2010/05/lindos-paseos-terribles-canciones.html' title='Lindos Paseos, Terribles Canciones'/><author><name>FIEK</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05330723262531642336</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='30' src='http://2.bp.blogspot.com/_Y_WOe5_Fdy8/SNRo1jd5vOI/AAAAAAAAAAw/LSVbpoU0lqY/S220/yop.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_Y_WOe5_Fdy8/S9xZthz_IfI/AAAAAAAAADY/eKaz_E4Q7n0/s72-c/plymouth.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5017372870886580283.post-6048186823430218752</id><published>2010-03-09T06:32:00.000-08:00</published><updated>2010-03-09T12:53:46.550-08:00</updated><title type='text'>Enredos Infantiles</title><content type='html'>Como ya he contado en alguna de las entradas anteriores, siempre odié ser una especie de "niño modelo". La mayoría de mamás querían que yo fuera amigo de sus hijos, quizá para que les sirva de ejemplo. La verdad es que yo era tan tímido que era incapaz de hacer alguna travesura o portarme mal. Tampoco me nacía hacerlo así no hubiera sido tan obediente de niño. Otra de las "virtudes" que tenía (y la tengo aún) es que me gusta hacer casi de todo. Es decir, son pocas las actividades que no me agradan, así que es difícil que me aburra con algo. Por ello cuando iba a la casa de algún amigo, o este venía a la mía, casi siempre estaba de acuerdo con lo que propusieran. No recuerdo ninguna ocasión en que haya rechazado algún juego o deporte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hubo un tiempo en que iba a jugar a casa de uno de mis amigos del barrio. Lo conocí porque era medio-hermano de un amigo de mi hermano mayor. Una de las cosas que más me gustaba era cuando jugábamos con barcos: el tenía dos o tres de esos buques guerra de plástico que vienen para armar, así que convertíamos el parquet de su departamento en nuestro océano para jugar a las batallas navales. Pero lo que nunca me esperé fue que el día de su cumpleaños quisiera jugar a las batallas... con su hermana y sus amigas. Quería que haya dos equipos, uno de chicos y uno de chicas y que ambos pelearan (al estilo lucha libre olímpica). Su hermana era dos o tres años mayor que nosotros al igual que sus amigas, y obviamente le pareceríamos bebes así que ni caso hizo. En mi caso yo no creía lo que estaba escuchando, pero cuando H. F. trató de desalojar a su hermana del sillón me di cuenta de que hablaba en serio. Pero cuando esta última lo sacó a empellones de su cuarto y cerró la puerta con llave respiré aliviado pensando que la "guerra de los sexos infantil" había terminado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_Y_WOe5_Fdy8/S5a1Sb_lrTI/AAAAAAAAADQ/zkFbVpmdLXM/s1600-h/enredos_infant.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 214px; height: 246px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_Y_WOe5_Fdy8/S5a1Sb_lrTI/AAAAAAAAADQ/zkFbVpmdLXM/s320/enredos_infant.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5446740127707934002" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero no los eventos de lucha, ya que H. F. decidió que el lucharía contra todos nosotros, pudiendo usar lucha, karate, tae kwon do, judo, y no recuerdo que más. Pero si recuerdo que nosotros (éramos unos 4) sólo box. En ese momento yo pensaba si sabía realmente de que hablaba y si conocía realmente las artes marciales de las que hablaba. Uno de sus amigos le explicó que si hablaba de box, le podían dar un mal golpe, así que ese deporte quedó eliminado de la nueva "competición". Siendo alguien totalmente pacífico solo me limité a ver como peleaban entre ellos, pero como casi termina en una verdadera bronca (totalmente esperable) decidieron que solo fuera lucha en equipos de a dos... lo cual me incluía a mí. Esta vez no me salvaría de tener que pelear con alguien. Se sorprendieron mucho de que rápidamente dominara a mi improvisado rival. De hecho no tenían como saber que poco tiempo antes había practicado judo y que con la agilidad que me daba el tenis de mesa, era difícil atraparme en algún tipo de llave, más si ellos desconocían como hacerlas. Cuando ya se fueron los amigos, quedé yo solo un rato más, pues a pesar de que vivía a la vuelta mis padres me recogerían. H. F. insistía en que me quedara un rato más. Incluso decía que si quería me quedara a dormir. "Podemos bañarnos juntos" recuerdo claramente que dijo. Por dentro me asusté, como que no me parecía muy adecuada la "proposición". Afortunadamente llegaron pronto a recogerme y pude refugiarme de regreso en casa. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Algún tiempo después, mientras jugábamos con bicicletas y skates uno de mis amigos soltó un "uyyy". H. F. había dicho que yo era una especie de autómata de propiedad de M. A. porque este había dicho que yo le hacía caso en caso en casi todo lo que él decía. En otras palabras, decía que yo actuaba de acuerdo a su voluntad. No sabía si decía o no la verdad, pero teniendo en cuenta que H. F. no era nada confiable podía estarlo haciendo sólo para molestarme y hacerme quedar mal con M. A. con quien no se llevaba (y era uno de mis mejores amigos, o así lo creía yo). Así que en cuestión de segundos tenía que pensar que responder para no quedar mal yo también. Al final terminé diciendo "yo sólo le hago caso en lo que me conviene..." Lo cual era cierto, no iba a hacer caso de realizar actividades que no me agraden. Pero casi todos se rieron y dijeron que yo era muy inteligente y a la vez malvado por manipularlo (o algo similar) a mi amigo...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aparentememte nadie le dijo nada a M. A. después de este evento o simplemente él no le dio mayor importancia pues seguimos jugando y reuniéndonos en alguna de ambas casas de tanto en tanto. O jugando en grupo los partidos de fulbito que ya he mencionado antes. Lastimosamente habrían aún más enredos en el futuro, algunos bastante graves que ya serán materia de una entrada posterior.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5017372870886580283-6048186823430218752?l=vidadefiek.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://vidadefiek.blogspot.com/feeds/6048186823430218752/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://vidadefiek.blogspot.com/2010/03/enredos-infantiles.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5017372870886580283/posts/default/6048186823430218752'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5017372870886580283/posts/default/6048186823430218752'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://vidadefiek.blogspot.com/2010/03/enredos-infantiles.html' title='Enredos Infantiles'/><author><name>FIEK</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05330723262531642336</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='30' src='http://2.bp.blogspot.com/_Y_WOe5_Fdy8/SNRo1jd5vOI/AAAAAAAAAAw/LSVbpoU0lqY/S220/yop.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_Y_WOe5_Fdy8/S5a1Sb_lrTI/AAAAAAAAADQ/zkFbVpmdLXM/s72-c/enredos_infant.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5017372870886580283.post-5811576679735612883</id><published>2010-01-01T18:15:00.000-08:00</published><updated>2010-02-05T15:18:25.331-08:00</updated><title type='text'>Memoria de Elefante</title><content type='html'>Estando ya en cuarto de secundaria opté por tomar notas de las clases en borrador para después pasarlas a un cuaderno en limpio. La verdad es que casi nunca terminaba de hacerlo. El año acababa y rara vez tenía mis cuadernos al día salvo en los cursos en los que la correcta presentación de éste era una nota extra. Conveniencia que le dicen... El tomar notas en borrador y transcribirlas luego me ayudaba a recordar muy bien lo que había dictado el profesor. Debido a ello no estudiaba mucho, pues las materias se quedaban grabadas en mi mente. Hubiera querido que pase lo mismo con geometría, aritmética, o física y química que terminé odiando porque nunca acababa de entenderlas. Me decían que era más fácil porque eran "ciencias exactas", en mi caso yo tenía la total exactitud de que no las entendía, salvo alguna iluminación celestial para pasarlos con 11. A pesar de mi dificultad con los larguísimos nombres de la química, las fórmulas de la física o el contorsionismo numérico de la aritmética nunca jalé un curso en toda mi etapa escolar. La única vacacional que hice fue voluntaria por que pasé matemática raspando, pero pasé.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estando en quinto de medio el profesor de historia nos advirtió que nos dictaría clase como se hace en la universidad: él nos hablaría de los temas y nosotros apuntaríamos lo que nos parezca conveniente. Es decir, con él se acabaron los dictados o el copiar de la pizarra. Estábamos en último año de colegio y debíamos ir acostumbrándonos al siguiente nivel: la universidad. Yo había estado tan acostumbrado a que nos dicten que no supe cómo haría, pensé que quizá era mejor copiar todo lo que el profesor hable. Pero jamás sospeché que hablara tan rápido. Tenía que tomar medidas radicales, debía escribir más rápido que antes pero mientras lo hacía iba fluyendo más información por parte del profesor. Así que debía memorizar lo que decía, y mientras lo escribía ir memorizando la siguiente parte y una vez escrita la primera, escribir la segunda mientras memorizaba la siguiente. Era como si partiera mi mente en dos campos, una bandeja de entrada y una de salida. Pronto me di cuenta que cada bandeja podía aumentar de tamaño, es decir, podía memorizar más de una oración o frases más largas. Quizá suene casi imposible pero pude hacerlo. Claro que mi letra se volvió un desastre y a veces al releer lo que había escrito ni yo mismo me entendía. Pero lo que había memorizado seguía en el disco duro de mi mente así que podía presumirlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De esta forma, no me era tan necesario estudiar a fondo. Los datos se quedaban dando vueltas en mi mente. Y cuando tenía examen esto era una gran ayuda. Es por ello que en mi tiempo escolar no era considerado un alumno muy destacado, pero tampoco era malo. Mis compañeros de colegio me catalogaban como "chancón", pero yo sabía que estos eran los que aprendían las cosas de memoria sin analizarlas. El tener yo los datos en la mente y poder plasmarlos con diferentes palabras que el profesor me hacía sentir bastante bien. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_Y_WOe5_Fdy8/S2ynIrFg2NI/AAAAAAAAACk/DzZ-hssvOXk/s1600-h/elefantes-427.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 200px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_Y_WOe5_Fdy8/S2ynIrFg2NI/AAAAAAAAACk/DzZ-hssvOXk/s320/elefantes-427.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5434902617775986898" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Parece que ello ayudó a desarrollar bastante mi memoria. Pero atrofió otros compartimentos de la misma. Como por ejemplo lo que hacían mis manos con mis objetos personales. Hasta el día de hoy se me "borran" eventos que han sucedido hace pocos minutos como dónde dejé las llaves de mi casa, qué hice con el polo que me cambié en el camerino de la universidad (y nunca más volví a ver), o buscar mi teléfono celular por toda la casa, para terminar dándome cuenta que nunca lo tomé de mi mesa de noche cuando me levanté. La que más ha gozado de este tipo de olvidos ha sido mi madre, al punto que cuando buscaba algo como lo que he mencionado, me miraba con cierta ternura mezclada con sarcasmo y me lo entregaba en la mano diciéndome donde lo dejó "Olvido Castro". Fue el apodo que me puse por un tiempo, hasta que estos eventos se hicieron menos frecuentes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy soy capaz de recordar conversaciones de hace mucho tiempo o imágenes de eventos pasados hace años. Ello me permitió encontrar el camino de regreso de una zona desértica hace años, ello me permite también escribir este blog de recuerdos. Esta capacidad me ha ayudado a poder realizar múltiples tareas a la vez, a recordar fechas, números de teléfonos, nombres, etcétera. Y me ha sido muy útil para recordar hasta los colores que más le gusta a algún amigo o que es lo que más detesta. Lo que jamás he logrado recordar así no más han sido los cumpleaños, incluyendo el mío. Por eso no soy de resentirme si alguien se olvida del mío, no sería nada justo. Es por estas razones que algunos amigos dicen que tengo memoria de elefante. Siempre aclaro que es por la capacidad y no por el tamaño del animal...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;P.D.: gracias por los regalos a esas dos personas que considero tan especiales para mi =D&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5017372870886580283-5811576679735612883?l=vidadefiek.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://vidadefiek.blogspot.com/feeds/5811576679735612883/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://vidadefiek.blogspot.com/2010/01/memoria-de-elefante.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5017372870886580283/posts/default/5811576679735612883'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5017372870886580283/posts/default/5811576679735612883'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://vidadefiek.blogspot.com/2010/01/memoria-de-elefante.html' title='Memoria de Elefante'/><author><name>FIEK</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05330723262531642336</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='30' src='http://2.bp.blogspot.com/_Y_WOe5_Fdy8/SNRo1jd5vOI/AAAAAAAAAAw/LSVbpoU0lqY/S220/yop.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_Y_WOe5_Fdy8/S2ynIrFg2NI/AAAAAAAAACk/DzZ-hssvOXk/s72-c/elefantes-427.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5017372870886580283.post-4820241504530881738</id><published>2009-11-04T11:08:00.000-08:00</published><updated>2010-11-08T12:06:24.935-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Arquero'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Tenis de Mesa'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Fiek'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Voley'/><title type='text'>El Arquero (2da parte)</title><content type='html'>Como dice en "El Arquero" (primera parte) esa fue la historia en mi propio barrio, el que describo al final fue uno de los últimos partidos que recuerdo ya que pronto dejaría de frecuentar a esos amigos. En el colegio la historia fue muy diferente: era malísimo y nadie me escogía nunca para jugar. Y era un alivio, tampoco quería yo hacer el ridículo. El problema era educación física, todos tenían que jugar cuando tocaba fulbito, así tuvieran dos pies izquierdos como yo. Recuerdo que el profesor hacía los equipos y así me encontré jugando uno de mis primeros partidos. En algún momento, en que jugaba en no se qué posición, pateé la pelota no sé en qué forma y la pasé a no sé quien. Resultó que el balón pasó entre uno y otro rival y uno de nuestros delanteros metió un golaso. Una jugada maestra, un pase gol, una revelación. El único que no sabía que había pasado era el autor de semejante pase "magistral" según el más emocionado de mis compañeros de equipo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La escena se volvió a repetir en el partido siguiente, por lo que el profesor me empezó a decir "el capitán", en otro momento me decía que daba pases como Chumpitaz. Yo estaba totalmente seguro de que se burlaba de mi. Mi expresión de desconcierto en el rostro debía ser muy elocuente para que nadie se diera cuenta que todo era pura cuestión de suerte. Poco después empecé a jugar como siempre: mal. No le daba a la pelota, fallaba los pases, me daba miedo marcar y que me marquen. Es decir, una nulidad. A pesar de todo, el año siguiente terminaría participando en los juegos intersecciones del colegio. En realidad yo fui a jugar tenis de mesa, pero los de mi salón estaban incompletos para el fulbito y me pidieron que los completara. Les expliqué que yo era muy malo para jugar y que si algo podía hacer, quizá podría ser como arquero. Total, en mi barrio jugaba y no lo hacía mal en esa posición. Pensé que era un sabia decisión probarme pateando al arco, y la tapé con el muslo, o mejor dicho la pelota me rebotó allí. Creo que la decisión no fue tan sabia, porque después de ello fui "aprobado" como arquero del improvisado equipo. Me comí la primera goleada de mi vida arquerística... Lo único que abona en mi favor es que teníamos un jugador menos, así que la vergüenza no fue tan fatal. Otro detalle en el que reparé poco después es que los arcos con los que jugaba en el parque de mi casa constaban del poste del aro de basket y una piedra. En el colegio teníamos arcos de fierro, es decir, normales. No estaba preparado a tapar por alto. Entonces cada disparo por allí se convertía en gol. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los otros partidos ni me asomé por la cancha, me daba mucho miedo que pusieran de nuevo a tapar, asi que me dediqué al único deporte que según yo dominaba. Pero el orgullo quedó herido, quería reinvindicarme. Me sentía mal de no poder tapar como en mi barrio, pero no sabía lanzarme o volar, como veía hacerlo a los arqueros en los mundiales de fútbol ni tenía cómo. Como soñaba con volar como arquero y mi cuarto (que compartía con mi hermano) era muy grande, lanzaba una media por encima de la cama y me tiraba a desviarla como si fuera la pelota. Mi hermano, que sí era muy bueno con el balón empezó a jugar conmigo en el garage de mi casa, el pateaba y yo debía lanzarme como sea a atajar el balón. Pero el mejos golpe de suerte fue que un buen día, nunca sabremos porqué, vinieron un montón de jóvenes y pusieron en la cancha de nuestro parque dos arcos de fulbito. Y fue allí donde empecé a tapar mejor. Fue con esos arcos que jugamos el último partido que jugué con los amigos del barrio y fueron esos arcos los que me ayudaron a saber donde pararme y qué lado era el más fácil para lanzarme con la mano extendida o estirar el pie hacia el otro lado.&lt;br /&gt;Ya me consideraba preparado para jugar mi último intersecciones del colegio en quinto de media y hacerlo de manera más digna que la última goleada. Y cuando el gran y esperado dia llegó terminé jugando el campeonato intersecciones de voley masculino... Pero esa es otra historia...&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5017372870886580283-4820241504530881738?l=vidadefiek.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://vidadefiek.blogspot.com/feeds/4820241504530881738/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://vidadefiek.blogspot.com/2009/11/el-arquero-2da-parte.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5017372870886580283/posts/default/4820241504530881738'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5017372870886580283/posts/default/4820241504530881738'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://vidadefiek.blogspot.com/2009/11/el-arquero-2da-parte.html' title='El Arquero (2da parte)'/><author><name>FIEK</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05330723262531642336</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='30' src='http://2.bp.blogspot.com/_Y_WOe5_Fdy8/SNRo1jd5vOI/AAAAAAAAAAw/LSVbpoU0lqY/S220/yop.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5017372870886580283.post-7831327995403045517</id><published>2009-10-31T13:34:00.000-07:00</published><updated>2009-10-31T14:05:11.073-07:00</updated><title type='text'>Mi Primera Mascota</title><content type='html'>Si bien la primera mascota de mi propiedad fue un "pihuicho" (periquito verde del Amazonas), hubo varias mascotas en casa cuando yo era pequeño. Al primero que recuerdo es a "Yin Yin", un cocker que parece era demasiado travieso. Recuerdo cómo lo castigaban para que aprenda a hacer sus necesidades donde debía... y no en la alfombra de una las salas de la casa de San Isidro... O donde debía dormir, pero siempre me daba miedo y pena pues a veces los castigos lo hacían llorar. Siendo tan sensible también me ponía a llorar yo (de pena ajena quizá). No pasó mucho tiempo hasta que lo llevaron a casa de mi abuela en Jesus María. Se suponía que allí sería mejor cuidado y estaría feliz. Al parecer la felicidad duró pocos meses, porque en la siguiente visita ya no estaba y yo nunca más lo vi.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el jardín de mi abuela en (la que vivía con nosotros en San Isidro), vivía una tortuga más o menos grande. Quizá por ello le tenía algo de miedo. La vi comer lechuga algunas veces y si no me equivoco también camote. Las pocas veces que jugaba en el jardín trataba de mantenerme alejado de ella. Quizá haya sido el único niño con ataque de pánico por ser perseguido por una tortuga en su propia casa. Afortunadamente nunca me pudo alcanzar... Me di cuenta que aquel tormento con caparazón no estaba, cuando por fin ya podía jugar en paz en el jardín y nunca sospeché que pudiera haberse muerto o que mi abuela la mandara mudar al parque de la esquina, por haber encontrado a la tortuga culpable de comerse y malograr sus flores. Así que la sentencia parece haber sido fue "destierro perpetuo" a un campo más grande.  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Poco tiempo después, una de mis primas me regaló un sapito (tenia varios). Después de haber salido de una tortuga parece que mi abuela no estaba dspuesta a tolerar un sapo en su jardín, menos aún si el nuevo huésped tenía el atrevimiento de subirse a la terraza y estacionarse debajo de su baúl preferido. Por lo tanto, supe con acertada intuición que al pobre anfibio le quedaba poco tiempo de vida en su nuevo jardín. Aún sospecho que corrió la misma suerte que la tortuga cuando nunca más lo vi aparecer por el jardín (y menos dentro de la casa, por suerte para su propia integridad). &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_Y_WOe5_Fdy8/SuyllHQdLeI/AAAAAAAAACc/x2uIHgnBRg0/s1600-h/pihuicho2.bmp"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 167px; height: 200px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_Y_WOe5_Fdy8/SuyllHQdLeI/AAAAAAAAACc/x2uIHgnBRg0/s320/pihuicho2.bmp" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5398872110332194274" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Luego de esas dos experiencias fallidas, poco antes de una Navidad, no recuerdo a quien se le ocurrió regalarnos dos "pihuichos". Como ya mencioné eran dos pericos verdes de la amazonía, con una coqueta raya amarilla y una línea blanca a lo largo de las alas. Uno fue adoptado por mi hermana y el otro por mí. Según mis padres ambos reflejaban la personalidad de nosotros dos: el mío era bastante tranquilo y pausado para moverse. El de mi hermana era más inquieto y solía agarrar a picotasos al otro cuando algo le molestaba... No nos agradaba mucho verlos encerrados dentro de su jaula así que la primera vez que los dejamos salir de su jaula les amarramos una pata a la misma. El verlos caminar y caerse por la tensión de la pita nos partió el corazón. No estábamos dispuestos a tener dos mascotas que parecieran presos políticos... así que la solución fue cortarles un poco las alas. Así podría saltar pero no irse volando y podían vivir fuera de su jaula. Se acostumbraron tanto que pasaban todo el día parados encima de la jaula y cuando ya se hacía de noche, ellos mismos se metían dentro de la misma y chillaban para que cerremos la puerta y los tapemos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un día mi hermana se encontraba cortándoles las alas a su pichuicho, pero al parecer este se retorció y la punta de tijera cortó algo más que plumas. Afortunadamente fue un cortesito pequeño, pero entre el susto, los chillidos del loro y la gran mancha roja (producto del aseptil) todo el cuadro parecía una intervención quirúrgica. Muy pronto el ave se recuperó ya que empezó a volar por toda la casa. Eran vuelos bajos aunque rápidos que terminaban cuando quería atravesar alguna puerta de vidrio que se encontraba cerrada. Nos dimos cuenta que debíamos cortarle un poco más las alas cuando este mismo se escapó con dirección hacia el parque y nunca más lo vimos. Por ello al poco tiempo compramos otro, para que mi perico no se sintiera solo. Al comienzo no lo aceptaba mucho. Nos dimos cuenta porque agarraba a picotasos al intruso. Parece que lo estaba haciendo pagar derecho de piso, porque al par de semanas ya se estaba rascando mutuamente y rara vez hubo una nueva "bronca" entre los dos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al menos las peleas entre ellos eran más normales que cuando estaba el que se escapó: este último a la hora que se peleaban por algo le ponía la pata en el pecho a su rival. Pero el nuevo inquilino era más pequeño que mi "protegido", así que era difícil que hiciera algo semejante. Felizmemte la fiesta se llevó en paz por muchos años. Falta espacio, memoria y tiempo para relatar todo lo que vivimos con ellos, pero en la siguiente entrada trataré de resumir los momentos más memorables.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5017372870886580283-7831327995403045517?l=vidadefiek.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://vidadefiek.blogspot.com/feeds/7831327995403045517/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://vidadefiek.blogspot.com/2009/10/mi-primera-mascota.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5017372870886580283/posts/default/7831327995403045517'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5017372870886580283/posts/default/7831327995403045517'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://vidadefiek.blogspot.com/2009/10/mi-primera-mascota.html' title='Mi Primera Mascota'/><author><name>FIEK</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05330723262531642336</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='30' src='http://2.bp.blogspot.com/_Y_WOe5_Fdy8/SNRo1jd5vOI/AAAAAAAAAAw/LSVbpoU0lqY/S220/yop.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_Y_WOe5_Fdy8/SuyllHQdLeI/AAAAAAAAACc/x2uIHgnBRg0/s72-c/pihuicho2.bmp' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5017372870886580283.post-7803802224269445793</id><published>2009-10-19T17:12:00.000-07:00</published><updated>2009-10-19T17:52:45.552-07:00</updated><title type='text'>El Silencio</title><content type='html'>Quien haya leído alguna de las anteriores entradas podría confundirse y pensar que como me decían "el mudo", esta entrada trate de los largos años de silencio de mis épocas de colegio. Tampoco es que nunca hablara, pero lo hacía muy poco (a veces más vale calidad que cantidad). Pero esta entrada no trata de ello si no de la playa "El Silencio", la cual conocí por primera vez allá por los años ochenta cuando yo todavía era bastante pequeño. Me falla la memoria, pero por la foto calculo haber tenido entre 8 y 11 años aquella primera vez.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuanod niño, con mi familia solíamos ir a la playa "La Herradura" de Chorrillos los días de semana. En esos años la playa era muy presentable y el mar estaba limpio, así que era uno de los puntos obligados en verano. Los fines de semana, domingos principalmente nos íbamos hasta el balneario de Santa María, varios kilómetros al sur. Mis principales recuerdos de veranos infantiles evocan ambas playas. Santa María me gustaba bastante porque aprendí a impulsarme con las mismas olas y si el mar no estaba muy movido, podía meterme bien al fondo sin mucho peligro. Sabía nadar pero no era un experto como para meterme cuando había bandera roja. Santa María fue mi campo de juegos de fines de semana, iba con mis primos, con mis amigos. Hacíamos castillos, jugábamos con camiones y carros de juguete, recoletábamos machas cuando era temporada, nos entérrabamos en la arena y todas las otras cosas que nos permitiera inventar la imaginación. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me gustaba tanto estar en el agua, que mi papá o mamá tenían que venir a buscarme y exigirme que salga del mar. Como no me gustaba salir, la señal convenida era que apenas tuviera las manos arrugadas era hora de salir. En otras palabras, si mi madre quería que salga del agua y yo quería un ratito más, me pedía que le enseñe las manos. Y al verlas yo mismo tan arrugadas, no me quedaba lugar a discusión: era hora de salir. Lo que más odiaba eran las malaguas que aparecían por febrero. Siempre me decían que me aleje porque picaban. No le veía la lógica, al ser una especie de gelatina no lograba entender como lo picaban a uno, sospechaba que tendrían una especie de pico debajo que no se podía ver así no más. Años después me enteré que botaban cierto líquido o sustancia que causaba escozor al entrar en contacto con un cuerpo extraño, es decir, un brazo, una pierna, etcétera. Tuve la suerte de que nunca me "picó" una. Quizá fue porque cuando era época de malaguas no entraba al mar así no más. Otra cosa que odiaba eran los revolcones, al estar mal parado ante una ola que venía con más o menos fuerza, era atropellado por esta. Y terminaba siendo llevado cual saco de papas, hacia la orilla por la ola hasta que se hacía más peuqeña, mientras yo me convertía en una mezcla de arena (la que se me metía en la ropa de baño y otros lares) y de agua que tragaba y se me metía hasta por las orejas.  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llegó el día en que las playas de Lima se volvieron inutilizables y sólo íbamos a Santa María. Y llegó el día en que Santa María no estaba tan utilizable. Parecía como si hubieran rastrillado toda la playa y nos repelía un olor extraño algo desagradable. Era como si hubieran echado masilla a la arena. Y al querer quitársela se habúa vuelto pegajosa. Y lo otro es que nuestra economía bajaba y la entrada a la playa subía. Llegamos a pagar 10 soles por entrar con nuestro viejo carro, pero cuando subieron la entrada a 20 soles ya nos parecía un exceso así que empezamos a buscar nmuevos horizontes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y por datos de amigos dimos con la playa "El Silencio". Algunas cosas me llamaron mucho la atención: la arena era mucho más gruesa que en otras playas, lo que faclitaba el poder sacársela del cuerpo. Era mucho menos incómodo que en las otras playas. Y en toda la playa había montones de conchitas de todos los colores y tamaños, lo que se convirtió en un hobbie: coleccionar conchitas enteras de todos los colores y todos los tamaños. Podía pasar horas buscando alguna nueva en toda la playa. La arena era blanca y el mar parecía ser azul, en contraste con la misma. Habían poquísimos carros, la entrada era una rampa de afirmado (medio peligrosa pensaba ya pues en ese tiempo no había siquiera una barrera de contención para los autos). Hablando del mar, la orilla era bastante empinada y la única ola que podía verse era en la misma. Parecía una gran taza de agua, si uno superaba la ola de la orilla y sabia al menos flotar, ya que detras de la ola no había piso. Como yo ya sabía nadar, podía pasar buen rato balanceándome con los tumbitos de la ola que iría a morir en la orilla lo cual era muy relajante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_Y_WOe5_Fdy8/St0Jkm662DI/AAAAAAAAACU/GvmzU4dN9H0/s1600-h/el+slencio.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 311px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_Y_WOe5_Fdy8/St0Jkm662DI/AAAAAAAAACU/GvmzU4dN9H0/s320/el+slencio.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5394478453187336242" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En esos años habrían dos o tres quioscos donde vendían comida marina. Y la playa era blanca, grande y limpia. Al no ser muy conocida no iba mucha gente. He sido testigo de cómo con los años y la cantidad de gente que empezó a ir, la playa ya no es la misma. Al menos, desde las últimas veces que fui hace muchos años, siempre la encontraba con restos de muchas cosas, era imposible encontrar un sitio los domingos y eran conocidos los robos a granel de objetos personales. Me da pena que una playa que marcó parte de mi niñez se haya vuelto "inhabitable" por llamarlo de alguna manera. Puede que esté siendo injusto y que ya la hayan limpiado y arreglado y sea la misma que yo conocí hace más de veinte años (creo que un poquito se aprecia en la foto). Deseo mucho estarme equivocando...&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5017372870886580283-7803802224269445793?l=vidadefiek.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://vidadefiek.blogspot.com/feeds/7803802224269445793/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://vidadefiek.blogspot.com/2009/10/el-silencio.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5017372870886580283/posts/default/7803802224269445793'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5017372870886580283/posts/default/7803802224269445793'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://vidadefiek.blogspot.com/2009/10/el-silencio.html' title='El Silencio'/><author><name>FIEK</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05330723262531642336</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='30' src='http://2.bp.blogspot.com/_Y_WOe5_Fdy8/SNRo1jd5vOI/AAAAAAAAAAw/LSVbpoU0lqY/S220/yop.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_Y_WOe5_Fdy8/St0Jkm662DI/AAAAAAAAACU/GvmzU4dN9H0/s72-c/el+slencio.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5017372870886580283.post-2103208562444722964</id><published>2009-09-18T18:16:00.000-07:00</published><updated>2009-10-19T17:52:06.732-07:00</updated><title type='text'>El Arquero</title><content type='html'>Ya he mencionado que de pequeño era una calamidad en la mayoría de deportes que practiqué, salvo el tenis de mesa que era lo único en lo cual destacaba en el colegio, aún sin ser muy bueno. Dónde peor me iba era en fulbito: veía como mis amigos del barrio sabían llevar, hacer amagues, dominar el balón... yo ni siquiera sabía darle dirección con el pie. No tenía mucha idea del juego en equipo, ni la fuerza con la que debía patear la pelota. A veces pensaba que debí decirle a mi papá que perdía el tiempo llevándome a jugar al parque... ¡nunca aprendí nada! A pesar de ello igual jugaba con mis amigos del barrio, supongo que no se molestaban mucho porque ya estaban advertidos de como jugaba yo. Al poco tiempo aparecieron los chicos "del otro barrio" con los que aprendí lo que se denominaba rivalidad. Empezamos a jugar partidos de fulbito contra ellos, pero nunca nos juntábamos: eran los enemigos, los rivales, los contrarios, sólo nos reuníamos en la cancha. Pronto mis amigos se dieron cuenta de que si me mantenían en la cancha, perderíamos las batallas futbolísticas... así que la única solución para lograr el ansiado triunfo era que yo no jugara. Como todo contratiempo, este vino acompañado de una oportunidad: nadie quería estar en el arco, para todos era el puesto monse, una ofensa que lo manden a la última línea. Los que jugaban bien no debían tapar, por lo tanto era evidente que el arco sería mío.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La cancha del parque se convirtió en mi nuevo centro de prática. Esta vez no sería crudamente lanzado por los aires en un tatami sino que sería yo quien me lanzaría hacia el balón. Debía tener reflejos muy rápidos para poder interceptar el esférico. Si podía darle a una pequeña bolita que venía a veces a más de 70 kilómetros por hora con una pequeña raqueta, sería mucho más fácil interceptar un balón mucho más grande. El tenis de mesa, el judo y el basket (de pequeño tenía muy buena puntería) me ayudaron mucho y al poco tiempo me convertí en el dueño del arco. Nadie más quería tapar, y como yo era medianamente eficaz, y obviamente quería hacerlo, me convertí en el arquero del equipo. Antes que ser un peligro para mi propio equipo si salía a jugar, era mejor que estuviera en la línea final. El último recurso para evitar la caída... claro que también a quien poder echar la culpa de alguna derrota final... ante eso y no jugar, elegí lo último.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Poco a poco se fue sumando más gente al barrio, nosotros crecíamos y crecía el grupo. Sin embargo no todo fue felicidad, hubo momentos difíciles y algunos muy desagradables. El que más recuerdo fue uno en especial, debido a que me pareció abuso y cobardía casi al mismo tiempo: algunos de los que se unieron al grupo habían sido antes "del otro barrio", por lo que quizá habría quedado cierta rivalidad. Entre ellos se encontraba F.M. que decían había sido campeón de tae kwon do y que era cumplidor en la cancha de fulbito. Me tocó jugar contra su equipo una tarde de semana. En una de las tantas jugadasm me lancé y corté uno de sus disparos, al levantarme y lanzar la bola a uno de mis defensas quedé a la espalda de F.M. quien me aplicó un artero codazo a la mandíbula. Más que el dolor sentí cólera, no le había hecho nada, ni dirigido la palabra para que me agreda. Mi indignación se trasladó a mi pierna derecha que se estiró casi automáticamente y se instaló en su cuarto trasero (que por poco no cayó en la parte más dolorosa de cualquier hombre). Ante esto el volteó furibundo, mientras yo retrocedía medio asustado. Se me acercaba diciendo algo así como "te voy a..." y no pude escuchar lo siguiente pues me aplicó un golpe en la cabeza (nunca supe si fue un puñetazo, una cachetada o fue mi imaginación). Lo cierto es que mientras esos eternos segundos se sucedían sentía como me iba llenando de cólera y poco a poco se empezaba a ir el miedo. Sentí mi mano como un puño y cuando dejé de retroceder, se acercó G.F. a "separarnos". Mi única reacción fue retirarme. Pocos se dieron cuenta de qué sucedió, y les pareció muy extraño que me fuera con los ojos rojos (de importencia y sobre todo de cólera).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ese mismo día jugaba el JAO (equipo de los mayores del barrio) en el campeonato de fulbito del Carmelitas y como siempre, los menores íbamos a verlos jugar y a hacerles barra. No quería ir aquel día porque sabía que irían todos mis amigos, sobre todo con los que jugué más temprano. Mi padre me convenció de ir, me dije a mí mismo: por un tonto abusivo no iba a perderme el ver los partidos así que decidí ir. Cuando llegué me llamaron varios de mis amigos, estaban sentados en un gran grupo en las tribunas de cemento. Cuando me acerqué y quise irme hasta arriba todos se movieron de tal forma que el único sitio para sentarse era al lado de F. M. el golpeador, quien se disculpó, aunque me pareció poco sincero. He de reconocer que al menos hizo el esfuerzo. Al medio tiempo aproveché para ir a comprar bocaditos y cambiarme de sitio. Uno de mis amigos más cercanos me contó que su hermano mayor (que era una mole) se extrañó de que me fuera y de que F.M. le había dicho que yo lo agredí primero. Ante esto se molestó, pues cualquiera que me conozca bien sabría que soy incapaz de agredir a alguien, y menos sin razón alguna. Por eso F.M. fue obligado a ir al partido de ese día y a disculparse. Ante alguien que le doblaba el tamaño era difícil negarse. A la semana siguiente, gracias mi sensible oído me enteré de algo que no me gustó nada: G.F. le comentaba a otro chico que había llegado a tiempo de detener la "casi bronca" porque se dio cuenta que mi mano se estaba convirtiendo en un puño y que ver mi expresíón en ese momento hasta le había dado miedo. Me pareció de lo más cobarde, yo era flaco, chato y por lo tanto bastante débil. ¿Acaso un ex campeón de tae kwon do, más grande y más fuerte que yo, necesitaba que lo protejan de mí? ¿Y qué expresión me habrían visto? Me quedé con la duda, pero resolví no juntarme más con ellos por lo que dejé de salir a jugar al parque.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pasaron cerca de tres semanas en que mis amigos más cercanos me visitaban en casa y jugábamos tenis de mesa o a cualquier otra cosa. Sabían porque no quería salir a jugar, pero también sabían que no me molestaba que ellos lo hicieran. Ellos me avisaron que se había pactado un partido con la gente "del otro barrio" que tenía ahora refuerzos. Y necesitaban un arquero. Mi expresión fue elocuente, no taparía, no pensaba jugar con personas que consideraba desleales. Durante una semana no me dijeron nada sobre el tema. Pero el día del partido, en la mañana tocaron el timbre y mi madre me fue a buscar con una sonrisa pidiéndome que salga a la puerta. Mi sorpresa fue grande: ¡estaba todo el equipo, con suplentes incluidos! No podían jugar sin arquero y a pesar de que sabían que yo no era infalible harían todo lo posible por evitar que pateen a mi arco, pero sin un arquero (sin mi) no podían intentar ganar. Me necesitaban. Y me sentí necesitado, ante semejante muestra de confianza cedí. Les pedí que no me critiquen si no lo hacía bien, ante lo cual prometieron "blindar" mi arco y que tan solo me esforzara al máximo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No recuerdo si me metieron goles o no, recuerdo que ante la primera barrida, algunas de las chicas (hermanas de mis amigos) empezaron a corear mi nombre, lo cual me sorprendió y agradó a la vez. Era un estímulo adicional al de sentirme necesitado por ser un arquero regularón. Lo que sí recuerdo es que ganamos y salí de la cancha con una sonrisa de oreja a oreja, con la vieja satisfacción del deber cumplido.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5017372870886580283-2103208562444722964?l=vidadefiek.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://vidadefiek.blogspot.com/feeds/2103208562444722964/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://vidadefiek.blogspot.com/2009/09/el-arquero.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5017372870886580283/posts/default/2103208562444722964'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5017372870886580283/posts/default/2103208562444722964'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://vidadefiek.blogspot.com/2009/09/el-arquero.html' title='El Arquero'/><author><name>FIEK</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05330723262531642336</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='30' src='http://2.bp.blogspot.com/_Y_WOe5_Fdy8/SNRo1jd5vOI/AAAAAAAAAAw/LSVbpoU0lqY/S220/yop.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5017372870886580283.post-7599694216127239878</id><published>2009-08-14T20:17:00.000-07:00</published><updated>2009-08-14T20:47:13.834-07:00</updated><title type='text'>Esos Ojos Verdes...</title><content type='html'>Cuando estaba ya en cuarto de media empecé a regresar a casa en bus. Siempre había tenido movilidad escolar, sin embargo el presupuesto doméstico parecía no tolerar semejante gasto en alguien que ya tenía quince años y que sólo necesitaba tomar la 2 o la 53 (buses de ENATRU largos y amarillos) desde San Isidro a Miraflores, es decir, un viaje de sólo quince minutos. Me acostumbré a pararme al fondo durante el corto viaje pues eran raras las veces en que no estaba lleno. Cuando regresaba del colegio, solía hacerlo con mi amigo M.S, quien se bajaba poco después en la avenida Javier Prado (yo me bajaba en la Aramburú a cuatro cuadras de mi casa). Él sabía lo tímido que era yo y siempre me ponía retos que quizá ahora parezcan tontos, pero en ese tiempo yo no me atrevía a realizarlos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como el bus lo usaban muchos escolares (chicos y chicas) también regresaban alumnas del carmelitas que tomaban doble bus para llegar a casa. M.S. a veces me decía señalando a alguna escolar muy simpática asida del pasamanos: "a que no pones tu mano encima de la suya como de manera casual y luego te disculpas". Y yo no me atrevía, lo rojo que me pondría delataría inmediatamente la intención. Y también tenía miedo, no sé a qué pero recuerdo bien la sensación. "Salúdala con cualquier nombre y luego le dices, disculpa me confundí". Obviamente jamás pude hacerlo en ese entonces. Uno de aquellos días en que fui retado, no me atreví, pero el objetivo era una chica de cabello rubio lasio, de un perfil muy bonito. En lugar de tomar su mano, me empecé a imaginar cómo sería si de todo eso se entablara una conversación. Me ensimismé tanto que mi amigo me tuvo que "depertar" para que no me pase de mi paradero. La chica en mención pareció darse cuenta y vi como me siguió con una linda verde mirada mientras bajé del bus. Y una vez abajo vi como se agachó para poder seguir mirándome mientras el vehículo se marchaba. Mi corazón dio un salto, de susto y alegría a la vez. Era la primera vez que una chica se fijaba de esa forma en mi. O al menos la primera vez que me daba cuenta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De tanto en tanto recordaba los ojos verdes, pero a la chica no la volví a ver en el bus. Mi amigo se burlaba adivinando mis pensamientos: "te dije que le cogieras la mano, te chupaste". Nunca entendí que habría logrado exactamente con ello, pero ya había sucedido. Pocos años después, estando de compras en una panadería junto a mis padres vi pasar por la avenida colindante un auto algo antiguo con una chica de ojos verdes en la parte de atras que me siguio con la mirada mientras su auto desaparecía mientras se alejaba. Sospechaba que podría ser la chica del bus, sería demasiada coincidencia que precisamente dos ojos verdes tan notorios se me quedaran mirando como si yo fuera un galán de cine. Me quedé días pensando en ello hasta que me olvidé del asunto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hasta que una vez más, me cruzó con otros dos ojos verdes. ¿O serían los mismos? Estando en una combi en una avenida, esta sobreparó lo mismo que hizo la combi que venía en sentido contrario y quedamos cara a cara, mirada contra mirada y sospechó que la expresión de sorpresa que vi en su rostro debe haber sido similar a la mía. Y cuando pasaron los cinco segundos que parecían dos horas, la despiadada combi se llevó mi visión. Y me pregunté ¿Algún día la podré conocer? ¿Será siempre la misma chica? Dos cosas bastante improbables, pero no imposibles. Pasó un tiempo más y mi memoria dio paso a otros recuerdos y mi mente a otras preocupaciones más relevantes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y volvió a pasar de la manera más fortuita: iba por la avenida Arequipa en una Coaster (combi grande) cuando antes de cruzar la avenida Angamos vi que delante del mío había un vehículo similar que se había quedado parado teniendo la luz del semáforo en verde obstaculizando el tráfico. Y vi subir una chica alta, rubia de cabello liso con terminaciones onduladas. Deseé tanto que hubiera subido a mi carro y no al de adelante que el de arriba pareció compadecerse de mi. La vi pararse dentro la Coaster que estorbaba, decirle algo al chofer, bajarse y subirse a la unidad que yo ocupaba sentado al lado de la puerta delante del cobrador, razón por la cual podía ver a todos los pasajeros cara a cara. En un momento decidí mirarla y me di con la primera sorpresa de que ella, en el mismo momento decidió lo mismo. Y la otra sorpresa fue que nos quedamos mirándonos varios segundos. Literalmente me perdí en sus ojos verdes y ella no dejaba de mirar a su vez los míos. Fui yo mismo quien tuvo que cortar esa especie de "enlace" porque ya tenía que bajar. Y lo hice odiándome por ser tan responsable de tener que cumplir con un horario de trabajo y no quedarme viendo dónde iba y ver cómo poder conversar con ella, o tan sólo mirarla y admirarla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A dos de mis mejores amigos les conté este último episodio sobre esa especie de "click" con una desconocida (que ellos no tenían como saber que podía ser una vieja conocida mía). A.P. me devolvío a la tierra haciéndome ver que era difícil que alguno de los dos se animara a hablarle al otro ya que ni siquiera nos conocíamos. En mi caso era por timidez, en el de ella no lo sé. Pero A.P. terminó su gran frase diciéndome: "¿De qué te lamentas? Si ya nunca más la vas a volver a ver." Lo sentí como una baldazo de agua helada, pero su sentencia se cumplió. Nunca más la vi, ni a esta chica ni a los recurrentes ojos verdes que conocí desde el colegio.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5017372870886580283-7599694216127239878?l=vidadefiek.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://vidadefiek.blogspot.com/feeds/7599694216127239878/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://vidadefiek.blogspot.com/2009/08/esos-ojos-verdes.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5017372870886580283/posts/default/7599694216127239878'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5017372870886580283/posts/default/7599694216127239878'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://vidadefiek.blogspot.com/2009/08/esos-ojos-verdes.html' title='Esos Ojos Verdes...'/><author><name>FIEK</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05330723262531642336</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='30' src='http://2.bp.blogspot.com/_Y_WOe5_Fdy8/SNRo1jd5vOI/AAAAAAAAAAw/LSVbpoU0lqY/S220/yop.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5017372870886580283.post-311459312597999408</id><published>2009-07-16T11:41:00.000-07:00</published><updated>2009-07-17T20:27:00.370-07:00</updated><title type='text'>Mi Debut en el Teatro</title><content type='html'>Mil disculpas a las personas que me preguntaban cuándo volvería a escribir. Estaba en exámenes finales y con bastantes actividades paralelas que no me dejaban tiempo de dedicarme a hacerlo nuevamente. Hoy, estando ya en pseudo vacaciones puedo volver a perpetrar una entrada más del blog. Por el título, a quienes me conocen les podrá sonar extraño que yo haya estado en una obra teatral alguna vez, teniendo en cuenta que mi voz no es alta, que sufrí durante años pánico escénico (aún me cuesta dar exámenes orales) y que aún mantengo cierta timidez. Sin embargo, sí estuve alguna vez en una de ellas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No recuerdo si fue en sexto grado o primero de secundaria. Por la única foto que tengo de recuerdo y en la cual casi no se me ve, parece ser que fue en primaria, dada la talla de los participantes. Fuimos seleccionados los que mejor nos portábamos del salón, en mi caso mi nota de conducta solía variar entre 18 y 20. Y era porque nunca me portaba mal, claro que si ni siquiera hablaba era difícil que lo hiciera. Sin embargo, fui incluido dentro de los que deberían ensayar para un número que figuraría como parte de aquel programa teatral previsto para alguna celebración obligatoria del calendario escolar. Nos sacaron del salón en lugar de asistir a alguna clase y nos llevaron al teatrín del colegio. La primera y única prueba que mejor recuerdo fue la del para mi fatídico bambú:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nos pusieron uno al lado de otro y el primero de la izquierda debía decir la palabra "bambú" de manera normal, el siguiente debía repetirla con un poco más de volumen y así sucesivamente. Yo estaba a un poco más de la mitad, lo que significaba que para cuando me tocara pronunciar la bendita palabra, debía ser muy alto, casi como un gran grito. Me preparé para gritar ya que intuía que mi voz no era tan alta como yo creía hasta hace no mucho. No sé como describir la secuencia de volúmenes de voz hasta que llegó mi turno así que trataré de graficarla: comenzó con un "bambú", para seguir con &lt;font size = 2&gt; "bambú" &lt;/font&gt;, &lt;font size = 3&gt; "bambú"&lt;/font&gt;, &lt;font size = 4&gt; "bambú"&lt;/font&gt;, &lt;font size = 5&gt; "bambú"&lt;/font&gt;,  y un inocente  "bambú" donde obviamente se cortó debido a la carcajada general que originó en mis compañeros el que rebajara el volumen a su mínima expresión. El profesor creyó que había hecho una broma y sonrió, pero su sonrisa tornó hacia una expresión de tristeza cuando se dio cuenta de que yo no sonreía sino que trataba de saber qué había sucedido. Luego me trató de hacer que dijera la ya odiada palabra lo más fuerte posible, logrando un &lt;font size = 3&gt; "bambú" &lt;/font&gt; de mi parte, que fue lo más alto que pude. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya veía frustrada el comienzo de mi carrera teatral, cuando el profesor encargado encontró una solución. Como parte de la obra habían tres personas que debían hacer una especie de coro al fondo del escenario, en realidad eran como ángeles con un papel secundario, razón por la cual no importaría que mi voz no se escuche. A parte que los otros dos compañeros sí tenían cuerdas vocales... Era la única forma de mantenerme en el equipo así que no había más que se pueda hacer. Así que hubieron varios ensayos anteriores al gran día, donde lo más importante era que memorizara el recorrido que se haría, ya que eran dos filas que harían una especie de dos grandes círculos para salir por un costado del escenario. Mi voz... no importaba. Así que llegó la fecha tan esperada por todos con una sola excepción que está de más mencionar. Aún recuerdo los focos que me cegaban y evitaban que pueda ver al público asistente. Creo que fue una suerte porque podría haberme paralizado de nervios, así que caminé como debía, hablé lo más fuerte que pude en la parte que le tocaba mencionar a los ángeles, hasta que salimos del escenario y fuimos felicitados por la "buena" actuación. En realidad, todos los números salieron bien ese día. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nunca más volví a pisar el escenario de un teatro. No tuve ni las ganas ni la oportunidad así no la quisiera. Con el tiempo me enseñaron a darme cuenta del verdadero volumen de mi voz. No sabía hacerla salir desde el estómago, así se me indicó que saldría más alta, ya que yo sólo hacía el esfuerzo desde la garganta, O serían las cuerdas vocales?. Lo cierto es que hoy en día, cuando estoy molesto, tengo que exponer o quiero hablar muy fuerte, mi voz puede llegar a ser bastante alta. La timidez ha cedido mucho y siempre me quedaron las ganas de revancha con el teatro. Teniendo varios amigos actores, cuando tenga más tiempo alguna vez me animaré a entrar a algún taller de actuación y me cercioraré si mi "carrera teatral" debe seguir enterrada y si quizá algún futuro podría haber tenido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;P.D.: la promoción saliente del colegio donde trabajo nos dejó una frase muy bonita que es precisa para muchas situaciones (sobre todo a la actual mía): "No llores porque terminó, sonríe porque sucedió."&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5017372870886580283-311459312597999408?l=vidadefiek.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://vidadefiek.blogspot.com/feeds/311459312597999408/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://vidadefiek.blogspot.com/2009/07/mi-debut-en-el-teatro.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5017372870886580283/posts/default/311459312597999408'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5017372870886580283/posts/default/311459312597999408'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://vidadefiek.blogspot.com/2009/07/mi-debut-en-el-teatro.html' title='Mi Debut en el Teatro'/><author><name>FIEK</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05330723262531642336</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='30' src='http://2.bp.blogspot.com/_Y_WOe5_Fdy8/SNRo1jd5vOI/AAAAAAAAAAw/LSVbpoU0lqY/S220/yop.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5017372870886580283.post-79810940969377893</id><published>2009-06-21T10:00:00.000-07:00</published><updated>2011-04-28T10:32:08.220-07:00</updated><title type='text'>Razones Varias</title><content type='html'>Conversando con amigos cercanos y no tan cercanos me di cuenta de algo: lee este blog mucha más gente de la que yo mismo pensaba. "Está chévere, sigue escribiendo" dicen algunos oralmente, o por MSN o por correo. La verdad es que nunca antes pensé en compartir lo que escribía, más por una mal entendida vergüenza que por egoísmo. Una amiga de mucha confianza me dijo hace tiempo: "¿Nunca has pensado en publicar?". Jamás me había pasado ello por la cabeza. Nunca había pensado que escribiera bien, ni siquiera que pudiera ser interesante y/o divertido para otros. Pero también soy consciente ahora que no siempre el resultado de mi escritura causa el mismo efecto en todos los lectores. Cuando escribo nunca pienso en quién o quiénes leerán. Suele aparecer la "inspiración" de un tirón y en cuestión de minutos. No es planeado ni pauteado, simplemente un recuerdo llama a otro similar y así sucesivamente. Por eso en mi perfil dice textualmente: "...escribo por escapar de la realidad. Escribo por que siento la necesidad de hacerlo. Escribo porque quiero y escribo para mí mismo..." &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora que veo que hay más gente que le agrada leer esta especie de bitácora, me veo obligado a exponer algunas razones por las que ésta existe: si bien ya muchos saben que cuando estaba en el colegio hablaba muy poco, sí me comunicaba, pero más de manera escrita. Casi todos los años de secundaria escribí muchas vivencias y muchos cuentos, algunos de los cuales ya ni siquiera recuerdo. Pero sí me fue difícil olvidar las cosas más saltantes que me pasaron. Pero como mi memoria es buena pero no tanto como quisiera, los nombres, apellidos y/o iniciales que pongo casi nunca son los verdaderos. Esto por dos razones: la primera es porque no siempre recuerdo quién era el co-protagonista del suceso, la segunda por proteger la privacidad de las personas. No siempre que el apellido se repita significa que es la misma persona. Esta es una influencia combinada tanto de Sofocleto (Luis Felipe Angell) y de Renato Cisneros (http://blogs.elcomercio.com.pe/busconovia/) y algunos otros autores de mi infancia también ayudan a que pueda escribir con cierta lógica. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como se habrá hecho evidente, en muchas de las entradas la cronología prácticamente no existe. Están mezcladas vivencias similares de diferentes años, aunque trato de llevar cierta secuencia lógica. Sin embargo, es inevitable que confunda ciertos datos o ciertos recuerdos. Aunque esas son licencias que me permito ya que no es fácil ordenar tantos y tan variadas memorias.  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me preguntaron hace no mucho, cuál es mi motivación para escribir. Es una respuesta difícil. Cuando empecé hace muchísimos años, era una catarsis. Cuando no podía expresar muchas cosas oralmente, me limitaba a escribir cuentos y vivencias reales e inventadas, siendo una forma de desahogarme. Actualmente me sirve mucho como relajo, suelo escribir en el blog cuando estoy estresado o me siento algo nostálgico. Muchas veces pensaba lo ideal que sería para mi poder retroceder el tiempo. Extraño mucho mi colegio (así como mi infancia) y creo que podría haberle sacado mucho más provecho en cuanto a relaciones con mis compañeros y también en cuanto a conocimientos. La única forma de retroceder el tiempo es en mi mente, mediante los recuerdos. Y de paso, el evocar estas vivencias me ayudan a entenderme a mí mismo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Agradezco infinitamente al de arriba por todas las personas que pasaron por mi vida hasta el momento, ya que de todos siempre hubo algo que aprender. Agradezco también a quienes me piden que no deje de escribir, agradezco las críticas buenas y malas que hacen que uno trate de perfeccionarse en algo en lo que no se considera nada experto. Y agradezco el tener cierta facilidad para hacerlo, lo cual significa que a pesar de todo... lo seguiré haciendo =)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;FIEK.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5017372870886580283-79810940969377893?l=vidadefiek.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://vidadefiek.blogspot.com/feeds/79810940969377893/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://vidadefiek.blogspot.com/2009/06/razones-varias.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5017372870886580283/posts/default/79810940969377893'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5017372870886580283/posts/default/79810940969377893'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://vidadefiek.blogspot.com/2009/06/razones-varias.html' title='Razones Varias'/><author><name>FIEK</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05330723262531642336</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='30' src='http://2.bp.blogspot.com/_Y_WOe5_Fdy8/SNRo1jd5vOI/AAAAAAAAAAw/LSVbpoU0lqY/S220/yop.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5017372870886580283.post-1684333849381966547</id><published>2009-05-27T19:23:00.000-07:00</published><updated>2011-04-28T10:29:15.762-07:00</updated><title type='text'>¿Violencia? en Tercero de Secundaria</title><content type='html'>Quizá el título de la entrada pueda parecer un poco exagerado pero fue el primer año en que sentí peligrar mi integridad física en el colegio. Esto fue por varios hechos, que recordándolos hoy, parecen graciosos, pero en su momento no fueron nada agradables para mi. Como decía en la entrada anterior, en tercero de media ya pude entrenar sin problema y mejoró mi desempeño en el tenis de mesa así como en rendimiento académico. Pero no todo fue color de rosa, tuve algunos problemas personales que el de arriba me ayudó a solucionar de una u otra forma.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo primero que recuerdo fueron las pequeños conatos de pelea con H. quien se sentaba en la carpeta detrás de mi. El problema siempre fue que él era bastante grande para la edad que teníamos y no le era cómoda la carpeta (en la que prácticamente a mi me sobraba espacio ya que era mucho más pequeño) y a veces él estiraba las piernas olvidándose que yo me sentaba delante. Muchas veces lo hacía de casualidad y otras por divertirse a costa mía. El problema era cuando yo me picaba y le golpeaba las piernas, pero como tenía poca fuerza, no daba mucho resultado. A veces optaba por retroceder la carpeta de golpe y sin aviso, lo que tenía como objetivo lograr de vez en cuando un sonoro ¡au!. Pero no tenía en cuenta que estando él detrás, yo llevaba las de perder. Nunca ataques al "enemigo" cuando el tiene la ventaja de la sorpresa. Una vez en que me molesté más de la cuenta, lo golpeé bastante fuerte con la carpeta y él también se molestó amenazándome con pegarme a la salida del recreo. Cuando salimos yo tenía algo de miedo pero también estaba molesto. En eso se acercó B. (quien siempre quiso probar de pelear conmigo desde el primer año de colegio) y cuando H. vio que este quería empezar a acosarme como lo hacía usualmente le dijo algo así como: "a él solo lo maltrato yo". Considerando que H. nos llevaba a ambos más de una cabeza, a B. debe de haberle funcionado el instinto de conservación y se hizo humo. H. me miró, se rió (más que probable que de mi cara de susto) y se fue. Me hizo un gran favor ese día, y él lo sabía. Pero igual seguimos peleando por el espacio entre carpetas, pero ya nunca llegó a mayores. Desde ese entonces nunca me molesté tanto y la solución después de un tiempo fue intercambiar nuestros sitios. Lo que bno evitó que alguna vez lo molestara yo a él de la misma forma... &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El otro episodio fue con R. A él lo conocía desde primaria aunque nunca tuvimos mucha confianza. En este año nos sentábamos cerca pero igual hablábamos poco. Uno de esos días, otros compañeros lo estaban molestando con el apodo que le decían en casa. Aparentemente le decián algo como "p...". Y le gritaban el nombre repitiéndoselo una y otra vez, mientras él los amenazaba con pegarles porque le disgustaba ese título. "Sólo permito que me lo digan en casa" decía amenazante. Cuando ya más o menos cedió el acoso, él parecía estar más tranquilo. Yo me distraje del asunto y empecé a escribir en mi cuaderno. De pronto sentí un dolor fuerte al lado de al cintura. Grande fue mi sorpresa el ver que era R. hincándome con su lapicero lo cual me molestó y se me salió decirle: "¡pachón!". Y todos los chicos de alrededor se rieron sonoramente y él se puso rojo de cólera. "Pensé que eras mi amigo" me dijo, "pero ya te fregaste. Cuando salgamos al recreo te voy a pegar." Traté de explicarle lo que pasó pero fue inútil. Semejante ofensa mortal debía tener castigo y no había forma de hacerle caer en cuenta que pensé que me estaba molestando con el lapicero, cuando en realidad sólo quería hacerme una pregunta, pero me pasó la voz de una manera poco menos que tosca. Mientras se acercaba la hora del recreo, más me temblaban las piernas y más me sudaban las manos. Él debe haberse divertido con mi expresión de miedo ya que cada cierto rato repetía: "voy a empezar así y luego...", o murmuraba "empezaré lentamente..." como si fuera a tratar de cocinarme. Ello me daba aún más miedo pues él parecía disfrutar el cuadro de violencia venidero. Cuando tocó el timbre traté de demorarme en salir. "Igual tendrás que salir aunque sea para la formación", pareció adivinarme el pensamiento R. Así que me armé del poco valor que tenía y me dirigí a la puerta seguido por él. Justo cuando salimos se acercó Z., un amigo mucho más grande que yo que quería que le preste un trabajo. Al ver R. que alguien me hablaba, pareció dudar y de pronto me lanzó una suave patada en el trasero. "Ya te he hecho sufrir bastante. La próxima vez sí te pego." Z. nunca supo por qué le di las gracias ese día. De hecho R. no me volvió a dirigir la palabra en casi todo el año.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El episodio más grave, según mi experiencia personal, era con el famoso B, quien me acosaba desde primaria. Tuve la mala suerte que le tocara sentarse en una carpeta cercana a la mía lo que aprovechaba para molestarme de todas las formas posibles. Quizá su plan era lograr sacarme de mis casillas para dar lugar a una buena bronca. Algo que yo evitaría a toda costa pues nunca me gustó la violencia, aparte que era evidente que yo la perdería en caso se diera. No recuerdo todo lo que hizo esa mañana, pero sí recuerdo que llegó al extremo de jalar mi cuaderno cada vez que intentaba escribir. Y eso me terminó de exasperar lo que dio lugar a un sonoro ¡carajo! que me sorprendió a mí mismo. "Ay, su papito le enseñó a decir carajo" dijo él. Eso me enfureció aún más y empecé a descontrolarme, tanto que en lugar del lapicero tomé un lápiz y la siguiente vez que B. estiró el brazo para hacerme rayar mi propio cuaderno, se lo clavé en el brazo. Cuando me di cuenta de lo que había hecho, me asusté sobremanera. Jamás había soñado siquiera con reacccionar alguna vez así. Afortunadamente como yo no tenía mucha fuerza no le hice casi daño, pero si le hice un pequeño huequito en el brazo donde salió una sola gotita roja. "Me sacaste sangre", me dijo, y se chupó la herida. Debe de haberse reído de mi cara de estupor al verlo tan tranquilo después del incidente, mientras yo estaba asustado tanto de su probable reacción después de semejante agresión como de mí mismo. Al menos sirvió para darme cuenta de que mi vasta paciencia tiene un límite y que más allá es difícil controlarme. Y también sirvió para que me dejara en paz el resto del año.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5017372870886580283-1684333849381966547?l=vidadefiek.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://vidadefiek.blogspot.com/feeds/1684333849381966547/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://vidadefiek.blogspot.com/2009/05/violencia-en-tercero-de-secundaria.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5017372870886580283/posts/default/1684333849381966547'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5017372870886580283/posts/default/1684333849381966547'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://vidadefiek.blogspot.com/2009/05/violencia-en-tercero-de-secundaria.html' title='¿Violencia? en Tercero de Secundaria'/><author><name>FIEK</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05330723262531642336</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='30' src='http://2.bp.blogspot.com/_Y_WOe5_Fdy8/SNRo1jd5vOI/AAAAAAAAAAw/LSVbpoU0lqY/S220/yop.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5017372870886580283.post-4292368493024174262</id><published>2009-04-27T09:31:00.000-07:00</published><updated>2009-05-27T19:15:50.171-07:00</updated><title type='text'>Tenis de Mesa. Los Inicios (Parte 2)</title><content type='html'>Cuando estuve en la Federación tuve un amigo con el que jugaba muy seguido. Mis padres me decían que no lo hiciera porque seguro que "me estaba estudiando el juego". No hice mucho caso porque siempre ganaba cualquiera de los dos, y era con quien más confianza tenía (teniendo en cuenta que yo no hablaba mucho). Cuando jugué mi primer ranking llegué con las justas. Aún recuerdo a mi padre acelerando el lanchón verde palta por toda la vía expresa para que yo pueda llegar a tiempo a competir. Sólo tengo dos recuerdos muy claros de ese campeonato: el primero es que cuando me tocó jugar con mi amigo, en uno de los puntos me caí y estando en el piso veía caer la bolita y la respondía desde allí hasta lograr pararme. No sé cuántas veces lo hice, pero cuando logré pararme quise matar y así perdí el punto. Es decir, hice lo más difícil y fallé la bola más fácil, algo que me sucede hasta el día de hoy... El otro recuerdo es que mientras jugaba el último partido que decidía mi clasificación habían llegado mis hermanos y mi mamá y toda la familia de unos amigos con quienes jugábamos tenis de mesa en el club El Bosque. Aún puedo verlos aplaudiendo y dándome aliento, pero contrariamente a lo que pretendían, no me ayudó mucho, más bien me sentí tan presionado que me desconcentré y terminé perdiendo el partido por "goleada". El regreso por la vía expresa fue acompáñado de un llanto mudo mezcla de vergüenza e impotencia, la primera por haber perdido delante de todos mis "hinchas". La segunda por no saber como manejar esa sensación de presión y jugar como sabía hacerlo entonces.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Años más tarde, cuando el profesor de Educación Física pretendió hacerme jugar por el colegio en primero de secundaria tuve una especie de revancha: me presenté a los entrenamientos y el profesor de ese entonces (su nombre era Ricardo Pérez si mal no recuerdo, quien tenía un taller de mecánica y un par de hijas que destacaban en el mismo deporte) hizo un ranking interno. Yo perdí todos los partidos que me podían dar un cupo en la selección de menores del colegio. Pero el último que debía jugar por cumplir era contra Eduardo Leverone, primera raqueta de la categoría (menores). Para el padre Beto, mi profesor de religión y asesor de deportes parecía impensable que yo ganara, pero al parecer jugué un super partido ya que logré vencer por una categórico 2 - 0. El mismo Eduardo me felicitó (me sorprendió que se alegrara de perder, pero inmediatamente supe que era por haber jugado un tan buen partido) y vi como el padre Beto hablaba con el entrenador el cual me informaba después que se me aceptaba como invitado al entrenamiento de la selección. Parecía que mi último partido le hizo cambiar de opinión a mi futuro "director técnico". &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De esta forma empecé a entrenar en el colegio y a quedarme hasta tarde. Esto sí influyó en mis estudios. De lo bien que comencé, mis notas empezaron a decrecer, no como para desaprobar cursos pero sí como para preocuparse. Había un niño apellidado Muller que me odiaba (nunca sabré por qué) pero era mi compañero de equipo. Era el que más me molestaba y más le molestaba a él que yo nunca respondiera. A pesar de ello con el entrenamiento me gané un lugar en el equipo de tenis de mesa y no lo hice mal ya que cuando llegaron las competencias de ADECORE fui titular.  Lo que sí fue un desastre para mí fue mi último partido: de mi dependía la clasificación a la siguiente fase (los seis equipos que pasaban a la final). Nos tocaba jugar contra el colegio Juan XXIII que era difícil (aunque aún no era la "potencia" en que se convertiría años después) y jugué contra un alumno un año menor que yo llamado J.P.L. Gané el primer set sin mucho problema, y el segundo lo iba ganando 18 a 12. Fue entonces que empecé a perder punto tras punto hasta perder por 21 a 18. El tercero no pude hacer nada, no recuerdo cuánto acabó, sólo que perdí y salí llorando del campo de juego, (mientras Muller me repetía "llorón" una y otra vez hasta que salió de mi campo de visión) y no pude parar de llorar hasta el viaje de regreso a casa. Lo del estadio se había repetido años después. La presión de tener que ganar me desconcentró y perdí un partido que tenía casi ganado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El siguiente año mis padres me prohibieron jugar tenis de mesa. No querían que fallara en los cursos y menos que se repitiera mi fracaso, no por perder si no porque no me sintiera mal. Sin embargo, mis notas fueron peores que el año anterior. Estuve a punto de desaprobar un curso, aunque lo aprobé finalmente pero de todas maneras lo lleve como curso vacacional voluntario (de matemáticas, jamás he sido bueno para los números). En tercer año de secundaria me dejaron volver a hacer deporte, sin él igual casi me jalaban así que ya no importaba. A pesar de ello mis notas mejoraron considerablemente y mi producción también en cuanto a mi deporte. Nuestra competencia no fue tan buena, el equipo no era fuerte y yo tampoco, pero esta vez pude ganar o perder sin sentirme agobiado por la presión que había sentido antes. No hicimos un buen papel ya que no conseguimos resultados relevantes pero tampoco jugamos mal. En mi caso particular, al menos, me sentí mucho mejor.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5017372870886580283-4292368493024174262?l=vidadefiek.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://vidadefiek.blogspot.com/feeds/4292368493024174262/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://vidadefiek.blogspot.com/2009/04/tenis-de-mesa-los-inicios-parte-2.html#comment-form' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5017372870886580283/posts/default/4292368493024174262'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5017372870886580283/posts/default/4292368493024174262'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://vidadefiek.blogspot.com/2009/04/tenis-de-mesa-los-inicios-parte-2.html' title='Tenis de Mesa. Los Inicios (Parte 2)'/><author><name>FIEK</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05330723262531642336</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='30' src='http://2.bp.blogspot.com/_Y_WOe5_Fdy8/SNRo1jd5vOI/AAAAAAAAAAw/LSVbpoU0lqY/S220/yop.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5017372870886580283.post-3499000978860226641</id><published>2009-03-20T13:36:00.000-07:00</published><updated>2009-04-27T09:31:31.186-07:00</updated><title type='text'>Tenis de Mesa: Los Inicios</title><content type='html'>El cambio de primaria a secundaria no fue tan chocante como me lo habían pintado. Me decían que mucha gente desaprobaba los cursos porque el nivel era distinto. Que como ya éramos mayores los profesores eran más exigentes. Nunca pude comprobar ello, la única diferencia, al menos para mi, era que el recreo se desarrollaba en un patio infinitamente más grande y que en ese mismo lugar vería más broncas de las que había visto en toda mi etapa primariosa. Se dice que esto se debe al cambio de edades, que uno empieza a pasar de la infancia a la pubertad y entonces experimenta un ansia de rebelión que se revela mediante algunas manifestaciones tales como el portarse mal o pelear con otros compañeros. En mi caso, no sentí nada de ello ni lo necesité para sentirme algo mayor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En realidad me sentía menor, debido a mi tamaño no muy auspicioso. Seguía siendo uno de los primeros de la fila (la que se ordenaba por tamaño, del más pequeño al más alto) y seguía pareciendo de primaria. Sin embargo comencé bien los cursos. El recreo fue mejor ya que había mucho más espacio para jugar a lo que fuera. Pocas semanas después de iniciadas las clases, se nos explicó que podíamos "postular" a diferentes selecciones deportivas del colegio y que ello haría que tuviéramos mejores notas en educación física. Era una gran oportunidad para mí ya que parecía evidente que reprobaría ese curso. Me cansaba muy rápido, no tenía fuerza y era un poco descoordinado. Pero todo ello desaparecía cuando jugaba tenis de mesa. Quizá porque aprendí desde pequeño con muy buenos entrenadores en la que fue la Federación Peruana de Tenis de Mesa. Yo nunca lo supe pero me decían que estuve en la pre selección nacional. Yo aún tengo mis dudas ya que era mi hermano quien me llevaba y entrenaba al lado de él. Los dos profesores que me enseñaron fueron el Profesor Vega, hoy apodado el "Teacher" y el desaparecido Profesor Montoya. Éste último era flaco y renegón y me daba algo de miedo, pero era reconocido como muy buen entrenador. Una vez se asustó porque me hizo llorar: en un descanso se acercó donde yo estaba de espaldas y quiso hacerme cosquillas con tan mal tacto que me hizo doler las axilas hasta el llanto. El esperaba que me riera, por eso recuerdo su expresión de desconcierto al ver mi reacción. Quizá por ello nunca usó su famoso "chocolate" conmigo. Este era una barra larga de metal, de color marrón que apoyaba debajo de la net. Cuando alguien se portaba mal o fallaba demasiado un golpe o un efecto o lo que fuera, la sacaba y le pegaba en el trasero. No de forma que hiciera llorar o quedara marcada esa parte. Pero sí de forma que uno no quisiera volver a fallar nunca más.   &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Parte de mi infancia se convirtió en ir a entrenar al estadio. Lo único que odiaba era tener que correr la vuelta al mismo ya que nunca podía completarla sin caminar la última parte. Lo que más me gustaba era el famoso "té helado" del Señor Uribe. No eran pocos los que optaban por este refresco sobre todo en verano. En ese tiempo entrenaban también Yahir y Walter Nathan y Eliana Gonzales del Riego entre otros. Obviamente yo no entrenaba con ellos, pero siempre era un placer verlos jugar. Mi hermano sí pertenecía a la selección, o al menos eso creía yo. Sabía que había ganado un ranking importante y que se iría de viaje (si mal no recuerdo a Brasil) cuando se enfermó de hepatitis. Como era él quien me llevaba a entrenar (es bastante mayor que yo), todo el mes que duró el mal, no pude ir más. Cuando él quiso volver, ya no le dejaron entrenar como antes. No sé que sucedió pues yo era aún muy pequeño. Lo que sí recuerdo es que la última vez que fui a la Federación siendo un niño habían llevado a un entrenador chino que nos había visto jugar antes. Este nos obsequió a mi hermano y a mí un pin a cada uno. Tenían forma de rombo y mostraban una raqueta sobre una mesa al lado de una bolita. Hasta hoy conservo el mío en una cajita. Luego de ello dejé de jugar por varios años hasta que pasé a secundaria.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5017372870886580283-3499000978860226641?l=vidadefiek.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://vidadefiek.blogspot.com/feeds/3499000978860226641/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://vidadefiek.blogspot.com/2009/03/tenis-de-mesa-los-inicios.html#comment-form' title='6 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5017372870886580283/posts/default/3499000978860226641'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5017372870886580283/posts/default/3499000978860226641'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://vidadefiek.blogspot.com/2009/03/tenis-de-mesa-los-inicios.html' title='Tenis de Mesa: Los Inicios'/><author><name>FIEK</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05330723262531642336</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='30' src='http://2.bp.blogspot.com/_Y_WOe5_Fdy8/SNRo1jd5vOI/AAAAAAAAAAw/LSVbpoU0lqY/S220/yop.jpg'/></author><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5017372870886580283.post-1859752608848466794</id><published>2009-03-03T13:37:00.000-08:00</published><updated>2009-03-08T21:18:44.411-07:00</updated><title type='text'>Mi Primera Metida de Pata</title><content type='html'>Siempre he sido desconfiado, quizá por eso también era tan callado y rara vez hablaba de mi o de mis cosas. Y menos aún acerca de mis gustos. Y obviamente, nadie se enteraría jamás de qué chicas me agradaban cuando era adolescente. "Cualquiera de las chicas del barrio estaría contigo" me decía un amigo y yo no le creía. En ese tiempo no tenía como saber si tenía lo que llaman "jale" con las mujeres. Y siendo tan callado era difícil conocer a alguna de las pocas chicas que me gustaban o que ellas me conocieran más a mí. Y sí habían varias chicas que me gustaban, pero no sentía ese interés por conocerlas aún más.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hasta que conocí a P. Ella era vecina de un amigo mío que vivía en el segundo piso de un edificio en mi misma cuadra. Ella me parecía muy agradable, muy educada, siempre nos saludaba con una sonrisa cuando nos cruzábamos. Muchas veces la veía sacar a pasear a su perro: un pekinés muy gracioso que siempre andaba con un moño en la cabeza. También me llamaba la atención lo bien que se llevaban sus padres. Para haber pasado la base cuatro como mínimo, ellos siempre salían a pasear abrazados o de la mano. Daban la impresión de ser más una pareja de enamorados adolescentes que dos esposos con una hija adolescente. Ellos fueron un ejemplo para mí de lo que me gustaría lograr en el futuro: una pareja estable y duradera con quien la pasión no se desgaste con el tiempo. Es decir, me gustaba toda la familia, pero eso nadie más lo sabía ni lo sabría.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un día mi amigo me preguntó a quemarropa: "¿a ti te gusta P.?". Como jamás lo iba a admitir debido a mi proverbial timidez y oportuna reserva dije lo primero que se me vino a la cabeza: "es igualita a su mascota". Mi amigo sonrió y no dijo nada, pero dentro de mi sentí que había metido las cuatro patas. Se me había venido a la cabeza la frase que dice que las mascotas se parecen mucho a sus dueños, y esta mascota me parecia muy linda. Era la única forma en que se me ocurrió disfrazar semejante secreto. Temí que mi amigo se le contara mi respuesta a ella, pero siendo mi amigo, dudaba que lo hiciera. Mi duda quedó despejada cuando me invitaron a su fiesta de cumpleaños. Para no tener mucha confianza, me pareció más que agradable que me invitaran. El día de su fiesta fue muy divertido hasta que conocí a su amiga C. mejor dicho, ella me conoció a mi. Aquella noche fue el primer día en que me sentí como un juguete o como una propiedad de alguien. A pesar de que no sabía bailar ella me sacó a bailar... y prácticamente no me dejo sentarme el resto de lo que duró la fiesta. Cuando ya estaba extenuado, ella seguía jalándome y diciéndome que solo bailaría con ella. Debo ser justo y decir que era muy bonita, pero después de todo el zamaqueo, sólo pensaba en estrangularla. Pero como obviamente no lo podía hacer, salió a mi rescate la abuelita de P. con una frase algo así como "ya déjalo tranquilo", que significó mi liberación y prácticamente mi huida hacia mi casa dejando atrás a P. con una sonrisa enigmática.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Algún tiempo después otro amigo del barrio hizo una fiesta de disfraces en su casa, no recuerdo si era por carnavales o por Halloween. Llegue un poco tarde y me agradó mucho cómo habían decorado la casa donde era la fiesta. Y había bastante gente. Me di cuenta que había una chica disfrazada de payasita que no dejaba de mirarme. Y la verdad es que me gustaba mucho y me sorprendía que alguien me mirara tanto. Como nunca me acercaba mucho a una chica que no conociera, me costó una guerra interior el convencerme de acercarme y hablarle. Así que armado de valor me acerqué y le pregunté si deseaba salir, a lo que accedió inmediatamente. Lo primero que se me ocurrió fue pregntarle su nombre... y me respondió mirándome entre divertida y con cierta pena: "Christian, pero si soy P." En ese momento me sentí como el ser más idiota del mundo y no dije una sola palabra más. Solo seguimos bailando hasta que acabó la canción y me fui a buscar algo helado que tomar. De ahí vi que la sacaron a bailar y ya no me atreví a hacerlo más. "Debe creer que soy un tarado", pensé. Y poco rato después me fui a casa.    &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La última vez que vi a P. fue años después en el matrimonio de la hermana de un amigo común. A primera vista no la reconocí: había crecido mucho y se había convertido en toda una señorita y muy atractiva por cierto. Cuando la saludé comenté: "cómo has crecido...vyo te dejé así" haciendo una seña con la mano de cuando era más pequeña, a lo que ella respondió: "y yo también te dejé así" haciendo la misma seña; lo que me pareció una forma de hacerme entender o lo ridídulo de mi comentario o que realmente ambos habíamos crecido mucho. Esa fue la última vez que la vi. Y quizá haya sido mejor porque según me doy cuenta después de escribir todo esto, las pocas veces que hablamos, fui un desastre, así que no sé que impresión se habrá llevado de mi en el largo tiempo en que nos conocimos tan poco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;P.D.: a veces es mejor que te hablen y te pregunten sobre ti, que empezar a hacer preguntas uno mismo. A veces ello te puede traer muy gratas sorpresas...&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5017372870886580283-1859752608848466794?l=vidadefiek.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://vidadefiek.blogspot.com/feeds/1859752608848466794/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://vidadefiek.blogspot.com/2009/03/mi-primera-metida-de-pata.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5017372870886580283/posts/default/1859752608848466794'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5017372870886580283/posts/default/1859752608848466794'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://vidadefiek.blogspot.com/2009/03/mi-primera-metida-de-pata.html' title='Mi Primera Metida de Pata'/><author><name>FIEK</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05330723262531642336</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='30' src='http://2.bp.blogspot.com/_Y_WOe5_Fdy8/SNRo1jd5vOI/AAAAAAAAAAw/LSVbpoU0lqY/S220/yop.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5017372870886580283.post-5070212988643042257</id><published>2009-02-27T14:01:00.000-08:00</published><updated>2009-02-27T15:01:53.504-08:00</updated><title type='text'>Toreros en Primaria</title><content type='html'>Estando ya en cuarto año de primaria y siendo de los mayores del colegio (el resto de años se cursaban en el ya famoso local de Miraflores) yo seguía pareciendo menor que los del año anterior. Mi constitución física no ayudaba mucho. Comenzaba a ver broncas más seguido, entre compañeros de diferentes secciones y era consciente que yo nunca podría aguantar semejantes peleas. Pero sabía también que era difícil que alguien discutiera o peleara conmigo pues yo hablaba muy poco. La violencia siempre me ha atemorizado, siempre he preferido alejarme o tratar de prevenirla. Durante este último año, el tal Bustamante que quería pelear conmigo desde el primer grado, había prácticamente desparecido, para alivio mío. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En este año, se hizo amigo mío A. A. quien era tildado de "maricón" por varios compañeros, sobre todo los que yo catalogaba como "matones": aquellos que sostenían broncas y que eran los que mandaban (o eso creían), eran los más grandes, rudos y los que más abusaban del resto. Afortunadamente nunca tuve problema con alguno de ellos, es más, con el tiempo me hice amigo de varios dándome cuenta que mi primera impresión, en ese tiempo, no necesariamente había sido la correcta. A mi amigo A. A. le gustaba mucho llamar la atención, razón por la cual era castigado frecuentemente. Uno de estos castigos consistía en sacar a estos "muchachos malcriados" y pararlos delante de toda la clase (éramos más de 40 por salón). Y A. A. era infaltable en estas ocasiones donde se divertía volteándose los ojos delante de todos o haciendo diferentes muecas. Cuando el profesor de turno se daba cuenta, el jalón de patillas era inevitable (mientras más lo levantaban de la patilla más se reía él). Un día A. A. me rogó que le preste un cuaderno de alguno de los cursos, pues como de costumbre, no estaba al día. Después de pensarlo bastante, se lo di, ante lo cual me dio unas efusivas gracias y prometió traerlo al día siguiente. Cuando me lo devolvió me dijo: "tú sí eres un buen amigo". Al abrir mi cuaderno me turbó el ver que las páginas estaban rayadas con tinta negra y algunas tenían palabras bastante ofensivas. En la última habían cuatro iniciales. Me miró sorprendido y asustado, explicándome casi llorando que él no había hecho eso. Y tenía lógica: siendo yo el único del salón que lo ayudara, hubiera sido más que tonto malograr lo que le prestara. Entonces recordé que no le había puesto mi nombre al cuaderno y que éste había estado en su mochila. Era evidente: el culpable creyó que el cuaderno era de él y terminó rayando el mío. Fuimos ambos donde el profesor, el que astutamente buscó en la lista del salón el nombre que coincidiera con las iniciales. ¡Bingo! Había sólo uno, así que llamó al alumno respectivo y le preguntó si él había rayado ese cuaderno. Él dijo que no... y ahí quedó el asunto. A. A. nunca más me pidió un cuaderno prestado. Al año siguiente me enteré que lo cambiaron de colegio, aunque algunos decían que lo habían botado... por mala conducta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando nos tocaba clase de arte, muchas veces teníamos que construir cajas con palitos de helados, hacer dibujos, o confeccionar tarjetas de saludo, entre las pocas cosas que recuerdo. Pero si sé que lo que más odiaba tenía que ver con lo que constara en cortar, pegar, o doblar cosas (es decir, todo lo que hacíamos en esa hora). No es que no me gustara realemente, si no que mi inhabilidad terminaba colmándome la paciencia. Nunca pude pegar los palitos de helado para formar una caja ni forma alguna. Siempre fui un desastre dibujando, salvo que se tratara de figuras geométricas (una regla puede hacer maravillas) y ni que decir del origami. Siempre me gustó el olor de la goma y del terocal, pero no podía evitar que se me quedaran pegados en los dedos durante horas en que me los lograba sacar de a poquitos. En resumen: terminé odiando todo el rubro de manualidades y mi propia torpeza a la vez. Lo único que me salió estupendo una vez fue un dibujo de un pirata que copié de un libro de Emilio Salgari. Ahí me di cuenta que era malísimo dibujando pero muy bueno copiando dibujos (el pirata suena bastante sugestivo).    &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El profesor de este curso de Arte fue el único que me cayó muy mal en primaria ya que me pareció alguien muy injusto: cada cierto tiempo debíamos presentar nuestros cuadernos del curso, ya que eso nos daba una nota adicional si es que estábamos al día. Yo hacía poco había comprado uno nuevo (aún recuerdo la figura de torero de la portada) y había estado pasando allí los apuntes del curso que tenía en borrador. El profesor decía que si no estábamos al día mejor no presentemos nada. Como yo escribía rápido, el día anterior había pasado en limpio todo lo de su curso, razón por la cual aparecía todo con el mismo tono de tinta y en un cuaderno completamente nuevo (lo había comprado el día anterior). Al ir a presentar mi flamante cuaderno, el profesor me dijo: "acabas de pasarlo, ese no es tu cuaderno" y asumió que estaba haciendo trampa por lo que me puso me puso una linda anotación: "desaprobado por mentiroso". Regresé a mi carpeta furioso por lo injusto y por que no había podido reaccionar para reclamarle nada. Pero me prometí que ello no se quedaría así, había malogrado mi cuaderno y encima difamándome. En la siguiente presentación de cuadernos presenté el mismo, con todo lo del curso hasta entonces. Me miró entre molesto y sorprendido y yo le devolví la mirada. No sé si habría llegado a ver la furia en lo profundo de mis ojos, pero lo cierto es que me puso más nota de la que yo creía merecer. El siguiente año volví a tenerlo como profesor, y en la primera presentación de cuadernos fui con uno que tenía una portada de torero... Ese fue uno de los cursos que pasé con mayor nota ese año.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;P.D.: cuando dos personas que se quieren, se comprenden, e incluso comparten la visión de un bello paisaje, ni la fuerza de un gran viento muy frío podrá hacerlos retroceder. Y ambos saben que ésta es sólo la primera vez de muchas...&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5017372870886580283-5070212988643042257?l=vidadefiek.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://vidadefiek.blogspot.com/feeds/5070212988643042257/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://vidadefiek.blogspot.com/2009/02/toreros-en-primaria.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5017372870886580283/posts/default/5070212988643042257'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5017372870886580283/posts/default/5070212988643042257'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://vidadefiek.blogspot.com/2009/02/toreros-en-primaria.html' title='Toreros en Primaria'/><author><name>FIEK</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05330723262531642336</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='30' src='http://2.bp.blogspot.com/_Y_WOe5_Fdy8/SNRo1jd5vOI/AAAAAAAAAAw/LSVbpoU0lqY/S220/yop.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5017372870886580283.post-1618704348189906819</id><published>2009-02-21T12:57:00.000-08:00</published><updated>2009-02-23T07:23:07.284-08:00</updated><title type='text'>"Tú Eres Diferente"</title><content type='html'>No recuerdo con exactitud cuándo fue que nos volvimos muchos en el barrio, debe haber sido entre los 12 y los 14 años. Éramos un grupo grande de amigos los cuales vivíamos en la calle Juan del Carpio en San Isidro y alrededores. Sólo recuerdo que mi primer amigo de allí fue el hermano de una amiga de mi hermana y así empezamos a jugar juntos y frecuentar nuestras respectivas casas. Y desde allí fue creciendo el círculo de amigos. Nos veíamos sobre todo en los veranos, cuando jugábamos fulbito (y yo todavía creía que jugaba bien) o a las escondidas o a lo que se nos ocurriera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como coincidíamos en verano, también aparecieron los carnavales en febrero y los famosos globos de agua. Al comienzo sólo nos mojábamos entre nosotros. Yo tuve la suerte de que jamás me cayera un globaso. Tenía buenos reflejos y un sexto sentido aún no muy bien desarrollado pero que me permitía defenderme de globos caídos del cielo: de algunos edificios dejaban caer éstos a quienes pasaran por la vereda colindante. La primera vez, caminaba con un amigo que era charapa (de la selva) y de improviso ambos nos lanzamos al piso hacia un costado, para sorpresa del resto de nuestro grupo. Creo que en parte, la preparación de ambos en artes marciales (tae kown do y judo respectivamente), nos permitió anticipar el estallido de los proyectiles de agua que nos habían lanzado desde una azotea. La sorpresa de nuestros amigos no fue porque nos tirarámos al piso si no por que nunca vimos los globos hasta que se estrellaron en él, prueba de que aquel extraño "sexto sentido" comenzaba a funcionar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando éramos más grandes algunos del grupo tomaron la costumbre de ir hacia las avenidas con baldes cargados de globos para lanzarnos a los buses. A mí nunca me gustó ello. Odiaba que me mojen, razón por la cual no concebía que mis amigos mojaran a quien no lo quería. Más de una vez trataron de hacérmelo a mí sin lograrlo. Una tarde en que trataba de no acercarme por donde estaban me crucé con G. C. que era un poco menor que el resto pero más travieso que todos juntos. Cargaba un balde con algunos globos e hizo ademán de querer lanzarme alguno. Le hablé, lo convencí de que me dejaría mojar pero de cerca porque el estallido del globo me haría doler. Mientras tanto me acercaba poco a poco a él hasta que le volteé el balde, derramando el agua y haciendo reventar los globos en el piso. Se rió y me dijo "me la hiciste, pero la próxima no te salvas". La siguiente vez pasó exactamente lo mismo. "No puedo creer que hayas podido hacerlo otra vez". Se sentía humillado porque lo había podido engañar dos veces ¡con el mismo discurso! &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la misma cuadra, pero cerca al colegio Alfonso Ugarte, tenía una vecina que no se juntaba con nosotros. Yo asumía que era porque ninguno la conocía ni la habían presentado. Y mis amigos, cada vez que pasaban en sus bicicletas delante de su casa (solía jugar en el jardín exterior) siempre le lanzaban globos. A mí esto no me agradaba ya que era evidente que no le gustaba. No recuerdo como me enteré que se llamaba Ofelia, y cuando pasaba en bicicleta delante de su casa no podía evitar a veces, quedarme mirándola. Me preguntaba por qué nunca había sido parte de nuestro grupo. Un día en que mis amigos se prepararon para otra excursión carnavalística, me les adelanté y le avisé: "Ofelia", le dije y su asombro se hizo evidente al abrir grandes sus ojos de por sí ya grandes y muy negros. Y es que se suponía que yo no tenía como saber su nombre. "Mejor entra a tu casa porque mis amigos ahorita vienen con globos." Se me quedó mirando y me dijo: "¡Gracias! Tú no eres como los demás, se nota. ¿Por qué te juntas con ellos?". No supe qué decirle, ya que eran los chicos con los que jugaba. "Si quieres ven a jugar un´día conmigo y mis amigas".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un par de días después, salí con precaución de casa y no vi por el camino a ninguno de mis amigos. Pronto me crucé con G. C. que ante mi puesta en guardia me dijo: "Hoy no te voy a tratar de mojar". Y levantó ambas manos mostrándome que estaba "desarmado". Caminé entonces algo más confiado hacia la esquina de la calle, casi llegando a la avenida donde ya sabía que estaba el resto de mis amigos. Al llegar a ella G. C. se hizo rápidamente a un lado y un gran chorro de agua me cayó encima. Por el volumen, fue imposible esquivarlo como hice con los globos tantas veces. Todos los chicos se habían puesto de acuerdo para esperarme en esa esquina y B. G. uno de los mayores esperaba con el balde. Inteligentemente, decidió por un baldaso en lugar de los globos, él sabía que ante tanta agua no había escape posible, así que todos celebraron el haberme por fin atrapado. No me molestó si no que me divirtió el saber que habían tenido que ponerse todos de acuerdo para poder mojarme. Y no me molestó quedarme así el resto de la tarde.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras tanto pensaba en cuánto me agradó aquella invitación de Ofelia, pero siendo tan tímido, sabía que me costaría mucho acercarme. Más aún, sabiendo que mis amigos buscarían mojarla a ella y a sus amigas. Y si me veían con ellas, lo tomarían como una especie de traición. Tras un par de semanas de indecisión, resolví acercarme pero nunca la encontré. Poco después me enteré que su familia había decidido mudarse a un distrito muy lejano. En ese entonces Surco era algo así como otro país para mi corta edad. Nunca más supe de ella. Aunque la recuerdo siempre que alguien me dice: "Tú eres diferente". Y no han sido pocas las veces que me lo han dicho. Y no siempre sé por qué. Lo bueno es que esa frase no ha venido nunca más acompañada de baldasos de agua fría... de ninguna clase.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;P.D.: un abrazo inesperado de una chica muy dulce puede ser el mejor regalo para alguien que aún a veces se siente algo solo. Llegué a casa a pie a las doce, cual cenicienta, pero sin perder ninguna de mis zapatillas nuevas...&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5017372870886580283-1618704348189906819?l=vidadefiek.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://vidadefiek.blogspot.com/feeds/1618704348189906819/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://vidadefiek.blogspot.com/2009/02/tu-eres-diferente.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5017372870886580283/posts/default/1618704348189906819'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5017372870886580283/posts/default/1618704348189906819'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://vidadefiek.blogspot.com/2009/02/tu-eres-diferente.html' title='&quot;Tú Eres Diferente&quot;'/><author><name>FIEK</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05330723262531642336</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='30' src='http://2.bp.blogspot.com/_Y_WOe5_Fdy8/SNRo1jd5vOI/AAAAAAAAAAw/LSVbpoU0lqY/S220/yop.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5017372870886580283.post-967907102203671808</id><published>2009-02-18T14:50:00.000-08:00</published><updated>2009-02-18T16:15:02.543-08:00</updated><title type='text'>Mis Primeros Cumpleaños</title><content type='html'>Hace un par de semanas o algo más C.Q. me preguntó: "¿por qué no escribes sobre tus cumpleaños, ya que se viene el tuyo?". Le tuve que explicar que no me es fácil escribir sobre un determinado tema si no tengo muchos recuerdos sobre él. Y eso me pasaba con mis cumpleaños, y me dio curiosidad el no recordar casi ninguno de cuando era niño. Por eso no escribí acerca de ello, pero me quedé con la espinita clavada. Y me di cuenta que sí recuerdo mis primeros cumpleaños, pero no los míos, si no a los que me invitaron cuando niño.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tengo un vago recuerdo de un cumpleaños en un gran parque donde estaban Yola Polastri y sus burbujitas. Obviamente yo estaba parado muy lejos del escenario, evitando la posibilidad de que me hagan participar en lo que fuera. Mi miedo escénico era más poderoso que cualquier ofrecimiento de premio. Y recuerdo haberme retirado de la manera más sigilosa posible para mis 7 u 8 años. Otro cumpleaños memorable no recuerdo donde fue, si en una casa o en club o de quién, pero lo que jamás olvidaré fue la presentación de un mago. Y no me refiero a alguno de los trucos en sí, si no a lo que pasó durante uno de ellos: después de haberlo visto aparecer palomas y pañuelos de colores de la nada, cogió una olla con su tapa y con su varita empezó a preguntar qué queríamos que metiera en ella. Las sugerencias iban desde leche y mantequilla, hasta agua de mar y colonia, hasta que una voz de niño gritó ¡"P.B.C."! logrando enmudecer a todos los presentes que voltearon a mirar de dónde salió semejante sugerencia. Deben haber sido los cinco segundos más largos en la vida de aquel mago, que inteligentemente ignoró la propuesta y siguió con su truco, aunque ya no tardó mucho en retirarse. En casa me explicaron que rayos significaba P.B.C. y que era preocupante que un niño de 10 u 11 años sugiriera echarle eso a una olla...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Otro cumpleaños memorable fue el dos amigos del colegio que eran mellizos. De entrada me crucé con una gato morado que pasaba a mi lado como una flecha. Estaba de ese color porque a alguien se le había caído un vaso de chicha cerca de él y según la confusa explicación que recibí, algunos chicos más pensaron que debían terminar el decorado, así que me crucé con un gato espantado que debe haberlo temido mucho a ese color. La otra parte graciosa del cumpleaños fue a la hora de cantar el acostumbrado happy birthday: se suponía que nadie debía comer bocaditos antes de cantar. Pero mientras empezaban los preparativos, por debajo de varios sectores del mantel aparecían manos que se apoderaban raudamente de lo que encontraran en su camino. También fue el primer happy birthday que vi apagarse literalmente: "cumpleaños feli..." mientras todos bajaban el volumen a la vez hasta que quedaba inconclusa la canción, y ello pasó más de una vez lo que creó que obligó a adelantar la soplada de velitas y la partición de la torta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Muy vago recuerdo tengo de los cumpleaños que se celebraron en el Rancho. Pero sé que fui a varios. Sobre los míos recuerdo muy poco: las tortas, pues me encantaba las de chocolate siendo la mejor la Selva Negra. Las velitas que se volvían a prender eran todo un reto, aunque el agua siempre funciona... Siendo ya mayor, no quise celebrar mi cumpleaños por mucho tiempo, no me sentía bien conmigo mismo y consideraba que no había nada que celebrar... hasta este año en que las cosas van mucho mejor. Pero esos temas ya los contaré mucho más adelante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;P.D.: Gracias M. M. por la motivación. Cuando alguien te pregunta ¿cuándo vas a poner algo en tu blog?, significa que por lo menos una persona lo lee y eso es un empuje adicional. Y las largas conversaciones también ayudan a recordar, habrá que sentarnos a tomar un helado un día y seguir conversando. Por cierto, escribí esta entrada escuchando a Andrea Bocceli, siguiendo las instrucciones que me diste... lo máximo!!!&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5017372870886580283-967907102203671808?l=vidadefiek.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://vidadefiek.blogspot.com/feeds/967907102203671808/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://vidadefiek.blogspot.com/2009/02/mis-primeros-cumpleanos.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5017372870886580283/posts/default/967907102203671808'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5017372870886580283/posts/default/967907102203671808'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://vidadefiek.blogspot.com/2009/02/mis-primeros-cumpleanos.html' title='Mis Primeros Cumpleaños'/><author><name>FIEK</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05330723262531642336</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='30' src='http://2.bp.blogspot.com/_Y_WOe5_Fdy8/SNRo1jd5vOI/AAAAAAAAAAw/LSVbpoU0lqY/S220/yop.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5017372870886580283.post-4898061061410421236</id><published>2009-02-09T09:10:00.000-08:00</published><updated>2009-02-11T19:08:03.606-08:00</updated><title type='text'>Mi Primera Desilusión</title><content type='html'>A los 13 o 14 años, cuando ya jugaba fulbito con los amigos del barrio, empezaron a aparecer algunas chicas; la mayoría del grupo eran las hermanas de amigos, de edades cercanas a las nuestras. A veces nos acompañaban a montar bicicleta o simplemente a conversar. También había algunas que se limitaban a vernos jugar desde sus ventanas en los edificios que rodeaban el parque de la esquina de mi casa. Uno de mis amigos vivía en un edificio de cuatro pisos a mitad de la cuadra. En el segundo piso vivía una niña que me agradaba mucho, aunque nunca estuve seguro de su nombre: Paloma o Pamela o Paula... De lo que estaba seguro era de que a ella le gustaba vernos jugar a Alvaro y a mi cuando decidíamos hacerlo en el primer piso del edificio. De tanto en tanto, yo levantaba la mirada y allí estaba ella sonriéndome y mostrando unos grandes ojos negros que era lo que más me llamaba la atención.  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nunca me atreví a hablarle, ni siquiera a preguntarle su nombre. Era como si ambos hubiéramos acordado que esa sería la política entre los dos: yo jugaría y ella me miraría jugar. No le comenté a nadie que era la única chica del barrio que me gustaba (al menos en ese momento). El resto si bien eran bonitas "y cualquiera de ellas estaría contigo" decía alguno de mis amigos, no me interesaban mucho. Ya en ese tiempo pensaba que para poder tener enamorada, debía conocerla bien. No era cuestión de que sólo me gustara... pero en este caso la chica me gustaba demasiado y sin embargo, no encontraba ocasión o excusa para conocerla mejor o por lo menos, estar seguro de cuál era su nombre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hasta que llegó la oportunidad ideal: uno de nuestros amigos comunes haría una fiesta. Alvaro se encargó de avisarme que la "chica que me gustaba" (a pesar de que yo no le había dicho nada) también iría y que entonces podría conocerla mejor. Pasé días imaginándome el sacarla a bailar, preguntarle su nombre y que seguro bailaríamos mucho más. También recordé que no sabía bailar muy bien (hasta ahora), pero no importaba, ya se vería en el momento. Pensaba que ropa debía ponerme, qué colonia usar, hasta a qué hora llegar. Y por fin el gran día llegó. Antes de entrar a la fiesta me acomodé la ropa lo mejor que pude, saludé a mis amigos y vi cómo todos comenzaban a bailar. Entonces divisé dónde estaba la chica que me interesaba: en medio de un grupo de amigas, luciendo un vestido celeste de cuerpo entero que le llegaba a las rodillas. Me pareció que estaba más linda que nunca, por lo que tuve que luchar contra mi propia timidez para acercarme. Me armé de valor y logré preguntarle: ¿quieres bailar? Y la respuesta me cayó como un mazazo. "No". Así, a secas... No sé si me dolió más el gran rompimiento de la ilusión de conocer mejor a la chica que me sonreía desde su ventana o la humillación que sentí al darme la vuelta, buscando a quién más sacar a bailar, y escuchar a sus amigas y a ella misma reírse de mi. No la volví a ver en su ventana y a las pocas semanas supe que se mudó y nunca más la vi, ni supe tampoco su nombre.  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Puedo decir que esa fue la primera de muchas desilusiones en mi vida. A veces creo que yo me hago ideas y que después me desilusiono de la ilusión que yo mismo he creado. Hasta que vuelvo a darme cuenta de que las más de las veces no es así. Desde pequeño siempre preferí conocer bien a una chica antes de estar con ella. Y no es fácil conocer a una persona. Menos para alguien tan curioso como yo. Puede que sea esa la explicación de porqué llevo tanto tiempo solo. El tiempo lo dirá.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5017372870886580283-4898061061410421236?l=vidadefiek.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://vidadefiek.blogspot.com/feeds/4898061061410421236/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://vidadefiek.blogspot.com/2009/02/mi-primera-desilusion.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5017372870886580283/posts/default/4898061061410421236'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5017372870886580283/posts/default/4898061061410421236'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://vidadefiek.blogspot.com/2009/02/mi-primera-desilusion.html' title='Mi Primera Desilusión'/><author><name>FIEK</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05330723262531642336</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='30' src='http://2.bp.blogspot.com/_Y_WOe5_Fdy8/SNRo1jd5vOI/AAAAAAAAAAw/LSVbpoU0lqY/S220/yop.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5017372870886580283.post-329354133514407630</id><published>2009-01-29T15:10:00.001-08:00</published><updated>2009-02-03T12:42:06.034-08:00</updated><title type='text'>Mis Peores Accidentes</title><content type='html'>En mi vida tuve tres accidentes que podrían llamarse "fuertes", el primero y el último pudieron tener consecuencias muy graves. El otro solamente fue algo doloroso. Cuando tenía 5 o 6 años, en el cuarto de mi abuela había una mecedora que me gustaba mucho utilizar, me agradaba la sensación de vacío que me producía el mecerme cada vez más rápido mientras miraba la televisión. Precisamente uno de los puntos de reunión para ver películas en familia, era muchas veces este cuarto debido a su estratégica situación. Mi abuela tenía dos mesas de noche, en una de ellas tenía un radio antiguo el cual se encontraba detrás de la mecedora.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una noche en que mis padres nos dejaron solos a mis dos hermanos y a mí, nos juntamos a ver una película en el cuarto de la abuela. El tema central ésta era el posible choque de dos trenes, que era lo que llamaba la atención en ese tiempo y al parecer el suspenso nos había atrapado a mis hermanos y sobre todo a mí ya que mi movimiento en la mecedora se hacía cada vez más veloz. Y cuando se acercaba la colisión de los trenes... colisioné yo: me mecí tan fuerte que la mecedora en lugar de regresar, se volteó para atrás, lanzándome contra el vidrio de la mesa de noche que había detrás y haciéndome un pequeño forado en la frente. Mis hermanos fueron muy rápidos, me llevaron al baño a tratar de curarme, llamaron al papá de uno de mis vecinos quien se encargó de llamar a mis padres. Pero cuando ya casi habían limpiado la herida de la frente y no sabían porqué no paraba la sangre, se dieron cuenta que tenía otro pequeño huequito al lado del ojo izquierdo. Cuando llegaron mis padres me llevaron a la clínica a emergencia a que me cosieran. Nunca supe si me pusieron o no anestesia, pero si recuerdo la especie de tela que me pusieron en la frente y el dolor de la aguja entrando y saliendo mientras me cosían la cabeza. Y de pronto no tengo más recuerdo, mis padres dicen que me desmayé. El resultado: dos pequeños huecos, uno en la frente y uno al lado del ojo. Son imperceptibles para quien no sepa que los tengo pero son mi recuerdo de que las mecedoras son peligrosas...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cerca de los 12 o 13 años ya sabía montar bicicleta, me costó mucho pero lo logré. Lo que no sabía era usar las que eran muy altas. Siempre necesitaba que mis pies llegaran al piso para sentirme seguro. Un día, estando con los amigos del barrio, alguien me pidió prestada mi bicicleta y como me dio ganas de usar una, pedí prestada la que vi apoyada en una pared, que era de un chico un poco más alto que yo. El utilizar una bicicleta de carrera me llamaba la atención, tenía un forma diferente y parecía muy liviana. Pensé que por ello, para bajarme podría ladearme un poco y poner un pie en el piso, y estar a salvo en tierra firme, así que no dudé en treparme en ella. Anduve un par de cuadras y me regresé, llegando a la esquina quise bajarme así que frené, esperé que la bicicleta se ladeara, pero con el peso se me soltó de las manos y al tratar de esquivarla dejé que cayera sola al piso, quedando yo de pie. Cuando miré hacia abajo me dí cuenta que la bici tenía pedales dentados y uno de ellos estaba ligeramente teñido de rojo. Cuando subí algo la vista me di cuenta que mi rodilla tenía una especie de boca, de la cual no salía sangre pero si se veía rojo y algo de blanco por dentro. Automáticamente caí al piso y me arrastré a la vereda mientras uno de mis amigos corría a casa a avisar del accidente y otros dos me cargaban hacia un sitio más cómodo y más seguro. En la clínica el doctor se divirtió cosiéndome, yo vi toda la operación sin sentir nada pues esta vez si me pusieron anestesia (local). Durante los días que pasé sin salir de casa (eran vacaciones de verano) se inició mi vicio por los crucigramas hasta que lo único que quedó fue una gran cicatriz sobre la rodilla izquierda, que con el paso de los años no se nota tanto ya.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El último accidente fue más reciente y más grave, así que me adelantaré varios años hasta situarme en 1998. Como eran vacaciones, se me ocurrió jugar un partido de fulbito en la universidad. Nunca he sido bueno en este deporte, sólo he tenido chispazos y mi mejor puesto es el de arquero, donde algo me defiendo. Durante este partido jugué de delantero, sin mucha suerte. En una de las jugadas sirvieron un corner contra el arco de mi equipo y dos personas saltaron a cabecear. Como yo seguía la trayectoria de la pelota con la mirada (y seguramente ellos también) no me salí del camino, siendo empujado por ellos y cayendo hacia atrás. Fue tan rápido que caí con mi casi 1.80 de espaldas directamente al piso. Según un amigo que fue testigo, mi cabeza rebotó en la loza de cemento. Luego sentí una corriente por toda la columna vertebral, la misma que uno siente en el brazo cuando se golpea la punta del codo. En mi caso, vi como mis brazos y piernas se movían sin control hasta quedarme tieso. Poco después de ello (deben haber sigo segundos) mis amigos se dieron cuenta de que no me levantaba y pararon el juego. A mí me corrían las lágrimas lentamente pensando en que me había quedado vegetal, ya que mis brazos se quedaron abiertos y ligeramente en el aire. Y me dije: "no puedo quedar así" y traté de mover los dedos de todas mis extremidades, hasta que algo debe de haberse soltado en algún lado, porque mis brazos cedieron y pude mover las manos y pies nuevamente. Podría decir ahora que esos fueron los 10 segundos más terribles de mi vida. Mis amigos trataron de levantarme ya que no podía mover la cabeza y el único resultado fue que me mareara.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando llegaron con la camilla y me llevaron al Servicio Médico, me sentía como en un cortejo fúnebre, muchos amigos preguntaban quien era al que llevaban y seguían a la camilla. Me sacaron radiografías de todos lados y ángulos posibles de mi pobre cabeza para que la doctora diera su diagnóstico: "tienes la cabeza bien dura, no tienes una fractura, fisura, ni siquiera un rasguño". Pero si hubiera habido un desnivel, una piedra o cualquier cosa similar donde caí... yo ya no existiría, fue su macabra explicación acerca de mi gran suerte. El resultado: un fuerte golpe en la nuca que me obligó a usar un collarín por un mes. Eso fue todo, la única secuela es que no puedo mirar muy hacia arriba por mucho rato... aunque algunos "amigos" están seguros que sí hubo algo de daño cerebral...&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5017372870886580283-329354133514407630?l=vidadefiek.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://vidadefiek.blogspot.com/feeds/329354133514407630/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://vidadefiek.blogspot.com/2009/01/mis-primeros-accidentes.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5017372870886580283/posts/default/329354133514407630'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5017372870886580283/posts/default/329354133514407630'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://vidadefiek.blogspot.com/2009/01/mis-primeros-accidentes.html' title='Mis Peores Accidentes'/><author><name>FIEK</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05330723262531642336</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='30' src='http://2.bp.blogspot.com/_Y_WOe5_Fdy8/SNRo1jd5vOI/AAAAAAAAAAw/LSVbpoU0lqY/S220/yop.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5017372870886580283.post-8466147057867538780</id><published>2009-01-21T14:25:00.000-08:00</published><updated>2009-01-23T10:42:44.598-08:00</updated><title type='text'>Mi ¿Primera? Religión</title><content type='html'>En la entrada anterior quedó flotando la inquietud acerca de cómo entiendo la religión o como la entendía de niño. El estar en un colegio católico me marcó bastante en ese sentido: el saber de que tratan las religiones incluyendo la mía, aunque no sé si aún deba llamarla así. Aprendí los mandamientos y los pecados, aprendí de oraciones y de santos. Desde que entré al colegio y todos los años siguientes tanto en primaria como en secundaria, en el estrado que presidía el gran patio se rezaba antes de ingresar a los salones. En éstos, todas las mañanas antes de la primera clase del día se rezaba estando de pie. En el local de San Isidro estaba la gran (y ahora extrañada por muchos) capilla donde hice la Primera Comunión. En el local de Miraflores (donde está ahora la Universidad de Piura) teníamos una capilla muy pequeñita pero también muy acogedora. A ambas íbamos al menos una vez al mes si mal no recuerdo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero de toda esta preparación católica, por llamarla de alguna manera, me quedaron muchas dudas, incompresiones y algunos sinsabores. Recuerdo que antes de comulgar por primera vez debía confesarme. Y debido a mi excelente conducta (siendo tan tímido era obvio que me portaba muy bien) era difícil que tuviera algún pecado que confesar. Pero mi prima me acusó una vez de jurar en vano, debido a que le dije ¡te lo juro! no recuerdo porqué y a pesar de que era cierto lo que yo decía, me convenció de que era un pecado. A los 8 años es difícil saber cuándo has cometido un pecado capital salvo que la sabiduría de alguien mayor (3 más que yo en este caso) te lo diga. Ese era mi único pecado y cuando fui a confesarme no me sentía tan culpable, y cuando el padre me preguntó "¿nada más?" pareció sorprendido así que me envió a rezar dos padrenuestros y dos avemarías. Y no sentí mucho descargo o alivio, difícil sentirlo si tampoco sentía culpa alguna. Mucho se nos repitió que al recibir la ostia nos sentiríamos diferentes, mucho mejor que antes ya que era todo un acontecimiento, pero no lo llegué a entender pues yo me sentí exactamente igual. Más adelaante no llegué a hacer la confirmación en parte por desidia, en parte porque tampoco entendía bien en qué consistía. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando iba a misa con mis padres éramos asiduos concurrentes de la Iglesia de María Reina en el Ovalo Gutiérrez. Íbamos en la mañana o en la tarde, pero hubo un tiempo en que íbamos sólo en la noche y mi mamá calculaba el tiempo para llegar después del sermón, y de paso asegurarnos la bendición (los sermones en ese tiempo eran larguísimos y aburridos). A mi abuela le molestaba mucho ello, se iba antes que nosotros para sentarse adelante y no perderse un segundo de misa. "Incompleta, no vale" solía decir. Yo, siendo algo sarcástico y metepata desde pequeño se me ocurrió, siguiendo una lógica matemática católica, que si la misa incompleta no valía, la completa debía valer algo. Y así se lo pregunté a mi abuela: "¿y acumulas puntaje o algo así por cada misa completa?"... lo que ocasionó que dejara de hablarme cerca de una semana, supongo que hasta la siguiente misa. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy en día, no recuerdo cuando fue la última vez que fui, es más, no recuerdo cuál fue el último matrimonio al que asistí, por lo que estuve obligado a entrar a una iglesia. Pero ello no significa que no agradezca a Dios por las maravillosas oportunidades que me ha brindado y por ayudarme en algunas cosas que quizá, ni siquiera merecía. ¿Por qué no voy a misa todos los domingos? Las razones son varias, siendo una de las más poderosas la siguiente: me parece bastante hipócrita ver a un montón de gente que en su vida es una m... con los demás, ir a golpearse el pecho y confesarse compungidos todos los domingos para en la semana volver a ser unas m... con el prójimo o peor y volver a ir a confesarse el siguiente domingo, en un círculo vicioso (y falso) de nunca acabar. No son todos, pero son muchos y me niego a compartir ese momento de reflexión, alivio y oración con semejantes joyitas. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por otro lado, lo que viene a ser la iglesia en el mundo me parece bastante incoherente (salvo honrosas excepciones como los maristas o los jesuitas aunque en todos lados se cuecen habas). La posición de la iglesia en cuanto a los métodos anticonceptivos me parece primitiva y cínica. Por otro lado, desde pequeño me enseñaron que Jesús dijo que una iglesia y la misa se podían hacer hasta en el tronco de un árbol (dando un mensaje de austeridad según creo entender) y la iglesia actual no me parece que de ese mensaje sino todo lo contrario. Al fin y al cabo es mi opinión personal. A pesar de tener amigos de todas las religiones y hasta ateos, no hay una que me parezca "La Religión", porque no en todas se predica con el ejemplo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo sí voy a la iglesia, desde hace años y muy de vez en cuando, para dar gracias por seguir vivo (han habido varios episodios en mi vida que me han asegurado que o tengo pellejo de gato o que me necesitan acá abajo aún) pero asisto callado, cuando no hay gente, cuando nadie me ve (con mi característico perfil bajo). Y no siento la necesidad de tocar el agua bendita o mirar la cruz o una imagen. Sé que Dios existe así se llame Yavhé, Bhuda, Alá o lo que sea. Y siento, en los momentos que voy, que me ayuda aún cuando creo que no lo necesito o no lo merezco. Desde hace años no ha habido una noche en que deje de rezar antes de dormir pensando en todas las personas que necesitan cuidado o ayuda, tampoco he dejado de persignarme cada vez que veo pasar un camión de bomberos o una ambulancia, deseando que lleguen a tiempo. Mi manera de entender la relación con quien esté allá muy arriba, es tratando de ayudar a los demás y tener en cuenta la existencia del prójimo para evitar hacer daño a nadie. Lastimosamente por sus actos, pareciera que son muy pocas las personas que piensan y actúan como yo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5017372870886580283-8466147057867538780?l=vidadefiek.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://vidadefiek.blogspot.com/feeds/8466147057867538780/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://vidadefiek.blogspot.com/2009/01/mi-primera-religin.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5017372870886580283/posts/default/8466147057867538780'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5017372870886580283/posts/default/8466147057867538780'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://vidadefiek.blogspot.com/2009/01/mi-primera-religin.html' title='Mi ¿Primera? Religión'/><author><name>FIEK</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05330723262531642336</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='30' src='http://2.bp.blogspot.com/_Y_WOe5_Fdy8/SNRo1jd5vOI/AAAAAAAAAAw/LSVbpoU0lqY/S220/yop.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5017372870886580283.post-1382595548638800580</id><published>2009-01-18T17:10:00.000-08:00</published><updated>2011-04-28T10:23:18.546-07:00</updated><title type='text'>Primaria</title><content type='html'>Los recreos no me eran muy gratos los primeros años porque como no tenía con quien jugar, y como no conocía a nadie (y mi timidez también estorbaba para ello) me dedicaba a pasear por todo el patio. En tercer año conoci a los dos hermanos V. quienes tenían todo un grupo con el que jugaban a las escondidas, y como me veían solo, me invitaron a jugar con ellos. Ese fue el primer grupo que tuve en el colegio, y con los que sí hablaba y fui invitado a varios cumpleaños de varios compañeros del grupo de juego.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En tercer grado fue mi primera comunión. Hubo muchos días en que se nos tuvo ensayando para hacer todo bien y no equivocarnos en cuándo ir, hacia dónde y por dónde. Se nos explicó como debíamos recibir la hostia y qué decir antes de que nos la dé el padre. "No deben masticarla" nos dijeron, y yo me pregunté días de días cómo haría para pasarla sin masticarla. Hasta que llegó el gran día. Sufrí mucho escuchando el sermón (fue uno de los más largos que creí escuchar o quizá sería la ansiedad de acabar con la ceremonia), que me concentré en cada una de las estatuas de la vieja capilla (hoy desaparecida para dar paso a... nada). Juraría que alguna hasta sonrío lo cual me hizo asustar en el primer momento. Pero luego pensé que debía ser una ilusión óptica por mirarlas tanto rato. Hace no mucho leí (en el facebook creo) un comentario sobre las estatuas que sonreían en esa capilla. Terminada la misa, vino el desayuno y el intercambio de estampitas para ya por fin poder regresar a casa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En cuanto a clases, en cuarto de primaria ya no obtuve alguno de los primeros puestos del salón, pero tampoco era malo en los estudios. Hice algunos amigos más. Recuerdo a C., un niño que se sentaba a mi lado. Era alguien tranquilo, pero era víctima de múltiples y diarios apuntes en su Libreta de Control (que debían firmar los padres) debido a que nunca hacía las tareas. Lo extraño era que las hiciera. Una vez le pregunté porqué no las hacía, si no era mucho lo que nos dejaban para hacer. Su respuesta me dio curiosidad: "me da flojera y además como en mi casa hay muchas cosas para hacer, prefiero eso a hacer las tareas". A veces se las hacía su hermano mayor, a veces vi a algún amigo común del salón hacérsela. No recuerdo si alguna vez lo ayudé con ello. Un día me invitó a almorzar a su casa, el motivo fue que era su cumpleaños y había invitado a varios amigos. No recuerdo ni en qué distrito vivía pero si recuerdo que su casa era inmensa, que tenía piscina, y que sus padres no estaban. Sólo estaban sus empleados, ya que los papás trabajaban todo el día. Tenía muchas comodidades en casa, con lo que entendí a que se refería cuando me decía que prefería hacer otras cosas a perder tiempo con las tareas. Me preguntaba a mí mismo si estando en su lugar, me pasaría a mi lo mismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estando en cuarto grado también me tocó ser uno de los que cargaran el anda de la Virgen María. En el local de San Isidro teníamos sólo los primeros 4 años de colegio. Y al ser los mayores, entonces nos correspondía ese transporte que era algo de suma importancia para los Maristas. El problema para mí fue que pese a ser ya de los "más grandes" yo no tenía el físico de alguien de mi edad. Siempre aparenté menos años y cuando llevamos el anda, yo era el más pequeño por lo cual debía hacer un esfuerzo mayor para evitar que la virgen se inclinara hacia mi lado. Podría decir que fue la primera vez que sentí el "peso de la religión". Cada vez que sentía un hincón en el hombro el anda se inclinaba y ante el pánico de terminar haciendo que se cayera, hacía más fuerza, con el resultado de un dolor de hombro que demoró cerca de dos semanas en aliviarse. Cuando acabamos el año tocaba pasar al local de Miraflores en el cual tendríamos aún más oportunidad de reafirmar nuestra fe. Pero a pesar de la importancia de la religión, de Jesús y de la Virgen María en todos los años escolares, algo había que no llegaba a entender o que quizá entendía muy bien, y por ello la religión no cobraba tanta importancia en mi vida, al menos no aún.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5017372870886580283-1382595548638800580?l=vidadefiek.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://vidadefiek.blogspot.com/feeds/1382595548638800580/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://vidadefiek.blogspot.com/2009/01/primaria.html#comment-form' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5017372870886580283/posts/default/1382595548638800580'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5017372870886580283/posts/default/1382595548638800580'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://vidadefiek.blogspot.com/2009/01/primaria.html' title='Primaria'/><author><name>FIEK</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05330723262531642336</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='30' src='http://2.bp.blogspot.com/_Y_WOe5_Fdy8/SNRo1jd5vOI/AAAAAAAAAAw/LSVbpoU0lqY/S220/yop.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5017372870886580283.post-1961465165071736363</id><published>2009-01-08T13:29:00.000-08:00</published><updated>2009-01-08T14:01:10.269-08:00</updated><title type='text'>Los Primeros Males</title><content type='html'>Cuando estaba en primer año de colegio, me dio sarampión. No recuerdo mucho de ello, sólo que algún día amanecí rascándome y me decían que no debía hacerlo so pena de empeorar mis detestables ronchas. Así que fui fuerte y me aguanté, pensando que nunca más tendría semejantes granos y tal picazón por todo el cuerpo. Efectivamente, nunca tuve ronchas iguales sino peores que vinieron con la varisela que me atacó cuando estaba en el siguiente año de primaria. Recuerdo que me vi casi todos los capítulos de Marco, rascándome todo el cuerpo, aunque nunca vi el capítulo donde dicen que por fin encuentra a su mamá. La tercera enfermedad clásica infantil, las paperas, me dieron cuando tenía ya 30 años, lo cual fue motivo de burla de muchos de mis amigos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El siguiente año de primaria, ya en tercer grado, me diagnosticaron comienzos de anemia. Aparentemente comía muy poco y asimilaba menos, lo cual explicaría mi poco desarrollo físico. El doctor me recetó entre otras cosas, un jarabe para abrir el apetito. Jamás olvidaré el nombre: se llamaba Rarical y sabía a rayos. Y no me abrió el apetito, me lo agigantó. Empecé a comer como por cuatro, y no engordaba nunca. Seguí siendo chato y flaco, pero no me cansaba así no más. Podía jugar tenis de mesa o fulbito horas de horas y me cansaba después de mucho rato. Comía de todo y a todas horas, todo lo que hoy me engorda, en ese tiempo podía combinarlo y mezclarlo. Hoy subiría 10 kilos en una semana si comiera como en ese entonces. El fin de esos días llegó un verano, ya a los ventitantos años cuando me dio gastroenterocolitis severa, lo que originó los tres días más aburridos de mi vida, conectado a suero intravenoso y un selecciones como única cmpañía en mi cama de la clínica. Bajé 7 kilos en 3 días y a partir de entonces recuperé peso, mucho más del que ya tenía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando estaba ya en la adolescencia, mi hermano y yo fuimos atacados por el Botulismo, una infección con síntomas similares a los del cólera o la salmonella: náuseas, diarrea, fiebre, dolor de cabeza, deshidratación. No podíamos salir de casa y no podiamos hacer mucho pues nos agotábamos rápido. Lo único ¿bueno? es que fue un verano mientras estábamos de vacaciones, así que no perdimos clases. Tomábamos agua mezclada con un polvo extraño similar al milo, pero que sabía como tierra. Eso nos mantenía en el día, mientras no teníamos fiebre. Llegó un día en que ésta empezó a subir, de 37 en la mañana subió hasta 39.5 en la noche. Mis padres asustados llamaron a la enfermera de mi abuela quien nos puso una inyección de antalgina, pues la fiebre estaba por llegar a 41 (debo confesar que es lo único que me baja la fiebre alta hasta hoy en día a pesar de que creo que está prohibida). Ello según dicen las malas lenguas nos salvó de que "se nos queme el cerebro".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo último serio que tuve fue un cuadro de stress severo, aunque eso fue alrededor de los 20 años en que trabajaba ya como entrenador de tenis de mesa de mi colegio, en una sociedad agente de bolsa como asistente del Gerente de Operaciones, llevaba clases de programación en Cibertec, entrenaba como parte del equipo de Tenis de Mesa del Lawn Tennis y dictaba clases particulares de inglés, todo a la vez. Siempre estuve acostumbrado a hacer varias cosas, pero nunca había sufrido antes de stress. El doctor fue determinante: o dejas de hacer una o dos de tus actividades o te dará un "surmenage" en una o dos semanas. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No sabía que significaba esa palabrita pero me dio algo de miedo así que dejé de dar las clases de inglés. Aún así, uno de los días que regresaba a casa en una combi por la arequipa, realmente me asusté. Por unos 30 segundos no recordaba donde estaba ni donde era que estaba yendo. No era amnesia, simplemente no estaba seguro hacia donde me dirigía. Eso es el comienzo del "surmenage" me dijeron, "se te van a revolver las ideas", me amenazaron. Cuando empecé a olvidar donde ponía cosas o buscar algún objeto por todos lados hasta darme cuenta que lo tenía en la mano, me dio pánico. Fue entonces que decidí recortar mis actividades o al menos estar preparado para semejante horario. Siendo deportista, debía ser capaz de organizarme, lo cual hace que algunas personas se sorprendan cuando se ven mi horario de trabajo... digo, de trabajos...&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5017372870886580283-1961465165071736363?l=vidadefiek.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://vidadefiek.blogspot.com/feeds/1961465165071736363/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://vidadefiek.blogspot.com/2009/01/los-primeros-males.html#comment-form' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5017372870886580283/posts/default/1961465165071736363'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5017372870886580283/posts/default/1961465165071736363'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://vidadefiek.blogspot.com/2009/01/los-primeros-males.html' title='Los Primeros Males'/><author><name>FIEK</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05330723262531642336</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='30' src='http://2.bp.blogspot.com/_Y_WOe5_Fdy8/SNRo1jd5vOI/AAAAAAAAAAw/LSVbpoU0lqY/S220/yop.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5017372870886580283.post-7952492374243679796</id><published>2009-01-03T09:54:00.000-08:00</published><updated>2009-01-03T10:22:29.073-08:00</updated><title type='text'>Negado para el Deporte</title><content type='html'>En los primeros años de colegio no me llamaba la atención el fútbol o fulbito. Yo sabía que era muy malo pateando una pelota y mi físico, bajo de estatura y flaco hasta más no poder, no me ayudaba. Cuando en los recreos los compañeros de salón jugaban fulbito, todos se amontonaban tras la pelota en lo que para mí parecía ser una masa de piernas, brazos y zapatos o zapatillas que se aglutinaban alrededor de un balón. Mi instinto de conservación me llamaba a alejarme de semejante revoltijo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Voley en ese tiempo no era una opción, eso sólo lo jugaban las niñas (jamás imaginaría que años más tarde hasta jugaría campeonatos de voley). Me quedaba el básket en el cual no destacaba mucho. Estuve en la academia del colegio y el profesor opinaba que yo no era malo, aunque yo creía que lo único que hacía bien era encestar, tenía bastante buena puntería (que aún mantengo pero en un inexplicable estilo propio y totalmente anti técnico). La prueba de fuego llegó en el famoso campeonato de intersecciones, ahí pude demostrar... lo malo que era. Así que no me quedaron muchas ganas de seguir con el basket. Para correr era muy lento, para los ejercicios de fuerza... yo no tenía fuerza. Las clases de educación física fueron para mí un suplicio durante toda la época escolar. Era mi más bajo promedio hasta que llegué a un acuerdo (¿o chantaje?) con el profesor de educación física que a la vez era el coordinador de deportes: "o juegas tenis de mesa por el colegio o te jalo en el curso". Y merecía estar jalado, y como nada me llenaría de más orgullo que competir por un equipo, acepté el trato.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Poga gente sabe que aprendí a jugar tenis de mesa en la Federación, y en casa donde tenìamos una mesa que armábamos en el garage y jugábamos con mi hermano hasta la madrugada o hasta que el vecino nos mande a la mismísima, porque el ruidito de la pelotita le era desesperante, más si era cerca de las 2 de la mañana. Mejoré bastante rápido para mi edad, pero era muy malo para competir. Cuando mi hermano enfermó, dejé de entrenar por años, hasta que llegó el trato en el colegio y volví a mi deporte preferido. También pasé por una academia de judo, en la cual aprendí a caer, a tumbar al contrincante, pero sobre todo, a no pelear. Nunca he estado envuelto a una bronca y hasta ahora siempre he podido solucionar las cosas hablando. Claro, a veces mi tamaño actual y mi expresión de super asado pueden ser elementos disuasivos muy convenientes. El judo acabó cuando perdimos una clase y mi hermano y yo no entramos a la siguiente porque practicaban cosas que no sabíamos y dejamos de ir. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estuve también en la academia de natación del colegio donde me enseñaron a flotar, a nadar, a bucear, etcétera. Lo único que no aprendí fue a lanzarme al agua. Pero eso tiene su explicación: en la clase en que tocaba lanzarse del podio hacíamos fila y delante de mí había una chica algo mayor, de las más experimentadas. Cuando se lanzó y demoraba en salir del agua el profesor se tiró al agua con ropa y todo, lo que hizo que mirara al agua y observara como esta chica empezaba a salir a flote con los brazos estirados, debido a que estaba inconsciente. Se había golpeado la cabeza contra el piso de la piscina. La clase fue suspendida y mis clases fueron suspendidas debido a que no volví a ir. Así que si alguien me ve dándome un panzazo en una piscina, ya saben a que se debe.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la siguiente entrada explicaré como es posible que hoy juegue futsal, voley, tenis de mesa y use la bicicleta, todas las semanas o casi todo el tiempo. Después de recordar todo lo anterior ¡hasta yo mismo me sorprendo!&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5017372870886580283-7952492374243679796?l=vidadefiek.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://vidadefiek.blogspot.com/feeds/7952492374243679796/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://vidadefiek.blogspot.com/2009/01/negado-para-el-deporte.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5017372870886580283/posts/default/7952492374243679796'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5017372870886580283/posts/default/7952492374243679796'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://vidadefiek.blogspot.com/2009/01/negado-para-el-deporte.html' title='Negado para el Deporte'/><author><name>FIEK</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05330723262531642336</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='30' src='http://2.bp.blogspot.com/_Y_WOe5_Fdy8/SNRo1jd5vOI/AAAAAAAAAAw/LSVbpoU0lqY/S220/yop.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5017372870886580283.post-4326382896736309381</id><published>2008-12-17T16:16:00.000-08:00</published><updated>2008-12-19T14:23:57.782-08:00</updated><title type='text'>Frustraciones Infantiles</title><content type='html'>De pequeño hubo muchas cosas que quise hacer o al menos probar pero nunca pude. El necesitar permiso de los padres puede ser un gran impedimento, mas aun si eres el menor de tres hermanos y la diferencia de edad es grande. Como yo era, fui y soy "el más chiquito" de los hermanos a pesar de que algunas amigas dicen que soy "enorme", era el más protegido de la casa. Ejemplos hay muchos pero hay algunos que se quedaron para siempre en mi memoria. De algunos me cobré la revancha con los años. Otros aún están pendientes. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Siempre fue mi sueño ser boy scout. Siempre me llamó la aventura con y en la naturaleza. La prueba es que de niño jugaba solo en los jardines de la casa o en el parque de la esquina. Pero el hecho de viajar y conoce lugares nuevos más alejados de mi casa, o mejor aún de mi ciudad me seducía demasiado. Cuando estaba en primaria nos ofrecieron entrar al grupo de los boy scout. Los únicos requisitos eran tener esa sed de aventura, es decir, las ganas y traer el permiso firmado de los padres. Las ganas las tenía solo yo, mas no mis padres. "A tu hermano le fue muy mal y vino llorando". No importaba que yo no fuera mi hermano, mis padres no querían que yo sufriera como le pasó a él. "Se olvidaron la comida y sólo comieron tallarines mal hechos y les dio sed y regresó hasta con fiebre". No pude hacerles entender que si yo fuera de campamento lo último que me olvidaría sería la comida. Es más, podría olvidarme de todo el resto menos de ello. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A partir de los 18 años; ya trabajaba desde los 16; empecé a ir de campamento y a viajar. Fue difícil el convencer a mi familia de que los robos, atropellos, accidentes, asesinatos y descuartizamientos podían sucederme en Lima o estando también de viaje. Pero finalmente zarpé y tuve mi primer campamento el cual relataré más adelante. Después me fui muchas veces y era sabido que cada feriado largo, yo jamás estaba en Lima. De hecho que la vida da vueltas, muchas veces no pude irme de campamento por no tener carpa. Hoy que cuento con tres de diferentes tamaños, las mas de las veces no encuentro con quienes ir...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Otra oportunidad perdida es cuando quise entrar a la banda del colegio. Siempre quise aprender a tocar algún instrumento musical. No me importaba empezar con el famoso triangulito que algunos compañeros creían que era ridículo o humillante. Yo quería aprender, pero de nuevo me di con la misma pared: necesitaba permiso escrito de mis padres. Y ellos no querían que sintiera frustración alguna en caso de que después de las pruebas que se hacían para ingresar a la banda de música, no me aceptaran. El resultado es que sigo siendo tan falto de ritmo y desorejado como en esos tiempos. Es un reto pendiente aprender a tocar algo, aunque sea el triangulito.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Otra experiencia que no pude cumplir fue subirme a los carritos chocones. El primer impedimento era mi corta edad y tuve que esperar a cumplir la edad minima que ponian como regla. Cuando ya la tenia, no me dejaban subir porque seguro me iban a chocar... Tanto y tanto insisti que la unica vez que logré subir, fue acompañado de mi hermana, y será fácil suponer quién manejó. Así que en realidad, nunca choqué a nadie. Y de grande sería un poco complicado jugar a los carritos chocones con autos de verdad.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5017372870886580283-4326382896736309381?l=vidadefiek.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://vidadefiek.blogspot.com/feeds/4326382896736309381/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://vidadefiek.blogspot.com/2008/12/frustraciones-infantiles.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5017372870886580283/posts/default/4326382896736309381'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5017372870886580283/posts/default/4326382896736309381'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://vidadefiek.blogspot.com/2008/12/frustraciones-infantiles.html' title='Frustraciones Infantiles'/><author><name>FIEK</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05330723262531642336</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='30' src='http://2.bp.blogspot.com/_Y_WOe5_Fdy8/SNRo1jd5vOI/AAAAAAAAAAw/LSVbpoU0lqY/S220/yop.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5017372870886580283.post-3001301133409271209</id><published>2008-12-10T09:47:00.000-08:00</published><updated>2011-04-28T10:19:37.111-07:00</updated><title type='text'>"Es muy tímido"</title><content type='html'>El hecho de no hablar mucho hacía que no me comunicara casi con mis compañeros de clase, lo que hacía que me concentrara más en las clases. No sólo era la precaución de no hablar mucho, sino que no tenía mucho de qué hablar o al menos, no sabía con quién hacerlo. El primer grado me pareció muy fácil. En el segundo quedé como primer puesto del salón y en el tercer grado quedé segundo. La profesora me regaló una medallita que decía algo así como "Honor al Mérito" que debía llegar colgada al lado de la insignia. En ese tiempo utilizábamos el típico uniforme color rata: pantalón gris, camisa blanca y chompa gris oscuro si el clima lo ameritaba. La insignia, con el símbolo que caracterizaba al colegio, era lo único que nos diferenciaba de los alumnos de cualquier otro colegio, sea público o privado.   &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En tercer grado cuando estábamos saliendo del salón, uno de los otros niños me dijo algo inenteligible y me lanzó una cachetada que a decir verdad, casi ni me dolió, pero si me dio cólera. Estaba a punto de reaccionar para devolverla cuando C., el único otro niño que tenía el mismo apellido que yo, me detuvo la mano y me dijo: "si le respondes terminarán peleando y te quitarán la medalla de mérito". Y tenía razón, eso era lo que buscaba el tal J., quien me había golpeado: que me quiten la bendita medalla. En realidad, a mi me daba algo de roche llevarla ya que nunca he sido ostentoso, pero me dio cólera esa intención de provocarme. Así que hice lo que más le dolió: no reaccionar, darle la espalda y seguir caminando. Quizá fue entonces cuando aprendí a pensar antes de actuar, a darme cuenta de las consecuencias que pueden causar los actos de uno mismo. ¿Calculador? No lo sé, pero si entendí que era mejor pensar las cosas en frío, más calmado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La primera vez que me sacaron a leer un libro delante de toda la clase, fue una experiencia terrible para mí. En esos años no tenía como saber que mi voz no era alta, que en realidad cuando yo creía gritar, las demás personas me escuchaban a un volumen normal. La explicación, que hallé algún tiempo más tarde, es que mis oídos eran (y son) bastante sensibles y que por lo tanto yo me escuchaba a mí mismo mucho más alto que a los demás. El estar parado allí, haciendo un esfuerzo sobrehumano para leer en voz alta (aún no sabía usar los músculos del abdomen para darle potencia a la voz ni que se la puede hacer rebotar en las paredes) delante de un montón de niños que me miraban con expresión de desconcierto (porque obviamente no escuchaban nada), hizo que me sintiera más que mal. La profesora decidió cambiarme por otro niño que leyera mejor y mientras iba a sentarme deseé jamás volver a estar en esa situación. Así nació mi "miedo escénico", el cual fue superado varios años más tarde. Nunca me ofrecí para leer nada delante de mis compañeros y tampoco hablaba casi. Mis notas eran muy buenas y mi conducta impecable lo que me valía los primeros puestos, pero también la misma anotación a la espalda de la libreta, todos los años: "es demasiado tímido".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En casa no entendían porque me tildaban de tímido ya que no era así cuando jugaba con mis amigos o con mis hermanos. En realidad, la Casa de San Isidro representaba para mí algo así como un refugio; quizá por ello la extraño tanto. En mi "cuartel general" nadie amenazaba con querer pegarme o con leer cosas en voz alta. Y tampoco necesitaba alzar la voz para que me escuchen, lo que parecía imposible en el colegio. Y no tuve mucho problema en hacer amigos "del barrio" que se fueron multiplicando con los años.  Me convertí algo así como el "niño modelo", algo que internamente odiaba pues sabía que las mamás de mis amigos me utilizaban de ejemplo cuando ellos se portaban mal. Y en el colegio me convertí en "el mudo", debido a mis pocas palabras o ninguna durante muchos años.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5017372870886580283-3001301133409271209?l=vidadefiek.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://vidadefiek.blogspot.com/feeds/3001301133409271209/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://vidadefiek.blogspot.com/2008/12/es-muy-tmido.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5017372870886580283/posts/default/3001301133409271209'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5017372870886580283/posts/default/3001301133409271209'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://vidadefiek.blogspot.com/2008/12/es-muy-tmido.html' title='&quot;Es muy tímido&quot;'/><author><name>FIEK</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05330723262531642336</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='30' src='http://2.bp.blogspot.com/_Y_WOe5_Fdy8/SNRo1jd5vOI/AAAAAAAAAAw/LSVbpoU0lqY/S220/yop.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5017372870886580283.post-878832895998766786</id><published>2008-12-03T13:17:00.000-08:00</published><updated>2011-04-28T10:16:32.243-07:00</updated><title type='text'>Primer Día de Clases</title><content type='html'>Tendría unos cinco años cuando mi madre me avisó que debía dar un examen para entrar al colegio. "No te preocupes que seguro será fácil". El vaticinio resultó más que exacto, el examen fue efectivamente demasiado fácil, el ver dibujos de animales para ponerles el nombre correcto o cosas aún más fáciles que ya ni recuerdo, me decepcionaron un poco. Creo que la promesa de un reto me sedujo y al rendir esta prueba me quedé con cierto sinsabor. Pero lo olvidé pronto pues se acercaba mi primer día de clases en el colegio donde estudiaron mi padre, mis tíos y donde estudiaba mi hermano, así que me sentía algo emocionado. Yo ya había visto, tanto en el nido como en otros colegios, cómo muchos niños lloraban, chillaban o eran presa de una furibunda pataleta tratando de evitar que sus padres no los dejaran solos en ese gran patio donde no conocían a nadie.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En mi caso, nunca lloré por ello. Aunque no lo aparentara yo era, y aún soy, muy curioso. Así que esa particularidad me hizo sentir cómodo ante la posibilidad de conocer un nuevo lugar tan grande como era el local del colegio Maristas de San Isidro en 1980. Me quedé maravillado mirando los muros, el gran jardín con rayas blancas que luego sabría que no era tal sino una cancha de fútbol, el portón de entrada y salida, las columnas, etc. Todo ello me distrajo tanto que olvidé qué sección se me había asignado. El Maristas, al menos en ese entonces tenía 6 secciones, de la "A" hasta la "F", del primer al cuarto grado de primaria. Y yo había olvidado la letra que me correspondía así que no sabía muy bien qué hacer. Me preguntaba a mí mismo si sería prudente entrar a cualquier salón y que me indicaran qué hacer cuando vi a otro niño aparentemente de mi edad, cargando una carpeta. Se llamaba A. y parecía estar a punto de llorar, mas no de susto sino aparentemente de cólera. Una profesora se le acercó y le preguntó que le pasaba: lo habían cambiado de salón con carpeta y todo y no sabía donde quedaba el nuevo sitio de destino. Así que la profesora lo ayudó y de paso a mi también a ubicar dónde debía dirigirme.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo que más recuerdo de ese primer año es un salón lleno de estantes llenos de libros llenos de colores, y armarios llenos de plumones, crayolas, colores, etc. Para mí era como estar en el paraíso, siempre me ha gustado leer y también dibujar (a pesar de ser un cero a la izquierda en dibujo), pero eso no me detendría si me daban permiso para usar todo ese material. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El primer recreo fue inolvidable: cuando nos dejaron salir, no estaba seguro de qué hacer así que empecé a pasear por el patio a ver qué de interesante me deparaba el destino. No me deparó nada interesante sino estresante. Poco antes de que sonara el timbre que indicaba el regreso a clases se me acercó otro niño que dijo llamarse B. (en ese tiempo todos nos llamábamos por apellidos) diciendo que ya se había peleado con casi todos los del año y que quería saber cuál de nosotros dos pegaba. Era algo difícil que se hubiera peleado con otros 200 niños a mitad del primer día de clases así que le dije que en realidad a mi no me gustaba pelear y que no veía ninguna razón para hacerlo. Eso pareció enfurecerlo más y decirme que si no peleaba con él entonces yo era un  marica. Quizá fue un error decirle que si quería dijera que él me pegaba porque de verdad no quería pelear (y me importaba un pepino esa sonsera de quién pegaba o no). Cuando parecía disponerse a pelear así yo no quisiera sonó el timbre salvador, a la vez que pasó cerca un niño de segundo año que le dijo "ya déjalo tranquilo o te vuelvo a pegar". Ante lo cual mi improvisado retador tuvo que irse murmurando "ya habrá oportunidad" o algo por el estilo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No sabía entonces que mi paso por todos los años de colegio estaría marcado por situaciones similares: cuando alguien quería abusar de mi o agarrarme a golpes gratuitamente siempre aparecía alguien más grande que me protegía o tenía suerte de que se cruce algún profesor en el momento más indicado. De esta forma, nunca tuve una bronca ni la necesidad de pelear con nadie. Ni me hubiera convenido ya que era demasiado chato y demasiado flaco en comparación con los otros niños de mi edad. Y así, de esta forma también aprendí a callarme la boca y no responder a nada ni a nadie, ya que me di cuenta a tiempo que mi innato sarcasmo podría traerme duras complicaciones. Ello también hizo que tuviera fama de callado lo que daría paso a un apodo que me duró muchos años... pero esa es otra historia.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5017372870886580283-878832895998766786?l=vidadefiek.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://vidadefiek.blogspot.com/feeds/878832895998766786/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://vidadefiek.blogspot.com/2008/12/primer-da-de-clases.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5017372870886580283/posts/default/878832895998766786'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5017372870886580283/posts/default/878832895998766786'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://vidadefiek.blogspot.com/2008/12/primer-da-de-clases.html' title='Primer Día de Clases'/><author><name>FIEK</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05330723262531642336</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='30' src='http://2.bp.blogspot.com/_Y_WOe5_Fdy8/SNRo1jd5vOI/AAAAAAAAAAw/LSVbpoU0lqY/S220/yop.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5017372870886580283.post-2182894772849085659</id><published>2008-11-28T16:04:00.000-08:00</published><updated>2008-12-01T10:06:04.762-08:00</updated><title type='text'>Juegos Peligrosos</title><content type='html'>En realidad el peligro era para los juguetes y no para mi. Tuve siempre la mala suerte de que los robots, trenes, máquinas, y todo lo que tuviera pilas y funcionara de esa manera tuviera un muy corto tiempo de vida y dejaran de funcionar adecuadamente, es decir, dejaran de funcionar. Siempre trataba de arreglarlos y muchas veces los desarmé para saber cual era el problema que presentaban. El principal problema que encontré es que después no sabía como re armarlos y cuando lograba hacerlo ya no fallaban, simplemente ya no funcionaban.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Otros juguetes que no duraron mucho fueron los innumerables muñecos y peluches que tuve de pequeño. La mayoría, por no decir todos, fueron creados, cosidos, y reconstruidos por mamama. Entre los que más recuerdo, había un mono de color crema con cabeza de plástico algo grande que a mi hermana se le dio por llamar "Clodomiro". Otro era Petete, de color verde con el cual jugué muchas veces sin saber si quiera que tenía su propio programa de televisión. El "Hombre Bestia" de He Man y "Tiger" de una serie similar también fueron mis juguetes preferidos durante algún tiempo cuando ya estaba más grande. Por lo menos hasta que sufrieron algunos accidentes: al "Hombre Bestia" se le rompió un brazo y a "Tiger", la cabeza. Estos últimos eran de plástico así que no pudieron ser reparados. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero el juguete estrella de toda mi niñez y adolescencia fueron los legos. Hoy en día ya no existen, los legos actuales vienen con instrucciones para armar y tienen una forma distinta a los de antes. Yo creo que los antiguos despertaban más la imaginación y lo obligaban a uno a pensar en diferentes alternativas. Lo que más me gustaba armar eran barcos, casas y naves espaciales. Mi hermano me enseñó a jugar guerra de barcos, la cual consistía en lanzarle un número determinado de legos a los barcos enemigos, los cuales se iban destruyendo poco a poco (desármandose debido al impacto de los improvisados proyectiles). Jugábamos en nuestro cuarto, a veces en alguna de las salas, o a veces jugaba yo solo con barcos construidos por mi. La verdad es que cualquier luego podía ser adecuado, siempre que uno tuviera una buena imaginación. Supongo que por eso mi madre se quejaba de que encontraba legos hasta en  los muebles de la cocina...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nunca supe si mi mamá lo comentó con uno de mis tíos (hermano de mi papá) o si él alguna vez se enteró que yo tenía legos y que era muy desordenado con ellos ya que siempre aparecían por cualquier parte de la casa. Pero una Navidad encontré un regalo debajo del árbol de Navidad el cual sonaba a legos cuando uno agitaba el paquete. En realidad, yo creía que era un rompecabezas pues en toda mi familia era conocida mi afición desde pequeño por los mismos. Únicamente la expresión de preocupación de mi madre me hizo sospechar que podría tratarse de otra cosa. La sorpresa fue grande cuando retiré el papel de regalo, buena para mi, fatal para mis padres, asumo debido a la cara que pusieron. La risa de mi tío me hizo estar seguro que sabía lo que hacía. Fue mi primer regalo con advertencia: o los guardaba como debía después de jugar o desaparecían. Así que me volví ordenado con los legos... por un tiempo. Tuve muchos más juguetes pero sólo he mencionado algunos bastante representativos y que recuerdo de diferentes épocas entremezcladas de cuando era niño. Más adelante seguramente iré recordando algunos más.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5017372870886580283-2182894772849085659?l=vidadefiek.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://vidadefiek.blogspot.com/feeds/2182894772849085659/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://vidadefiek.blogspot.com/2008/11/juegos-peligrosos.html#comment-form' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5017372870886580283/posts/default/2182894772849085659'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5017372870886580283/posts/default/2182894772849085659'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://vidadefiek.blogspot.com/2008/11/juegos-peligrosos.html' title='Juegos Peligrosos'/><author><name>FIEK</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05330723262531642336</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='30' src='http://2.bp.blogspot.com/_Y_WOe5_Fdy8/SNRo1jd5vOI/AAAAAAAAAAw/LSVbpoU0lqY/S220/yop.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5017372870886580283.post-2267097531592137035</id><published>2008-11-23T20:02:00.000-08:00</published><updated>2008-12-01T07:25:33.528-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='helados'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='noche de brujas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='caramelos'/><title type='text'>Una Dulce Infancia</title><content type='html'>Yo no diría que mi niñez fue tan dulce como podría suponerse debido al título de esta entrada. En realidad éste responde a que mi niñez no fue dulce, si no más bien, llena de dulces. El pomo de caramelos de mi abuela, la propina de mi papa que utilizaba para helados, las latas de galletas del comedor, configuraban parte de la cantidad de dulces a los que tuve acceso de pequeño. Eso sin contar las Noches de Brujas en que regresaba con una inmensa bolsa llena de dulces y caramelos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Mamama", como llamábamos a mi abuela por parte de madre, guardaba caramelos en un pequeño pomo con tapa que tenía forma de pera. Deoendiendo de su ánimo a la hora de comprar, podían haber caramelos de chicha, de limón, de café entre otros, así como los de perita, que eran los que más me gustaban. De estos últimos era usual que me comiera unos cinco o seis al día a riesgo de "que se te piquen los dientes", según decía mamá. No sólo mi abuela era una fuente de dulces para mí. Mi madre hacía tortas cada cierto tiempo o helados si era verano, aprovechando el horno de la gran cocina que teníamos y la espaciosa refrigeradora de entonces.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el comedor teníamos una repisa de tres pisos y en el más alto habían cuatro latas de diferente tamaño las cuales siempre tenían galletas. La más pequeña siempre tenía galletas enanas tales como las hasta hoy famosas municiones o a veces de animalitos. Las que menos me gustaban eran las de soda, que se guardaban en la lata más grande. Pero cuando aprendí a echarles mantequilla y a veces también mermelada, mi gusto por ellas cambió radicalmente. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En esos años mi padre me daba una pequeña propina, aunque no recuerdo si semanal o diaria. Debe haber sido lo último ya que era sólo en los veranos y constaba de un sol, el cual utilizaba para comprar helados. El que más me gustaba era uno llamado Carioca, que era de limón o de naranja ya que siempre me han gustado los sabores.  ácidos. Por ello, apenas recibía la ansiada moneda me sentaba en el murito de la puerta de entrada a mi casa a esperar que pase una carretilla de helados. La famosa corneta de los heladeros de D´onofrio anunciaban su presencia un par de cuadras antes. El verano que más recuerdo fue aquel en que mi tío, el que iba y venía de Estados Unidos, me trajo un modelo de sandalias que no se encontraba así no más en el Perú (eran los tiempos de Velasco): tenía una figura de superhéroe, la cual cambiaba según el ángulo desde el que se le mirara. Hubiera sido la envidia de mis amigos y un gran orgullo de parte mía si no fuera porque la figura era de la Mujer Maravilla... Supongo que es en parte, debido a ello, que nunca me ha agradado mucho usar sandalias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Otra gran fuente de dulces, la más grande y que se daba una vez al año era Halloween o la "Noche de Brujas" en que todos los niños debíamos disfrazarnos y salir a pedir caramelos de puerta en puerta. Nos juntábamos en un grupo grande y siempre nos acompañaba algún padre. Quien no estuviera disfrazado era mal visto: no era posible que te pudiera desplazar de tu ración de caramelos alguien que no se había esforzado en disfrazarse de alguna forma. No recuerdo de qué salí vestido todos esos años, pero si recuerdo el botín: una grandísima bolsa de caramelos y chocolates que podía durarme un par de meses. El único disfraz que recuerdo es uno que marcó mi jubilación de la época de disfraces. Fue un disfraz de Mickey Mouse, para el cual mi madre me fabricó un par de orejas negras, un pantalón negro (que más parecía una panty) y una cola, como corresponde a todo ratón que se respete. Y pareció ser un éxito ya que los ¡mira! de muchos de los otros niños me aseguraban que se habían sorprendido con mi disfraz, en realidad el sorprendido y avergonzado fui yo cuando logré escuchar: ¡que roche, tiene cola! Y esa fue mi última noche de pedir caramelos.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5017372870886580283-2267097531592137035?l=vidadefiek.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://vidadefiek.blogspot.com/feeds/2267097531592137035/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://vidadefiek.blogspot.com/2008/11/una-dulce-infancia.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5017372870886580283/posts/default/2267097531592137035'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5017372870886580283/posts/default/2267097531592137035'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://vidadefiek.blogspot.com/2008/11/una-dulce-infancia.html' title='Una Dulce Infancia'/><author><name>FIEK</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05330723262531642336</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='30' src='http://2.bp.blogspot.com/_Y_WOe5_Fdy8/SNRo1jd5vOI/AAAAAAAAAAw/LSVbpoU0lqY/S220/yop.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5017372870886580283.post-263138818951609203</id><published>2008-11-10T19:16:00.000-08:00</published><updated>2008-11-17T19:35:28.647-08:00</updated><title type='text'>Cuando todavía podía dormir...</title><content type='html'>Nunca le llegué a hacer caso a las voces, nunca lo comenté tampoco así que jamás sabré si me estaba volviendo loco o si alguien realmente me llamaba... desde donde no podía verlo. Más me gustaba mirar hacia el resto de mi cuarto, el cual era muy grande. De hecho cabían la cama de mi hermano y mi cuna. Quizá suene extraño pero dormí en una cuna hasta más o menos los 7 u 8 años. Ésta era muy grande y yo no crecí mucho hasta los 17 lo cual explica que haya podido utilizarla tanto tiempo. Nunca me traumaticé ni avergoncé por ello, más me parecía divertido aunque algo contraproducente: cuando me compraron una cama (en realidad fueron dos camas gemelas, una para mi hermano y una para mí) no podía evitar caerme de vez en cuando de ella, en la noche. La cuna demostró haber sido una gran seguridad por que no había como salirse. Yo tenía el sueño tan pesado que a pesar de caerme de las caídas, continuaba durmiendo en la pequeña alfombrita azul que teníamos cada hermano al lado de la misma.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Antes de dormir mi padre me acompañana a rezar, y luego me amarraba con las sábanas y frazadas. Sí, literalmente me amarraba para que no me destapara dormido ya que sabían que me movía mucho cuando dormía. Indefectiblemente todas las mañanas me despertaba destapado y con toda la ropa de cama en el piso. Lo único que siempre mantenía sobre ella eran las almohadas y a mí mismo... a veces. Como tenía el sueño tan pesado y era muy olvidadizo, cuando tenía que tomar pastillas, mi madre entraba con un vaso con agua y me hacían sentarme en la cama. Según me cuentan, me preguntaban si había tomado o no mi remedio y yo respondía sí o no. Dependiendo de ello me hacían tomarlo y luego me derrumbaba para seguir durmiendo y al día siguiente no recordaba nada. El problema era que las respuestas que daba estando semi-dormido no podían ser tan exactas. Un día me levanté a la una de la tarde. No podía despertar y dormí y dormí hasta esa hora en que por fin abrí los ojos sintiéndome algo mareado. Y cuando se me ocurrió preguntar acerca de la pastilla que me tocaba tomar la noche anterior, la cual sí había tomado y causaba somnolencia, resultó que dormido había dicho que no... y terminé dopado. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De pequeño era bien difícil que se me despierte. El sueño profundo hacía que tuvieran que zamaquearme para al menos abriera los ojos. Lo que podían tener éxito en la dura empresa de despertarme eran los temblores, a los cuales les tenía pánico, aunque más de una vez pensé que era un avión volando bajo y proseguí durmiendo. Solía dormir entre ocho y nueve horas por día y era raro que pudiera mantenerme despierto más allá de la medianoche. Lejos estaba de sospechar que años más tarde me costaría tanto quedarme dormido o al menos el sentir que había descansado después de dormir.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5017372870886580283-263138818951609203?l=vidadefiek.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://vidadefiek.blogspot.com/feeds/263138818951609203/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://vidadefiek.blogspot.com/2008/11/cuando-todava-poda-dormir.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5017372870886580283/posts/default/263138818951609203'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5017372870886580283/posts/default/263138818951609203'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://vidadefiek.blogspot.com/2008/11/cuando-todava-poda-dormir.html' title='Cuando todavía podía dormir...'/><author><name>FIEK</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05330723262531642336</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='30' src='http://2.bp.blogspot.com/_Y_WOe5_Fdy8/SNRo1jd5vOI/AAAAAAAAAAw/LSVbpoU0lqY/S220/yop.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5017372870886580283.post-4539481843060993201</id><published>2008-11-06T14:01:00.000-08:00</published><updated>2008-11-08T14:55:26.971-08:00</updated><title type='text'>La Casa de San Isidro (Parte II)</title><content type='html'>El garage donde jugábamos tenis de mesa tenía una luz amarilla y en el pase al largo patio de piso rojo teníamos un fluorescente verde. Años más tarde me entendería porqué la mayoría de las casas tenían fluoresecentes de un extrañísimo color blanco. El patio pasaba al lado del comedor y la cocina hasta llegar a un cuarto que usábamos como almacen, delante del cual teníamos la lavadora al lado de un gran fregadero. En este cuarto guárdabamos montones de cosas de diferentes materiales, la mayoría de ellas antiguas. Pero lo más importante para mí eran las bicicletas y los patines. Mi tío que siempre iba y regresaba de los Estados Unidos nos trajo patines a mi hermana y a mi, los de cuatro ruedas en cada zapato, algo que era novedad en los años 80. Mi hermano manejaba una bicicleta de carrera y a veces nos jalaba por la pista hasta el parque de la esquina.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando crecí un poco más, heredé la bicicleta de mi hermana y me costó mucho aprender a utilizarla. Como en el segundo piso contábamos con tres cuartos y había una gran parte sin construir, la que llamábamos azotea, me sirvió de campo para mis clases de bici. Puedo decir que aprendí a montar bicicleta en la azotea de mi casa. Cuando ya aprendí bien, empecé a salir a la calle con amigos a pasear, y me costó bastante, aunque lo tomé como un triunfo, poder sacar la canastilla blanca que iba pegada al timón, motivo de burla de mis amigos por ese entonces. El roche fue más fuerte que la utilidad de la canasta para llevar la bolsa del pan, que a veces me encargaban comprar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aparte de los tres cuartos del segundo piso al que se llegaba por la famosa escalera de madera la cual me gustaba mucho bajar saltando (aunque más de una vez bajé sentado  por calcular mal los pasos), existía otra escalera cerca a la entrada, pasando por la "sala roja" que llegaba a un cuarto que tenía un balcón hacia la calle y su propio baño independiente. Allí sólo guárdamos libros en un closet y habían algunos muebles. Algunas veces me metí en él a hacer las tareas escolares, aunque se sentía tanta silencio al estar ahí, que terminaba dando miedo. Pero más temor daba el "patio de la virgen", donde teníamos la gran silla mecedora y dos grandes bancas largas de mármol presidiendo la pequeña gruta de la virgen María la cual tenía su propia luz: un fluorescente blanco. El temor era que a veces, cuando estaba jugando sólo en mi cuarto, escuchaba una voz de hombre o de mujer que me llamaba por mi nombre. El problema era que normalmente no había nadie más en la casa y que la voz o voces parecían provenir de la ventana del balcón de mi cuarto que daba a este patio, justo encima de la gruta de la virgen. Nunca le hice caso o abrí esa puerta para ver si alguien realmente me llamaba, simplemente nunca hice caso y hasta hoy no le encuentro explicación.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5017372870886580283-4539481843060993201?l=vidadefiek.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://vidadefiek.blogspot.com/feeds/4539481843060993201/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://vidadefiek.blogspot.com/2008/11/la-casa-de-san-isidro-parte-ii.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5017372870886580283/posts/default/4539481843060993201'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5017372870886580283/posts/default/4539481843060993201'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://vidadefiek.blogspot.com/2008/11/la-casa-de-san-isidro-parte-ii.html' title='La Casa de San Isidro (Parte II)'/><author><name>FIEK</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05330723262531642336</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='30' src='http://2.bp.blogspot.com/_Y_WOe5_Fdy8/SNRo1jd5vOI/AAAAAAAAAAw/LSVbpoU0lqY/S220/yop.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5017372870886580283.post-8891659287575005510</id><published>2008-10-14T16:04:00.000-07:00</published><updated>2008-11-06T14:31:13.463-08:00</updated><title type='text'>La Casa de San Isidro</title><content type='html'>En algún momento comenté que viví mis primeros 17 o 18 años en una casa de San Isidro. Siempre he pensado que las casas albergan ciertas energias, tanto positivas como negativas dependiendo de quiénes hayan vivido en ellas y qué haya pasado. Y por todo lo que viví en ella, la extraño mucho, a pesar de que ha sido modificada y el buen gusto con el que la construyeron haya sido asesinado por los nuevos dueños que ni siquiera conozco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Algunas de las cosas que más extraño son los jardines, tanto el de la calle como el interior, así como mi cuarto en el segundo piso, el que tenía una ventana que daba hacia el jardín interior y permitía ver también los jardines de las casas vecinas. Justo la casa que estaba a la espalda de la nuestra tenía un árbol de paltas, que era tan grande y frondoso que cuando éstas estaban maduras, muchas veces algunas caían en nuestro lado. En ese tiempo aún comía palta, de vez en cuando, a pesar de que no me gusta mucho. De niño muchas veces me quedaba mirando por la ventana hacia el jardín, o hacia el cielo, no importaba hacia donde, lo importante era el paisaje general. Dejé de hacerlo cuando una vez, al abrir la persiana sentí un golpe suave en la cabeza y luego que algo me caminaba sobre la misma. Espantado me lo saqué de un manaso y cayó al suelo una araña poco más pequeña que mi mano. Mi siguiente reacción fue salir corriendo. Un insecto tan extraño y con una apariencia tan terrorífica tenía que ser peligroso según mi instinto infantil de conservación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El jardín exterior también fue mi campo de juegos muchas veces. En esos años se podía  jugar en la calle, sin miedo a robos, secuestros o demás. A veces dejaba mis juguetes tirados en el pasto mientras iba a almorzar y regresaba a seguir jugando. El que se volvió mi juguete favorito fue una pistola de agua. Como a un costado del jardín había una jardinera por el cual trepaban hormigas, mi diversión era atacarlas con mi pistola y hacerlas caer al jardín. Nunca supe cuántas maté porque todas son iguales, pero sí sé que nunca logré eliminarlas del todo. Mi juego fue cruelmente criticado por mi hermana explicándome, en los momentos en que la risa la dejaba hablar, que lo único que hacía era refrescarlas... El gran exterminador de hormigas se convertía en el aguatero de las mismas. Así que mi gran solución ante semejante vergüenza fue dejar en paz a los insectos y empezar jugar con carritos como todo "niño normal" según recomendación de mi hermana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La puerta principal era de fierros negros y vidrio catedral, ubicada al centro de los dos jardines exteriores los cuales tenían un pequeño murito delante. Al ingresar, sobre la izquierda teníamos la "sala blanca", porque tenía sillones blancos y una mesita redonda al centro. De frente se veía un espejo rectangular del tamaño de una persona y sobre la derecha, un poco más adentro estaba la "sala roja", con sillones de obvio color rojo los cuales invitaban al sueño cada vez que alguien se echaba en ellos. Pero el cuarto favorito para mi cuando niño estaba a la derecha de la puerta principal: el "Cuarto de Juguetes". Las razones parecen obvias, pero lo ironico es que alli no guardabamos ningún juguete. Sólo los llevábamos allí para jugar y luego los regrésabamos a sus sitios en los respectivos cuartos. Esta habitación también servía de emergencia cuando alguien tenía alguna enfermedad contagiosa, ya que contaba con un sofá cama de color rojo, que era harto difícil de convertir en cama y viceversa. También teníamos una pequeña pizarra y la puerta de acceso al garage donde   aprendería a jugar tenis de mesa. Para entonces no podía sospechar que este deporte se convertiría en parte casi indispensable de mi vida.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5017372870886580283-8891659287575005510?l=vidadefiek.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://vidadefiek.blogspot.com/feeds/8891659287575005510/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://vidadefiek.blogspot.com/2008/10/la-casa-de-san-isidro.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5017372870886580283/posts/default/8891659287575005510'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5017372870886580283/posts/default/8891659287575005510'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://vidadefiek.blogspot.com/2008/10/la-casa-de-san-isidro.html' title='La Casa de San Isidro'/><author><name>FIEK</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05330723262531642336</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='30' src='http://2.bp.blogspot.com/_Y_WOe5_Fdy8/SNRo1jd5vOI/AAAAAAAAAAw/LSVbpoU0lqY/S220/yop.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5017372870886580283.post-9026123402028959184</id><published>2008-10-03T20:15:00.000-07:00</published><updated>2008-10-10T10:56:40.973-07:00</updated><title type='text'>Mi Primer Dia de Playa</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_Y_WOe5_Fdy8/SO-XUat9v7I/AAAAAAAAABs/bT3M_ptoFog/s1600-h/nino_playa.jpg"&gt;&lt;img style="cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://4.bp.blogspot.com/_Y_WOe5_Fdy8/SO-XUat9v7I/AAAAAAAAABs/bT3M_ptoFog/s320/nino_playa.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5255585667189948338" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No tengo un recuerdo definido de cómo fue mi primer día de playa. Tampoco puedo asegurar si fue en Santa María o en la Herradura. Como a esta última íbamos mucho más seguido, es probable que haya sido allí. Y también porque en vacaciones íbamos en los días de semana. Los domingos los dejábamos para ir a Santa María que está mucho más lejos, al sur. Siempre llevábamos una pequeña piscinita inflable donde yo me bañaba, ya aún era muy pequeño para acercarme al mar. Ahí fue donde se inició mi ¿odio-temor? a los muy-muys. Un día a mi hermana o a mi madre se le ocurrió meter uno a mi piscina. El bicho corría por todo el contorno y yo casi me tiraba de cabeza fuera de la piscina hacia la arena salvadora. Nadie me explicó en ese entonces que esos bichos no hacían nada ni picaban, así que la solución ante la amenaza de un insecto tan feo era sólo una: escapar a toda costa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dicen mis hermanos que me gustaba mucho jugar con la arena, y sobre todo que me gustaba la arena porque me la comía. Según ellos, la lampa que tenía para hacer los tradicionales huecos en la arena, la usaba de cuchara para meterme la arena en la boca. Dudo que lo hayan inventado, ya que tengo un vago recuerdo de cierta arena algo crocante... Cuando íbamos a Santa María, recuerdo que mi mamá preparaba sánguches para el día. Ese solía ser nuestro almuerzo: triples con tomate, huevo y a veces atun. Y el gran termo de chicha o de algún refresco. Hasta ahora me gustan los sánguches que llevan tomate, quizá por la frescura que le dan al resto del pan.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Algo que me fue muy difícil fue aprender a bañarme en el mar. Al comienzo me llevaba mi mamá y casi en la orilla me cogía de los brazos y me hacía saltar las olas. Claro que eran pequeños tumbitos, pero para mí eran olasas. Y nunca me atrevía a ir más allá, le tenía mucho miedo al tamaño del mar, a las olas, a la gran masa de agua y sobre todo al imaginar que quizá no podría salir. Un buen día mi papá decidió hacerme perder el miedo al mar: me cargó y me metió al mar, mientras yo gritaba, lloraba y pataleaba de terror. Lloraba porque no quería que me metieran al mar, más allá de la orilla. El siguiente recuerdo que tengo es que yo lloraba y pataleaba porque no quería que me saquen del mar... Mi papá iba a sacarme cuando ya calculaban que tenía las manos y los pies arrugados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A pesar de que aún no sabía nadar, me gustaba meterme lo más adentro que el miedo a las grandes olas me lo permitiera. Un placer que no podría darme en estos días, era el echarme al sol apenas salido del mar, sintiendo como el calor del sol me iba secando y me quedaba dormido. Siempre me gustó achicharrarme y jamás pasó por mi cabeza el usar un bronceador, ni siquiera existían aún los bloqueadores y el ozono era un tema algo lejano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pocos años después, encontramos una nueva playa de la cual algunos amigos nos habían hablado: la arena era distinta, más gruesa y no se pegaba al cuerpo como la de Santa María. Además se encontraba conchitas de colores y la visitaba poca gente. Así que un buen día decidimos conocerla. Fue así como empezamos a ir al "Silencio". Lo único que no me gustaba era la rampa de acceso y salida al mismo: un camino de tierra bastante empinado.  Para entonces ya había descubierto mi miedo a la altura, uno de tantos miedos que trataría de ir superando con el tiempo, así que siempre me preocupaba la entrada o salida de la playa. Años después, se llenaría de restaurantes, ambulantes, montones de gente y sería un martirio visitarla, pero tuvimos la suerte de poder aprovecharla cuando todavía se asemejaba a un pequeño paraíso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los únicos contratiempos para mí, fueron la pérdida de algunos juguetes que se me ocurrió enterrar jugando. Alguna vez llevé carritos y les hice túneles en la arena y jugué a la persecución y al derrumbe, dejando los autitos atrapados bajo la arena. El juego nunca acabó porque hasta eld día de hoy deben seguir enterrados allí, ya que nunca los pude volver a encontrar. El otro contratiempo algo recurrente eran las erisipelas. Algunas de las veces que me tiraba a dormir al sol, éste no tenía compasión de mi espalda y yo regresaba a casa con un bonito color morado. Hasta hoy venden el caladryl que sirve para todo tipo de quemaduras. El olor del mismo, que siempre me agradó, me hace recordar siempre los tiempos de playa, cuando con el tiempo aprendí a perderlo el miedo al mar, pero nunca el respeto.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5017372870886580283-9026123402028959184?l=vidadefiek.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://vidadefiek.blogspot.com/feeds/9026123402028959184/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://vidadefiek.blogspot.com/2008/10/mi-primer-dia-de-playa.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5017372870886580283/posts/default/9026123402028959184'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5017372870886580283/posts/default/9026123402028959184'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://vidadefiek.blogspot.com/2008/10/mi-primer-dia-de-playa.html' title='Mi Primer Dia de Playa'/><author><name>FIEK</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05330723262531642336</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='30' src='http://2.bp.blogspot.com/_Y_WOe5_Fdy8/SNRo1jd5vOI/AAAAAAAAAAw/LSVbpoU0lqY/S220/yop.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_Y_WOe5_Fdy8/SO-XUat9v7I/AAAAAAAAABs/bT3M_ptoFog/s72-c/nino_playa.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5017372870886580283.post-1484257936965875089</id><published>2008-09-22T21:02:00.000-07:00</published><updated>2008-09-24T08:53:30.342-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='tia Lucila'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Nido'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Fiek'/><title type='text'>El Nido de la Tia Lucila</title><content type='html'>No logro recordar cuándo ni cómo fue el primer día que fui al nido. Sólo sabía que mis dos hermanos mayores habían ya estado en él. Y que la tía Lucila era conocida en todo el barrio porque la mayoría de niños y niñas habían pasado por allí. No recuerdo tampoco su rostro, a lo más puedo recordar unos lentes semioscuros, pero lo que nunca pude olvidar fueron sus palabras dirigidas a mí cuando hice o intenté mi primera y última travesura:  un día apenas terminó de hablar yo imité el "cua, cua, cua" de algunos dibujos animados de la época. No sabía ni en qué estaba pensando en ese momento, todos callaron y ella preguntó: ¿por qué lo hiciste? Mi sorpresa y desconcierto ante todos mirándome, fue tan grande que me puse a llorar. Lo siguiente que recuerdo es haber estado en brazos de la tía Lucila calmándome y que esa fue mi primera y última travesura en toda mi etapa infantil.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De las pocas cosas que recuerdo del nido, es que me desesperaba por aprender a leer. Y me frustraba el hecho de ver a niños más grandes (de 5 ya que yo tenía 4) leyendo sin que yo pudiera entender aún más que las figuras de los libros. Y aquí apareció alguien que me ayudó mucho y que recordaré siempre con cariño porque aprendí mucho de ella: Vanessa. Un día, casi cerca de terminar la sesión del nido, yo estaba jugando con plastilina. Para ese entonces no tenía mucha creatividad, así que mi mayor logro fue hacer una serpiente: un palo largo de plastilina. Fue entonces la primera vez que apareció Vanessa y le hizo una boca y colmillos. ¿Cómo no se me ocurrió? pensé. "Es fácil, sólo mira los dibujos de los libros", me dijo. Efectivamente, la serpiente con colmillos estaba dibujada en uno de los libros con los que trabajábamos. Y así fue como empecé a memorizar imágenes y asociarlas con palabras. Claro que en ese momento no tenía consciencia de lo que estaba logrando. Y de esta forma se me hizo más fácil aprender a leer. Y este fue el comienzo de mi primera amistad femenina, ya que desde entonces sólo jugaba con Vanessa a pesar de que era mucho mayor que yo (ella tenía 5 y yo 4).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Uno de nuestros juegos favoritos era armar casitas con unos bloques de madera similares a los legos. Y un día se nos ocurrió hacer un fuerte con murallas que estaba quedando bonito... hasta que a otros niños se les  ocurrió jugar a destruir nuestro castillo, tirándole mas bloques. Nos molestamos y les gritamos, pero ellos sólo atinaban a tararear la acostumbrada broma tonta: "son novios... son novios". Nuestra solución fue reconstruir nuestro fuerte más rápido que lo que los otros niños podían destruirlo, hasta que se aburrieron de botar lo que se dieron cuenta que nosotros reconstruiríamos. Creo que así fue como aprendí la perseverancia. Y tuve que tenerla para poder aprender la famosa poesía del nido, que mis hermanos habían aprendido años antes y a lo que yo me vi obligado después. Hoy en día solo puedo recordar la primera estrofa: "hace 300 años que el jardín florecía... y lleno de perfumes, florece todavía..." Sólo recuerdo algo más acerca de un jilguero...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Otro recuerdo bastante vívido es el baile o fiesta que tuvimos. Obviamente bailé con Vanessa y sólo con ella. O debería decir que ella bailó conmigo... En realidad lo único quen hacíamos era cogernos de los brazos y dar vueltas, y cuando sentíamos que podíamos marearnos, cambiámos de dirección. Y estuvimos así todo el baile. Ya podrá uno imaginarse lo que decían todos: el sonsonete de siempre: "son novios, son novios"; pero ya habíamos aprendido a no hacerles caso. Nos convertimos en tolerantes sin saberlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Del nido me recogía la señora Angélica, nuestra empleada de entonces. O a veces la tía Juana. Yo no sabía llegar sólo, ya que quedaba muy lejos, a dos cuadras de mi casa. A los 4 años no tenía idea de cómo llegar... o regresar. Y un día se olvidaron de recogerme. En lugar de llorar como otros niños, me sentía extraño. Y estaba acompañado de otros dos niños. La tía Lucila nos dejó a cada uno en su casa, y desde entonces siempre admiré su dedicación a nosotros. No tengo memoria del último día de clases en el nido. Quizá fuera el del día del baile, quizá no. Lo gracioso es que pocos años después, cuando tenía aproximadamente 12 años, me contaron los amigos del barrio que Vanessa había ido a visitar a una amiga común. "Y dice que te conoce, que estuvieron en el mismo nido". Así que no pude evitar sentir cierta emoción por volver a verla después de tanto tiempo. Y cuando la vi, para ser sincero me asusté. Me pareció demasiado grande. Si se sabe que las mujeres se desarrollan más rápido que los hombres y que yo tenía 12 (era flaco y chato) y ella tenía 13 y era alta y desarrollada, mi impresión fue grande. La saludé y me fui. Nunca hablamos. Y siempre me arrepentí de mi impresión y de mi timidez... la cual me acompañaria buena parte de mi vida.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5017372870886580283-1484257936965875089?l=vidadefiek.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://vidadefiek.blogspot.com/feeds/1484257936965875089/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://vidadefiek.blogspot.com/2008/09/el-nido-de-la-tia-lucila.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5017372870886580283/posts/default/1484257936965875089'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5017372870886580283/posts/default/1484257936965875089'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://vidadefiek.blogspot.com/2008/09/el-nido-de-la-tia-lucila.html' title='El Nido de la Tia Lucila'/><author><name>FIEK</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05330723262531642336</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='30' src='http://2.bp.blogspot.com/_Y_WOe5_Fdy8/SNRo1jd5vOI/AAAAAAAAAAw/LSVbpoU0lqY/S220/yop.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5017372870886580283.post-4752840185303509717</id><published>2008-09-15T09:41:00.000-07:00</published><updated>2008-10-14T16:01:27.982-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='La Tia Juana'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Fiek'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='primeros años'/><title type='text'>La Tia Juana</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_Y_WOe5_Fdy8/SO5pfbCecaI/AAAAAAAAABk/HpAUWyHi46k/s1600-h/abuela.jpg"&gt;&lt;img style="cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://4.bp.blogspot.com/_Y_WOe5_Fdy8/SO5pfbCecaI/AAAAAAAAABk/HpAUWyHi46k/s320/abuela.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5255253803742949794" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Recuerdo haber tenido una familia numerosa en una casa muy grande. Los primeros 17 o 18 años de mi vida los viví en una casa en el distrito de San Isidro, a media cuadra de un parque que tenia una losa de cemento en medio. Yo era el menor de tres hermanos y vivÍa con ellos, mis dos padres, mi abuela por parte de madre y la tía Juana, hermana de mi abuela Gena.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llevo un muy buen recuerdo de la tia Juana. A pesar de que suelo recordar más las cosas que me incomodan, sé que me queria mucho y agradezco el cariño y el cuidado que me brindó durante mis primeros años. Aunque también sé que desde entonces me comenzaría a volver algo rebelde, muy dentro de mi. Lo primero que recuerdo de ella es el verla preparándome la leche, poniéndole el azúcar, moviéndola, cortando mi pan, todo para el desayuno. Y me recuerdo a mi mismo molesto, porque no me dejaba hacerme nada yo mismo. A mi me gustaba preparar mi propia leche, mi propio pan, etcétera así tuviera recién cuatro o cinco años. Que no me dejara hacerlo me hacia sentir inútil, y yo sabía que no lo era. Y cuando no tenía aun que ir al nido, ella la hacía de compañera de juegos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mis sitios favoritos en la casa eran los jardines, de afuera (aunque era muy pequeño para que me dejen jugar en la calle) y el jardín del interior que estaba al pie del cuarto de mi abuela. A veces me daba miedo salir porque al lado de este jardín mi abuela criaba un gallo al que yo le tenía mucho miedo. Una vez que estaba en ese jardín, me subí al columpio más pequeño (teníamos uno grande de tres tablas: uno para cada hermano) y en eso vi salirse al gallo, que había decidido pasarse al jardin... y me dio mi primer ataque de pánico: me quedé petrificado viendo como avanzaba hacia mi. No recuerdo que hice o pasó después, se ha borrado de mi memoria, tan solo recuerdo a la tía Juana, diciéndome que los gallos no hacen nada y que no tenia de que asustarme. Asumo que ella fue quien me "salvó" de ese trance.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Poco tiempo después, mientras yo jugaba con una pelotita de plástico muy pequeña, ella se puso a jugar conmigo. Y con tal mala suerte que en un momento, en lugar de patearla la pisó y se resbaló cayendo al suelo. Por sus quejas supe que le dolió mucho, aunque no lloró, que hubiera sido lo lógico. Se encontraba más preocupada en que no le dijera nada a mi abuela ni a mi mamá. Yo sentía que era mi deber avisarles, le dolía mucho el brazo a ella y me preocupaba. Ese fue uno de mis primeros dilemas: ¿aviso para que la ayuden? ¿Le hago caso de no decir nada? Felizmente primó cierta lógica, no avisé... inmediatamente, si no algo más tarde. El resultado fue que al dia siguiente la tia Juana andaba con el brazo enyesado y me decía (aunque con cariño) que era mi culpa... no el haberse caído, si no que la hayan enyesado.  Pero sanó pronto y el yeso se convirtió en historia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No mucho tiempo después, fuimos a una especie de internado en Chaclacayo. A mi corta edad, no podía entender porque se había ido de la casa la tía Juana, ni sabia de problemas seniles ni cosas semejantes. Desde entonces, fuimos a visitarla cada vez que íbamos al club el Bosque, que era casi cada fin de semana. Vivía en un pequeño cuartito, que quedaba en un gran local donde habían montones de monjas. Con el tiempo, ya no la visitábamos tan seguido. Y para entonces yo ya estaba en primaria, cuando llegó la triste noticia: la tía Juana habia fallecido. Mis padres prefirieron que no vaya al velorio o al entierro. Supongo que pensaron que me afectaría demasiado, pero tampoco tuve que ir al colegio. Para que no me quede solo en casa, me dejaron en casa de los Halvich donde vivía Fico, un amigo (en ese entonces) del barrio y cuyo hermano mayor era amigo de mi hermano. Nunca pude decirle adiós a la tía Juana. Lo hice tiempo después en una iglesia. Y aprovecho estas lineas para agradecerle el tiempo y la paciencia que me dedicó mientras pudo hacerlo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5017372870886580283-4752840185303509717?l=vidadefiek.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://vidadefiek.blogspot.com/feeds/4752840185303509717/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://vidadefiek.blogspot.com/2008/09/la-tia-juana.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5017372870886580283/posts/default/4752840185303509717'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5017372870886580283/posts/default/4752840185303509717'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://vidadefiek.blogspot.com/2008/09/la-tia-juana.html' title='La Tia Juana'/><author><name>FIEK</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05330723262531642336</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='30' src='http://2.bp.blogspot.com/_Y_WOe5_Fdy8/SNRo1jd5vOI/AAAAAAAAAAw/LSVbpoU0lqY/S220/yop.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_Y_WOe5_Fdy8/SO5pfbCecaI/AAAAAAAAABk/HpAUWyHi46k/s72-c/abuela.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5017372870886580283.post-3508217244169790505</id><published>2008-09-10T14:45:00.000-07:00</published><updated>2008-09-15T09:41:05.734-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='milagro del matrimonio'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Uso de razon'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Fiek'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='niño de cuatro años'/><title type='text'>Uso de Razón</title><content type='html'>Algunos dicen que tengo una muy buena memoria, otros dicen que tengo memoria de pollo... otros dicen que tengo memoria de elefante, pero no precisamente por la memoria... Lo cierto es que soy capaz de recordar muchos detalles, hechos y conversaciones a veces intrascendentes. Ello es a la vez útil e inútil: tiene utilidad cuando sirve para recordar detalles de amigos y amigas y saber qué les gusta cuando se acerca su cumpleaños por ejemplo. Sería genial si yo fuera capaz de recordar los cumpleaños, empezando por el mío. Lo que no sirve es recordar tanta cosa que no tenga utilidad y la que mente se llene de cosas sin mucho sentido, lo cual explicaría el que olvide cosas tan simples como dónde puse mis llaves, o qué hice con el libro que estaba leyendo. Ello me ahorraría varios minutos, y hasta horas diría, de búsqueda en mi vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero vamos a lo que dice el título: es un recuerdo que en cierta forma me marcó porque no sé si alguien puede recordar cuándo es que empezó a tener uso de razón. Quizá sea lo más común del mundo, pero a mí me hizo en cierta forma empezar a cuestionarme muchas cosas desde entonces. Yo tenía cuatro años y lo recuerdo bien porque esa fue precisamente la razón por la que me di cuenta de que ya existía. Estaba sentado a la mesa roja del comedor de diario de mi antigua casa, almorzando y mirando al reloj de pared, de manecillas. Siempre me ha costado mucho leer la hora en ese tipo de relojes (¡adoro los relojes de cuarzo! aunque no use ninguno), pero vi que eran las 12 y me empecé a preguntar cuántas vueltas debía dar la manecilla de horas para completar un día. Y cuántas habría dado antes, y asi fui imaginándome hacia atrás, en meses y en años hasta que ya no podía retroceder más, pues el descubrimiento me cayó como un mazazo: no podía saber cuántas vueltas habría dado en más de cuatro años porque entonces... yo no existía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fue entonces, que me pregunté qué habría sido de mí antes de ello. ¿Era un fantasma? ¿Estaba destinado a nacer, esperando mi turno, cual partido de caballos en el hipódromo? Dentro de lo poco que pude averigüar, resultó que cuando dos persona se casaban, casi siempre tenían hijos. Y de hecho, como mis padres estaban casados, pues tenían hijos y yo era el tercero y último. Y seguía con la curiosidad: ¿Por qué las familias tienen diferentes números de hijos? ¿O no los tienen? La respuesta me parecía obvia, en algún lado había leido: "el milagro del matrimonio". Entonces, en eso consistía el milagro, una vez que un hombre y una mujer se casaban, el milagro del matrimonio hacía que tuvieran hijos, cuántos y si eran hombre o mujer eran decisión del de arriba. Y cuadraba perfecto con la historia de la Virgen María. Así que pasé la mayor parte de mi niñez creyendo firmemente ello, sin preguntar si era o no correcto. Total, ¿qué se le puede exigir a un niño de cuatro años?&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5017372870886580283-3508217244169790505?l=vidadefiek.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://vidadefiek.blogspot.com/feeds/3508217244169790505/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://vidadefiek.blogspot.com/2008/09/uso-de-razn.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5017372870886580283/posts/default/3508217244169790505'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5017372870886580283/posts/default/3508217244169790505'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://vidadefiek.blogspot.com/2008/09/uso-de-razn.html' title='Uso de Razón'/><author><name>FIEK</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05330723262531642336</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='30' src='http://2.bp.blogspot.com/_Y_WOe5_Fdy8/SNRo1jd5vOI/AAAAAAAAAAw/LSVbpoU0lqY/S220/yop.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry></feed>
